Los académicos que buscan Congreso

Muchos investigadores activos, profesores universitarios y referentes en temas claves han encontrado las puertas abiertas en partidos tan disímiles como el Polo o el Centro Democrático.

La academia no se vio relegada de las listas de los partidos políticos para las elecciones al Congreso. Mientras algunos candidatos apenas comienzan a construir su carrera académica, otros se caracterizan por ser investigadores activos o referentes en temas tan variados como filosofía kantiana o estudios sobre paramilitarismo, en partidos tan disímiles como el Polo Democrático o el recién creado Centro Democrático.

Los argumentos para embarcarse en la aventura electoral son diversos. Por ejemplo, Carolina Holguín, estudiante de doctorado y candidata por el Centro Democrático, dice que es una persona alejada de la política, pero que ante “la traición del presidente Santos a las tesis del expresidente Uribe” quiere asumir el reto para retomar el buen rumbo del país.

A su vez, Claudia López, candidata al Senado de la Alianza Verde y reconocida por sus investigaciones que destaparon la parapolítica, argumenta que quiere ser elegida para reemplazar a los “bandidos” que “se han tomado la política colombiana”, además de considerar que se viene un posible fin del conflicto armado. Pero en general, los argumentos apuntan a la insuficiencia de la academia como medio de transformación del país y de la política.

Los temas en los que los académicos candidatos son especialistas responden, en su mayoría, a la agenda de debate público que ha imperado bajo el mandato de Juan Manuel Santos y que podría ser abordada en el próximo cuatrienio. Así, por ejemplo, Rodolfo Arango propone reformas específicas al sistema judicial, dada la crisis de la rama y la fallida reforma impulsada por el Gobierno.

También sobresale el interés de quienes han investigado y publicado sobre salud. Sobre la reforma ordinaria que actualmente se encuentra en su penúltimo debate en el Legislativo, Stevenson Marulanda, José Luis Castro y Álvaro Cardona Saldarriaga coinciden en afirmar que es inconveniente. Y en el tema de conflicto armado sobresalen expertos como Alfredo Rangel, quien ha sido referencia en temas de seguridad, guerrillas y paramilitarismo, y se opone abiertamente a los diálogos de paz con las Farc.

En educación, Gabriel Burgos Mantilla y Guillermo Alfonso Parra poseen extensa experiencia en cargos directivos. El primero fue viceministro de Educación, estuvo 18 años al frente de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y fue presidente de la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún). El segundo ha sido director de la Escuela de Graduados de Ingeniería y Arquitectura del Tecnológico de Monterrey.

Renny Rueda, quien a través de su blog en El Espectador ha expuesto sus posiciones sobre el concepto de democracia, pretende llevar al Legislativo la discusión sobre la representación política, las propuestas programáticas de los partidos y la construcción de ciudadanía. Ahora, en la contienda electoral también hay candidatos que han sido docentes universitarios y ya están o han pasado por el Congreso, como Héctor Helí Rojas (Liberal), Hernán Andrade (Conservador), Jorge Robledo (Polo Democrático) y Jorge Londoño y Ángela María Robledo (Alianza Verde), todos ellos con grandes opciones de ser reelegidos.

De todas formas, una extensa preparación académica no garantiza un desempeño exitoso dentro del Congreso, pues también hay que tener en cuenta la experticia que se gana con los años y el grado de especialización que resulta del trabajo en comisiones constitucionales. De modo que, como lo reseñó anteriormente Congreso Visible, el éxito de un congresista —provenga de la academia o no— depende de factores claves como su liderazgo, el poder de su bancada y la relación de ésta con el Ejecutivo, así como de la capacidad para ejercer control político.