Los alfiles de las dos fuerzas opositoras

Jorge Enrique Robledo y el expresidente Álvaro Uribe prometen ser los más duros contradictores de la agenda legislativa del gobierno reelecto de Juan Manuel Santos.Desde ya, critican los proyectos en curso.

Álvaro Uribe y Jorge Enrique Robledo

Durante los últimos días, Jorge Enrique Robledo se ha trenzado en una fuerte contradicción con Clara López, excandidata presidencial por el Polo y presidente de la colectividad. La forma como ésta expresó su apoyo a la campaña de reelección de Juan Manuel Santos provocó la ira en el senador de izquierda más votado. Para él, aunque una vez fueron derrotados en primera vuelta los militantes de su movimiento quedaron en libertad de voto, López terminó "avalando" el programa de gobierno de Santos que considera contrario a los postulados de la izquierda.

Así como López, diversos sectores de la izquierda se unieron a la campaña reeleccionista defendiendo la bandera de la paz. Sin embargo, según el senador, "es malo ver electores de Santos "solo por la paz" generando ilusiones sobre su segundo gobierno, cuando este será tan contrario al interés nacional como el primero. Santos ya empezó a aprovecharse de su reelección para impulsar su agenda de derecha, contraria al progreso de Colombia. Como era obvio".

De acuerdo con Robledo, tres proyectos que se discutirán en plenarias de Cámara y Senado durante esta, la última semana de la legislatura, son la evidencia. El primero, el acuerdo marco para que quede en firme la entrada de Colombia a la Alianza del Pacifico que, recordó, "elimina las últimas protecciones que le quedaban al agro para proteger los precios de los alimentos". En esa posición lo ha secundado la Sociedad de Agricultores de Colombia que ha dicho que el acuerdo resulta lesivo para su sector.

El otro proyecto es sobre el refinanciamiento de las deudas agropecuarias que surgió como solución concertada con las dignidades que protagonizaron los paros agrarios de los últimos dos años. Según el senador, el articulado contiene un 'mico' que "debilitaría el control del Estado sobre el material genético de Colombia" al darle el control de las colecciones biológicas que tiene el país a la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica) sin la supervisión del Instituto Colombiano Agropecuario que actualmente ejerce. El lío, de acuerdo con la Unidad de Trabajo Legislativo de Robledo, le daría participación a los privados sobre esa administración y permitiría que grandes corporaciones desarrollen patentes sobre semillas colombianas.

Por último, el tercero, que seguramente se votará mañana, es un acuerdo de cooperación con la OTAN sobre intercambio de información confidencial. Si bien, mediante este tratado, Colombia no adhiere, sí abre las puertas para hacer acuerdos militares.

Si bien esos han sido los argumentos de Robledo para decir que la agenda del presidente Santos no cambiará durante los próximos cuatro años, el otro flanco de oposición que ya empieza a perfilarse con fuerza es el del uribismo.

Desde el pasado lunes, un día después de ganar las elecciones, el presidente Santos convocó a líderes de la candidatura del Centro Democrático como Óscar Iván Zuluaga y de los conservadores, como Marta Lucía Ramírez, para que contribuyan con sus ideas a su segundo gobierno. No obstante, el expresidente Álvaro Uribe ha apuntalado la oposición radical como la postura de la bancada que liderará en el Congreso.

"Santos recuperó a las Farc, que estaban diezmadas. Las Farc ayudan a elegirlo entre fusiles y dinero corrupto. Vendrá impunidad y tiranía. A eso nos oponemos". "Antes que hablar de reelección debería mirarse la compra de votos, la imposición de las Farc y la ilegalidad publicitaria para Santos"; son algunas de las frases que ha atinado a emitir el expresidente mediante las redes sociales.

Si bien Uribe no ha presentado denuncias formales sobre los hechos que denuncia, el nivel de sus afirmaciones sí promete ser el tono de las relaciones que sostendrá con la bancada de gobierno y con el mismo Ejecutivo durante el próximo cuatrienio.

Aunque algunos miembros de la Unidad Nacional han dicho que uno de los propósitos de gobierno es tender lazos de comunicación durante el próximo cuatrienio con la bancada del Centro Democrático, según supo este diario, una de las prioridades de la Casa de Nariño es traer hacia la Unidad Nacional a los conservadores y parte de la bancada uribista para limitar el poder de acción de Uribe al querer trabar las principales iniciativas del Ejecutivo.

Así las cosas, mientras el gobierno Santos tuvo que enfrentar a una oposición compuesta exclusivamente por la izquierda durante el primer período, ahora deberá derrotar a sectores de izquierda y de derecha para sacar adelante su agenda legislativa. Habrá que ver si las alianzas electorales que hizo el mismo presidente con figuras de la izquierda bastarán para torpedear a la oposición que tiene como alfil a Robledo o si, al procurar quedarse en el centro del espectro político, podrá tender puentes con el uribismo. El juego comenzará el próximo 20 de julio.