Los avances de la mesa según las Farc

Un acuerdo de 25 páginas, avances modestos sobre temas agrarios y de participación política, debate sobre todos los temas de la agenda y otras impresiones de la guerrilla sobre el proceso en La Habana.

El vocero de la delegación de paz de las Farc, ‘Iván Márquez’, dio a conocer los avances de la mesa, según ellos. / AFP

“No existe ninguna restricción para hablar de lo acordado. El propio presidente, en defensa del proceso de paz, se ha referido al tema en variados escenarios. Y eso está bien. Además, en ninguna cláusula del acuerdo general se estipula que las partes deban guardar reserva sobre los avances del proceso”. Con estas palabras la delegación de paz de las Farc explicó la publicación del primer informe de varios en los que hablarán de los avances de la mesa de diálogo con el Gobierno en La Habana.

El comunicado, leído por el vocero de la delegación guerrillera, Iván Márquez, al comienzo de un nuevo ciclo de conversaciones que empezó ayer en Cuba, afirma que “aunque hay unas 25 cuartillas de acuerdos parciales, los alcances son modestos”. No obstante, Márquez aclaró, que de manera convenida, las delegaciones del Gobierno y de las Farc ya abordaron en los últimos ciclos la “casi totalidad del conjunto de la agenda”, y que eso “ha entregado bastantes instrumentos que harán más cercana la posibilidad de un acuerdo en función de la justicia y la reconciliación colombiana”.

Razón por la cual, dice la delegación de las Farc, “las demoras que se hubieren suscitado por la circunstancia de variar el orden de discusión temática de la agenda, por el motivo de analizar otros asuntos de interés nacional, no son responsabilidad de las Farc y en tal sentido no pueden ser tomadas como factor para fustigarnos o conminarnos a una celeridad que no ha faltado”. Esto ante las críticas que en reiterados escenarios ha hecho el vocero de la delegación del Gobierno, Humberto de la Calle, en el sentido de que a las conversaciones les faltan ritmo y resultados.

Tierra y acuerdos

De acuerdo con las Farc, “en la mesa se enfrentan dos visiones que tratan de encontrar puntos de coincidencia. Por un lado, “está el enfoque neoliberal de desarrollo del país, que en cabeza del Gobierno prioriza los intereses de las trasnacionales”, y por otro lado el enfoque de “la insurgencia que busca una reforma agraria rural integral”, afirmó la guerrilla.

Las Farc mencionaron que, en teoría, respecto al primer punto de la agenda, se ha logrado hacer un pacto de formalización de la propiedad de la tierra, con el compromiso gubernamental de que serán adjudicados los títulos de propiedad a todos los campesinos que poseen tierras de hecho. A esto se agrega, dicen, el compromiso del Gobierno de “entregar la tierra al que no la tenga o el de ampliarles la propiedad a quienes la tengan de manera insuficiente”. “También se suscribieron acuerdos referidos a estímulos a la producción agropecuaria y a la economía solidaria y cooperativa, asistencia técnica, subsidios, crédito, generación de ingresos, mercadeo y formalización laboral”.

Según las Farc, el Gobierno se ha comprometido a la creación de un fondo de tierras, a la resolución de los conflictos de uso que existan sobre el suelo, a un cierre de frontera agrícola que proteja el medio ambiente, a la actualización del catastro que permita tener una visión real de la configuración de la propiedad para procurar su reordenamiento productivo. Asimismo, afirman que el Gobierno “ha empeñado su palabra también en impulsar programas de desarrollo, encaminados a reparar la deuda histórica con el campo colombiano y a superar la enorme brecha que existe entre éste y la ciudad”.

Márquez reconoció la voluntad del Gobierno en avanzar en el diálogo, y confió en que se encontrarán acuerdos en los siguientes temas: la superación del latifundio, el establecimiento de límites a la extranjerización de la tierra, la definición de las cantidades de hectáreas para distribuir, restituir y formalizar, la explotación minero energética, los TLC, el reordenamiento territorial y otros temas como los fondos para la financiación de lo pactado.

Cultivos ilícitos y referendo

En su comunicación, la guerrilla también revela que en la mesa ya se ha tocado el tema del narcotráfico y los cultivos ilícitos. Sobre esto, en una carta conocida ayer, el máximo jefe de las Farc, Timoleón Jiménez, afirmó que las Farc pueden explicar sin pudores la relación que han tenido con el narcotráfico.

Sobre el Marco Jurídico para la Paz y el referendo, se han dejado sentadas posiciones que “dejan en claro los puntos de vista que cada una de las partes tiene, tratando de encontrar aproximaciones”, dicen las Farc, y reiteraron que las salidas transicionales deben ser producto de un pacto y no de una imposición. Aunque insistieron en la asamblea nacional constituyente. “No se puede ser juez y parte, sobre todo cuando se trata de un Estado responsable”, dijeron antes de volver a insistir en la necesidad de una comisión de la verdad. A la vez, como si se refirieran al debate reciente sobre la injerencia de la Corte Penal Internacional y las leyes de extradición, sostuvieron que “un proceso de paz requiere absoluta soberanía jurídica, sin injerencias foráneas que obstruyan la reconciliación”.

Las conversaciones en La Habana, que ya cumplen casi un año, seguirán su curso con un nuevo ingrediente: los informes en donde las Farc contarán, desde su perspectiva, los avances de los diálogos en La Habana, así como lo ha hecho, desde su mirada, el Gobierno.