Los medios y el gobierno venezolano

El chavismo nunca tuvo buenas relaciones con la prensa, ni siquiera con la que le era afín. Con Maduro la historia continúa.

Estudiantes volvieron a salir a las calles de varios estados venezolanos para protestar contra la violencia. / AFP

Caracas fue escenario esta semana de la mayor protesta contra el presidente Nicolás Maduro, que dejó un saldo de tres muertos, decenas de heridos y un centenar de detenidos. Además de balaceras aisladas y enfrentamientos a pedradas, grupos de manifestantes quemaron neumáticos, atacaron la sede del Ministerio Público e incendiaron varios carros de los cuerpos policiales, tras lo cual fueron reprimidos por las fuerzas de seguridad con bombas lacrimógenas.

La televisión venezolana, de acuerdo con una ley sancionada años atrás, se abstuvo de difundir imágenes de los incidentes y el Consejo Nacional de Telecomunicaciones, órgano gubernamental regulador de empresas audiovisuales, había recordado el riesgo de sanciones para aquellos medios que hicieran “promoción de la violencia”.

En un mensaje por cadena nacional un día después de las protestas, Maduro criticó el desempeño de la prensa extranjera, indicó que el canal colombiano de noticias en continuo NTN24 fue retirado de las cableras por decisión oficial y acusó a la Agence France-Presse de manipulación. “Hay una gran manipulación. Denuncio a la Agencia Francesa de noticias. AFP está a la cabeza de la manipulación (...) He pedido a la ministra de Comunicación (Delcy Rodríguez) que tome medidas y que les hable muy claro a los corresponsales de AFP en Venezuela”, dijo el presidente. Maduro también aseguró que sacar del aire a NTN24 fue una decisión del gobierno, ya que esa cadena pretendía “en cableras venezolanas transmitir la zozobra de un golpe de Estado como el 11 de abril (2002, contra el entonces presidente Hugo Chávez). ¡Fuera del aire NTN24!”.

El canciller de Venezuela, Elías Jaua, respaldó al mandatario diciendo que el aparato propagandístico del mundo se ha unido para atacar a su país y aseguró que los medios internacionales tratan de tergiversar los hechos de violencia que se produjeron el pasado miércoles para culpar al Gobierno. “Ni todo el aparato propagandístico del mundo que está ahorita unido como una sola fuerza para atacar a Venezuela, liderada por las principales cadenas de los medios internacionales, podrá derrotar la voluntad de paz del país”.

Desde que el presidente Hugo Chávez llegó al poder, en 1999, sus relaciones con la prensa no fueron las mejores. La oposición denunciaba desde entonces la persecución de la que era víctima, pero fue en abril de 2002, después del golpe que sacó del poder a Chávez durante dos días, que el chavismo se radicalizó. Según denunció el mandatario cuando regresó al poder, “los grandes medios de comunicación venezolanos fueron determinantes para montar el escenario que sacudió al país aquel fatídico 11 de abril”.

El 28 de mayo de 2007 el gobierno chavista se negó a renovarle la concesión del espacio radioeléctrico, propiedad del Estado, al canal privado Radio Caracas Televisión Internacional (RCTVI), pues según dijo el entonces ministro de Comunicaciones, “ese canal jugó un papel determinante en el golpe”.

Luego el mandatario sancionó la polémica Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos, que limitaba la libertad de expresión. Desde entonces se ha denunciado el cierre de cientos de estaciones de radio y canales de televisión. Desde hace once meses, cuando Nicolás Maduro asumió el poder tras la muerte de Chávez, la situación parece haber empeorado. Durante su gestión, ha sido la prensa escrita la que ha llevado la peor parte, pues periódicos y revistas se están quedando sin papel para imprimir. El gobierno no ha dado los permisos necesarios para acceder a las divisas extranjeras con las que podrían comprar en el extranjero el papel. Desde comienzos del año, 31 periódicos han sufrido problemas en el suministro de papel y 11 han dejado de circular.

 

El plan pacificador de Maduro


Según el gobierno del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro,  el Plan de Paz y Convivencia Nacional presentado ayer fue diseñado a partir de su socialización con diversos sectores de la sociedad venezolana. La estrategia pretende hacerle frente a uno de los problemas que más aquejan a los ciudadanos, después de la crisis económica: la inseguridad. El proyecto, que según Maduro está diseñado para trabajar por la construcción de paz, luchar contra la criminalidad e incentivar el desarme de la población, tiene como ejes centrales la consolidación de un nuevo sistema policial que permita el resguardo de la seguridad ciudadana y de una política que busque la construcción de nuevos valores en la sociedad para la consolidación de espacios de paz, además de la realización de operativos de desarme de bandas criminales y la implantación del castigo severo en centros penitenciarios de altos niveles de control para aquellas personas que cometan actos ilícitos.