Los pálidos escenarios azules

Diferencias con Juan Manuel Santos y su ministro Aurelio Iragorri, así como la decisión de presentar candidato a la Presidencia, son las incertidumbres hoy en el Partido Conservador.

Reunión entre el directorio del partido Conservador y el Presidente de la República, Juan Manuel Santos. / Presidencia

Las relaciones entre el Partido Conservador y el Gobierno no pasan por su mejor momento. Por eso, el presidente Juan Manuel Santos organizó el pasado miércoles en la Casa de Nariño una cena con la bancada de la colectividad, para tratar de recomponer el camino. Sin embargo, desde un comienzo se hizo evidente el distanciamiento: de los 60 invitados sólo asistieron unos 25 y los temas que se esperaba abordar pasaron de agache.

Por ejemplo, cuentan, no hubo una sola palabra sobre la posibilidad de reelección. En cambio, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, habló sobre las perspectivas económicas del país para fin de año, y el jefe negociador del Gobierno en el proceso de Paz con las Farc, Humberto de la Calle, se refirió a los avances en los diálogos. La cena estuvo amenizada por cantantes de ópera, pero de política, nada.

En palabras de un senador conservador que acudió a la cita: “Quedamos igual o peor que como entramos”. El comentario se refiere a la encrucijada en la que se encuentran los azules, pues en la Unidad Nacional no sienten el respaldo burocrático que consideran debería implicar el apoyo al presidente Santos. De ahí la división interna entre presentar o no candidato propio en 2014.

Los más molestos son los representantes a la Cámara, quienes se quejan por el maltrato que se les dio a los alcaldes de la colectividad el viernes pasado, un día antes de la entrada en vigencia de la Ley de Garantías. Asegura un parlamentario que “los pusieron a hacer fila en el Ministerio del Interior, como si estuvieran pidiendo limosna, y al final no les aprobaron los proyectos. La peor parte la llevaron los alcaldes conservadores”.

Ante la inminente declaratoria de “rebeldía” de los representantes, el ministro de Interior, Aurelio Iragorri, los invitó a un desayuno el miércoles, pero lo dejaron plantado, no sin antes hacerle llegar el mensaje de que “no les interesaba reunirse con un ministro que no muestra respeto con los alcaldes elegidos en nombre del Partido”. Al final, Iragorri logró que aceptaran un encuentro en la Secretaría de la Cámara, donde les presentó excusas. Pero la molestia persiste.

Lo cierto es que los conservadores están bastante enredados con el actual escenario electoral que se plantea en el país. En la dirección nacional hay ocho miembros que proponen apoyar la reelección de Santos, mientras otros ocho creen que hay que tener candidato propio. Un álgido debate en el que parlamentarios como Hernán Andrade, Miriam Paredes, Efraín Cepeda y Roberto Gerléin —los de mayor respaldo burocrático— le apuestan al jefe de Estado.

El otro sector —del que forma parte el presidente de la colectividad, Ómar Yepes— considera que hay que tener vocación de poder, así se haga parte de la Unidad Nacional, y eso sólo se demuestra teniendo candidato presidencial. La división es evidente y la votación para el nombramiento de un nuevo miembro del directorio, la cual se hará la próxima semana, inclinará la balanza.

Para las elecciones al Congreso, la preocupación es mayor. Según comentó un senador, “la lista de candidatos cuenta con 60 nombres, 20 que son congresistas y 40 desconocidos sin votos. Si salimos así, nos van a moler”. Y en la Cámara no es diferente: gran parte de los candidatos se han ido para el Centro Democrático. De ahí el cálculo de que el uribismo les quitará cerca de un millón de votos.

En Antioquia, los primeros cuatro renglones de la lista del uribismo son de ascendencia conservadora. Por eso el representante Germán Blanco le planteó a la dirección la expulsión oficial del partido de dirigentes como Fabio Valencia Cossio, Luis Alfredo Ramos y quienes los representan en las listas. Un escenario nada halagüeño para la colectividad, de ahí que hay quienes hablen de “divorcio” con Santos, de quien creen ha preferido fortalecer a otros sectores de la Unidad Nacional, léase liberalismo y el Partido de la U.