Lista cerrada, Senado regional y corte electoral autónoma: un nuevo intento de reforma política

Este martes empezó la discusión sobre una nueva iniciativa de reforma política y electoral, que promete un intenso debate por varias de las propuestas que contempla, como el hecho de que los candidatos presidenciales encabecen por sus partidos las listas a Senado en la circunscripción nacional.

La reforma política inicia su trámite en la Comisión Primera del Senado. El Espectador

Este martes se inicia, en la Comisión Primera del Senado de la República, la discusión alrededor del nuevo proyecto de reforma política que intentará, una vez más, implementar la lista cerrada para las elecciones a Congreso, además de una serie de asunto que, entre otras cosas, buscará el fortalecimiento de los partidos políticos, el aumento de la participación de las mujeres en las listas que presenten las colectividades, la habilitación para votar desde los 16 años y la conformación de un Senado nacional y otro regional.

“Hemos radicado una reforma política, que es una reforma anticorrupción. El sistema político colombiano, que no le quepa duda a nadie, es un sistema corrupto desde el origen del poder por cuenta de las listas abiertas, de la infiltración del narcotráfico y de la corrupción en la financiación es un sistema de compra y venta de votos. Un sistema caníbal en que los compañeros de la lista no son correligionarios si no son los enemigos que hay que derrotar”, señaló el senador Roy Barreras, ponente de la iniciativa.

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En ese sentido, uno de los cambios más gruesos es la obligatoriedad de la lista cerrada. Los partidos conformarían listas a través de mecanismos de democracia interna, como la realización de elecciones primarias, convenciones nacionales o voto por internet entre miembros de la colectividad. En la práctica, el ciudadano solo deberá acudir a las urnas el día de las elecciones y votar por el logo del partido.

Estas listas se deberán conformar las listas cerradas con la participación de, por lo menos, el 30 % de mujeres, desde 2022, y las listas estarán ordenadas por un candidato de cada género de forma alternada. Desde 2026, todas las listas a corporaciones públicas se conformarán de manera paritaria y alternando un candidato por género. Este sistema paritario también funcionaría desde las regionales de 2019, para las elecciones locales y regionales.

En ese mismo sentido, para las elecciones de 2022, los candidatos a la Presidencia por cada partido deberán encabezar las listas al Senado Nacional. “El candidato presidencial corresponde al primer lugar de la lista del voto único partidista de la circunscripción nacional de Senado”, señala el artículo 10 del proyecto de reforma, que modificaría el artículo 190 de la Constitución.

Para ilustrar esta propuesta, si este sistema estuviese implementado, hoy en el Senado no estaría sólo Gustavo Petro, sino los demás candidatos presidenciales que, en un escenario hipotético, hubiesen encabezados las listas a Senado por los diferentes partidos, como Sergio Fajardo, Humberto de la Calle o Germán Vargas Lleras. Esta figura se extendería a las elecciones a Gobernación y Alcaldías, en las que los candidatos a estos cargos deberían encabezar las listas de sus partidos a concejos municipales y asambleas departamentales.

Senado nacional y regional

Esta nueva iniciativa se propone que el Senado de la República tenga 100 curules, de las que 70 sean conformadas por senadores elegidos desde las ocho regiones (Caribe, Pacífico, Capital, Centro-Oriente, Antioquia, Centro –Sur, Eje Cafetero y Llanos). Los 30 miembros restantes se conformarán con la circunscripción nacional. La intención, explica Barreras, es que los líderes provinciales puedan encabezar las listas a Senado desde las regiones y, de esta manera, fortalecer las bancadas regionales que puedan disputar presupuesto en el Legislativo.

Para Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), esta propuesta es “peligrosísima”. “Estamos avanzando a cerrar el sistema político, haciendo desaparecer completamente los partidos de oposición y los partidos minoritarios. Solamente, para tener un ejemplo, con un voto único donde vayamos desde presidencia la República, pasando por Congreso, lo que vamos a tener son unas mayorías aplastantes en el Congreso de la República y, a nivel regional, unos mapas absolutamente partidos mayoritarios”, dijo Barrios. De hecho, uno de los partidos que ha criticado esta propuesta ha sido el MIRA. 

Votar desde los 16 años

Otra de las propuestas es que los jóvenes queden habilitados para votar desde los 16 años y no desde los 18, como está establecido actualmente. De igual forma, habrá un incentivo en financiación estatal para que los partidos incluyan jóvenes y mujeres en sus listas a las corporaciones de elección popular.

“Es una iniciativa muy propia de los Kirchner, ellos lo lograron. Me parece que es muy poco técnica. Inclusive, no se modifica la ciudadanía, no se modifica la responsabilidad penal, realmente es una manipulación, porque si es que estamos en una sociedad que ha madurado tanto que permita que los niños de 16 años voten, es porque también pueden tener la ciudadanía y es porque también pueden ser responsables penalmente”, anotó el senador José Obdulio Gaviria, del Centro Democrático, quien, además, presentó una ponencia aparte que se enfoca exclusivamente en la necesidad de cerrar las listas a Congreso, un asunto que es prioridad para el gobierno de Iván Duque Márquez.

Barrios, por su parte, comenta que habilitar el voto desde los 16 años convierte a los jóvenes en el “plato principal del clientelismo”. “Nos gusta los jóvenes pensando. No nos gusta que puedan ser carne de cañón del clientelismo, y no tenemos los mecanismos de protección para protegerlos de eso. Así que preferiríamos el voto desde los 18 años”, dijo la directora de la MOE.

Corte autónoma electoral

El proyecto de reforma también plantea la creación de una Corte Electoral, que “estará integrada por siete magistrados elegidos por ellos mismos de ternas enviadas en razón de dos por la Corte Constitucional, dos por el Consejo de Estado y dos por la Corte Suprema de Justicia y una por el Presidente de la República, para periodos personales de ocho años”.

Las funciones de estos magistrados serían las de resolver las solicitudes de revocatoria de la inscripción de candidatos a Corporaciones públicas o cargos de elección popular, resolver las demandas de nulidad de las elecciones y, por solicitud del Consejo Nacional Electoral, declarar la perdida y suspensión de la personería jurídica y la privación del derecho a presentar candidatos en una circunscripción a los partidos y movimientos políticos”.

“La reforma política tiene unos avances importantes en corte electoral y modificaría completamente c el sistema de partidos, la representación territorial, la presencia de minorías y la presencia de la oposición. A ellos los desaparece y fortalece los partidos mayoritarios”, comentó Barrios.

Este es un nuevo intento por reformas el sistema político y electoral colombiano. La pasada iniciativa, que provino del gobierno de Juan Manuel Santos, en 2017, se hundió en el Legislativo.