Los indignados fueron pocos

Pese a la acogida que tuvo en las redes sociales la protesta contra el presidente del Congreso, no fueron muchos los ciudadanos que se dieron cita en la Plaza de Bolívar.

La indignación que se generó en la ciudadanía por cuenta de las continuas salidas en falso del presidente del Congreso, senador Juan Manuel Corzo —quien ha dicho que su salario no le alcanza para pagar la gasolina de los carros y que prefiere que este gasto sea asumido por la corporación y no robar al Estado— no fue suficiente para reunir a un grupo significativo de ciudadanos para protestar en la Plaza de Bolívar, en lo que se denominó la ‘corzotón’.


Aunque la convocatoria en las redes sociales de Twitter y Facebook crecía día a día y se esperaba que miles llegaran a pedir la renuncia de Corzo, finalmente sólo se hicieron presentes unas cien personas entre organizadores, periodistas y ciudadanos indignados. Algo que deja en evidencia que, como sucedió en su momento con la “Ola Verde”, los resultados de las movilizaciones virtuales en la práctica no dan buenos resultados.


Así lo reconoció María Fernanda Carrascal, miembro del movimiento ‘Manos Limpias’: “Nosotros estamos acostumbrados a criticar en diferentes escenarios, bien sea en Twitter o en los comedores de las casas, pero a la hora de salir a actuar no lo hacemos. Tenemos que sacar el debate de las redes, porque la manifestación pacífica logra cosas importantes”.


Pese a la poca acogida de la convocatoria, los asistentes a la Plaza de Bolívar se hicieron sentir por medio de pancartas en las que señalaban que “la mejor inmunidad es ser honesto, blinden sus carros pero no blinden sus delitos”, “inmunidad o impunidad, ¿alguna diferencia?”. Hubo también papeletas de un valor simbólico de $190.000 que hacían referencia a la cifra con la que Planeación Nacional mide la pobreza en el país frente a los casi $20 millones que gana un congresista. Al final se “recogieron” $1.683 millones.


Como suele suceder cuando se presentan coyunturas electorales, no faltó el candidato que pretendió ganar réditos políticos a costa de la convocatoria. El aspirante al Concejo de Bogotá por el Partido Liberal, Federico Arellano, aprovechó para participar en el plantón que precisamente pretendía rechazar la politiquería. Tampoco faltaron las ‘estrellas’ y a la Plaza de Bolívar llegaron personajes como Julián Román, Gregorio Pernía, Diana Ángel, Manuel José Chávez, Julio Correal y el columnista Daniel Samper Ospina, uno de los principales promotores de la ‘corzotón’.


La consigna era una sola: manifestar la indignación por los subsidios que reciben los parlamentarios y, sobre todo, rechazar la propuesta de implementar la inmunidad parlamentaria como vía para evitar que la justicia actúe contra los congresistas. A juicio del libretista Gustavo Bolívar, promotor de la protesta, “una iniciativa de este tipo no puede ser posible en un país donde 57 congresistas están en la cárcel y 150 son objeto de investigaciones”.


Tal ha sido la presión de los medios de comunicación y la opinión pública, que Juan Manuel Corzo tuvo que salir a los medios de comunicación a renunciar al subsidio de combustible y presentar excusas públicas por sus declaraciones. “Sé que por una declaración errónea generé la molestia y el dolor en el pueblo colombiano, de corazón presento excusas por esa declaración infortunada, pero quiero que la gente sepa que he hecho una carrera política limpia y mi presidencia va a ser honesta y bien llevada”.


Corzo pidió que “la gente vea los temas legislativos, las cosas que se están haciendo con seriedad, lo que quiero es darle la libertad suficiente al Congreso para representar al pueblo”.


Pese a la muestra pública de arrepentimiento, los ciudadanos mantienen su inconformidad y así lo manifestó Henry Alarcón, un ciudadano que participó en la protesta, quien afirmó que “el pueblo se está dando cuenta de las nefastas ideas del presidente Corzo, él debería irse del Senado, sobre todo cuando se atrevió a proponer un exabrupto como la inmunidad parlamentaria”.