Lista la ley de amnistía para la desmovilización

Con 119 votos en Cámara de Representantes y 69 en Senado, el Legislativo aprobó la ley de amnistía e indulto que beneficiará a unos 6.000 guerrilleros activos y cerca de 4.000 que están presos, así como a 1.200 policías y militares presos que no hayan incurrido en delitos graves.

Aspecto del debate de ayer a la ley de amnistía, que no fue votada por el Centro Democrático. / Cristian Garavito - El Espectador.

En tiempo récord, las plenarias de Cámara y Senado en simultáneo, aprobaron en último debate el proyecto de ley de amnistía e indulto con el que se marca el primer paso de la implementación del acuerdo de paz alcanzado por el Gobierno y las Farc. Ahora, el texto pasa a sanción presidencial, luego de la cual entrará en vigencia y favorecerá a los más de 6.000 combatientes de las Farc, 4.000 guerrilleros presos, 1.200 uniformados detenidos y más de 1.000 líderes sociales acusados de formar parte de grupos armados, es decir, se cree que con esta norma serían beneficiados entre 13.000 y 14.000 personas vinculadas al conflicto armado. (Lea:  Congreso aprueba la amnistía a las Farc, primera ley del acuerdo de paz)

Y es que desde que el presidente Santos sancione esta ley, los combatientes de las Farc y los militares y policías investigados y condenados por delitos relacionados, directa o indirectamente con el conflicto armado, podrán resolver su situación jurídica y sentir los beneficios que se derivan del acuerdo de paz. “No quiere decir esto que se va a beneficiar a responsables de graves crímenes de guerra, ni a infractores del Derechos Internacional Humanitario. Estas personas tendrán que comparecer ante la Jurisdicción Especial de Paz para aportar a la verdad, reparar a las víctimas y recibir las sanciones que los jueces impongan”, explicó el representante del Polo Alirio Uribe.

Por su parte, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, detalló que se ha dado un paso fundamental en la implementación del acuerdo de paz y que esta norma brinda las garantías jurídicas para que en 150 días el país tenga unas Farc desarmadas, desmovilizadas y convertidas en partido político. “El Congreso ha demostrado su compromiso con la paz de Colombia. Es una buena noticia de fin de año”, expresó. Cristo también puntualizó que el Congreso volverá el 16 de enero para debatir el acto legislativo que crea la Jurisdicción Especial de Paz. De igual manera, Cristo precisó que en los próximos días las Farc tendrán que entregar el listado de sus miembros y se iniciará el estudio para definir quiénes son amnistiables y quiénes serán trasladados a las zonas de concentración, donde pagarán las sanciones de restricción de la libertad.

Al respecto, el ministro de la Defensa, Luis Carlos Villegas, celebró que se convierta en ley el primer instrumento de los acuerdos de paz. “Es importante porque trata de las amnistías en materia judicial para la mayoría de los miembros de las Farc y, por lo tanto, del cumplimiento del compromiso del Estado para que los cronogramas de desarme, desmovilización y reincorporación se cumplan cabalmente. Y también porque es el instrumento que da solución a la situación jurídica de los agentes estatales”, expresó Villegas, y agregó que también se les está cumpliendo a los miembros de la Fuerza Pública que cometieron delitos en desarrollo de la guerra. “Con esta ley damos solución a alrededor de 5.000 casos que están subjudices y alrededor de 1.200 de nuestros hombres que estarán gozando de la libertad condicional en los próximos 60 días. Aquí estamos cumpliendo con su palabra para contribuir a la reconciliación nacional”, concluyó.

Quien también celebró la aprobación de la amnistía fue el alto comisionado para la paz, Sergio Jaramillo, quien al término del debate apuntó: “Esto es un paso supremamente importante para el proceso. El compromiso del Gobierno era presentar esta amnistía y el Congreso la aprobó. Esperamos que las Farc hagan lo propio, porque de eso se trata la paz. No sólo de firmar un acuerdo, sino de cumplirlo. Esto debe dar seguridad jurídica y tranquilidad para que se cumpla el cronograma de dejación de las armas y tránsito a la vida civil”. El ponente del proyecto en Senado, Armando Benedetti, puntualizó que: “Con la lista que entrega la guerrilla empieza en firme el proceso de amnistía de las tropas de las Farc. En el proyecto queda claro que los comandantes de la guerrilla no pueden entrar en ese proceso”.

De nada sirvieron las protestas del Centro Democrático que insistieron que esta ley es el festín de la impunidad, que el narcotráfico se entenderá como conexo al delito político y que el Gobierno no respetó el resultado del plebiscito del 2 de octubre. Al final se salieron de la plenaria y no votaron la ley. Tampoco lo hicieron una decena de senadores de la Unidad Nacional, entre ellos Claudia López, Antonio Navarro, Dayra Galvis, Nadia Blel, Fernando Tamayo, Jorge Pedraza, Viviane Morales, Javier Tato Álvarez, Sofía Gaviria y Lidio García (liberal). Sin embargo, las mayorías del Gobierno se impusieran cómodamente, dándole paso a la iniciativa que ahora tendrá que ser sancionada por el presidente y luego estudiada por la Corte Constitucional para avalar si cumplió o no con la normatividad nacional vigente.

De otro lado, celebró la aprobación de la ley el máximo jefe de las Farc, Rodrigo Londoño, quien a través de su cuenta en Twitter escribió: “Este es un paso más en el largo camino que tenemos que transitar los colombianos hacia la paz”. Lo secundó el jefe negociador de esta guerrilla, Iván Márquez, al advertir que con la ley de amnistía se reconocerá a todos los actores del conflicto armado y sus responsabilidades en los delitos cometidos. Y mientras el debate transcurría, en el Gobierno se preparaba un decreto que suspenderá las órdenes de captura de los integrantes de las Farc. Así las cosas, el Congreso cerró el 2016 dejando en firme el primer ladrillo sobre el que se edificará la paz de Colombia.