Liliana Rendón, la ficha uribista por Antioquia

Por fin el Centro Democrático definió su candidato para la Gobernación de Antioquia, un departamento considerado fortín de la fuerza política encabezada por el expresidente Álvaro Uribe.

Liliana Rendón se ha definido como defensora de los valores tradicionales. /Archivo

En una encuesta elaborada por la firma Invamer-Gallup, la exsenadora y exrepresentante a la Cámara Liliana Rendón, con el 43%, le ganó el aval del uribismo a Andrés Guerra Hoyos, quien obtuvo el 13%.

Rendón no es una cara desconocida en el departamento. Luego de trabajar como psicóloga en la cárcel del Buen Pastor en Medellín y en la Fábrica de Licores de Antioquia, entró a la política por recomendación de Jesús María Valle Jaramillo, defensor de derechos humanos asesinado en 1998. En 2001 ganó un lugar en el Concejo de Medellín y en 2004, con la votación más alta, repitió curul.

Luego, en 2005, se convirtió en la estrella de Alas Equipo Colombia en Medellín, tanto que, por pedido expreso de la coalición uribista en Antioquia, dejó el Concejo para postularse a la Cámara de Representantes en 2006. Quienes conocen su trayectoria dicen que fue el apoyo de Luis Alfredo Ramos, quien fue presidente de esa colectividad y luego fungió como gobernador de ese mismo departamento, el que determinó su aspiración.

Ya en la Cámara, después de conseguir 26.000 votos, más de tres veces los que había conseguido dos años antes para el Concejo de Medellín, Rendón sostuvo un discurso netamente conservador: no al aborto, no a la adopción por parejas del mismo sexo y promoción plena de la cadena perpetua para violadores. Todo bajo la idea de lo que su sector político denomina “recuperar los valores tradicionales”.

En 2009, la hoy candidata a la Gobernación fue protagonista de una polémica durante la votación del referendo que buscaba facultar al expresidente Uribe para conseguir una segunda reelección. Este diario reveló unos chats en los que el exministro de Agricultura Andrés Felipe Arias hablaba con Bernardo Moreno y María Isabel Nieto, funcionarios por entonces del alto gobierno, de lo difícil que estaba resultando convencer a “la monita” de darle su voto a la ambición del gobierno por mantenerse en el poder. Finalmente, Rendón no accedió y dijo públicamente que dos períodos eran suficientes, y el referendo, aunque pasó en el Congreso, se cayó en la Corte Constitucional.

Rendón se fue de Alas (que luego perdió su personería por no conseguir los votos necesarios) y llegó al conservatismo para aspirar al Senado. Su campaña la hizo de la mano de Andrés Felipe Arias, a quien respaldó en su aspiración presidencial, y de sectores afectos a Luis Alfredo Ramos, quien fue denunciado por presuntamente favorecer desde la Gobernación de Antioquia la candidatura de Rendón y hoy se encuentra procesado por supuestos vínculos con paramilitares.

En el Senado, Rendón siguió con su agenda conservadora pero, una vez más, asombró al país cuando, en 2011, avaló la agresión física que sufrió una mujer a manos del por entonces director técnico de la selección nacional de fútbol, Hernán Darío Gómez. “Nosotras para provocar estamos solas. Somos muy necias y, cuando decimos a fregar, no nos para nadie y provocamos reacciones como la desafortunada que tuvo el Bolillo”.

Ya en 2013, cuando el conservatismo era parte orgánica de la coalición de gobierno de Juan Manuel Santos y el país asistía a la polarización entre santismo y uribismo, Rendón renunció a su curul y se fue a acompañar el crecimiento de la nueva apuesta política del expresidente Uribe: el Centro Democrático.

Ahora, como candidata de ese partido, Rendón tiene serias opciones de llegar a la Gobernación. En la más reciente encuesta, la exsenadora ostentó la segunda posición, con el 11% de la intención de voto, después de Luis Pérez, quien tiene el aval liberal, con el 28%. Ahora, será tarea del uribismo buscar consensos en otros sectores políticos ajenos a la Unidad Nacional, como el conservatismo y el fajardismo, que, aunque tiene a Federico Restrepo trabajando, no logra superar la barrera del 10%.