Los posibles efectos del choque Santos-Uribe-Pastrana

Hay quienes hablan de una posible alianza entre los exmandatarios en torno a algún candidato para las elecciones de 2014.

Según el vicepresidente Angelino Garzón, el presidente Juan Manuel Santos lo llamó telefónicamente este domingo y le dijo que estaba interesado en “entenderse” con los expresidentes Álvaro Uribe y Andrés Pastrana para trabajar con ellos “en torno a los problemas reales del país”: “Me manifestó que él no está interesado en ninguna pelea (…) el presidente Santos quisiera un mayor entendimiento con el presidente Pastrana y el presidente Uribe pues no está polemizando con ellos”, aseguró Garzón en Blu Radio.

Pero los expresidentes parece que no están dispuestos a dar tregua y mucho menos a buscar —al menos por ahora— canales de comunicación con el jefe de Estado. Así queda demostrado con la nueva arremetida de Uribe a través de su cuenta en Twitter, con trinos como este: “Terroristas Farc niegan secuestros, presidente Santos trata de ocultar el engaño al electorado”. Un tuit que además fue reforzado en posteriores declaraciones a la prensa en Montería (Córdoba), donde le agregó una cifra: “El presidente Santos trata de negar que engañó al 90% de los electores porque prometió una cosa y está haciendo otra”, dijo.

El exmandatario expresó además, también en Twitter, que el presidente Santos “manda a los ministros a ladrar y se lava las manos con el anuncio que les prohibirá hacerlo. ¿Será que él ladrará?”, y que el jefe de Estado “se contamina” porque “inaugurará en Soacha megacolegio y jardín social que fueron gestionados y financiados por nuestro gobierno”. Duros pronunciamientos que terminan de caldear un ambiente político ya enrarecido por las posturas de Pastrana, que en una carta pública le recordó a Santos que cuando hizo parte de su gobierno como Ministro de Hacienda nunca expresó diferencias con la política exterior, refiriéndose al fallo de La Haya en el litigió con Nicaragua por el mar de San Andrés y Providencia.

Ahora, si bien es cierto que el presidente Juan Manuel Santos ha dicho que no quiere casar peleas ni con el uno ni con el otro, tampoco se ha quedado quieto y también en su cuenta de Twitter se remitió a la columna escrita el domingo por Daniel Samper Pizano en el diario El Tiempo, titulada “La gaminocracia y sus patrocinadores”, en la que rechaza el nivel del lenguaje de Uribe y Pastrana, y enfatiza: “con el Twitter piensan los dedos, no los sesos, y hay prestidigitadores que tienen la tableta conectada al hígado, no al cerebro”.

¿Hasta dónde llegará este enfrentamiento entre mandatario y exmandatarios?, ¿Qué consecuencias podría traer para el proceso de paz que se adelanta con las Farc en La Habana y para el país político? Son las preguntas que se hacen dirigentes, analistas y gente del común y corriente. Hay quienes hablan incluso de una posible alianza Uribe-Pastrana de cara a las elecciones de 2014 y en oposición a una eventual campaña reeleccionista de Santos. Lo insinuó el exembajador Gabriel Silva, escudero de Santos, con nombre propio: Luis Alberto Moreno, actual presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, podría ser el candidato de los dos.

Más allá de los electoral, el representante a la Cámara por el Partido Liberal, Guillermo Rivera, ve riesgos frente al proceso de paz con las Farc que se adelanta en Cuba: “Esto puede hacer mucho daño porque buscar la solución al conflicto armado tiene que ser un propósito de Estado, pero tener a los expresidentes todo el día, el uno tuitiando y el otro con pataletas, lo que hace es distraer la atención pública del verdadero propósito que es la paz”. En cambio, el senador del Partido de la U Juan Carlos Vélez, reconocido uribista “purasangre”, dice que lo único que le han pedido al Gobierno es que responda a los cuestionamientos y que no se limite a calificar a sus críticos de “miembros de la extrema derecha” o de “guerreristas”.

Jorge Robledo, senador del Polo Democrático, cree que la Casa de Nariño está manejando mal el tema: “Políticamente es una actitud infantil lo que está haciendo el Gobierno”, declaró, haciendo referencia a la retuitiada del presidente Santos de la columna de Daniel Samper Pizano y recientes declaraciones del ministro del Interior, Fernando Carrillo, en contra de Pastrana y Uribe. Y Hernán Andrade, senador conservador, incluso considera que el agarrón entre Santos y Pastrana pone en una situación difícil e incómoda a por lo menos dos ministros que estuvieron en el gobierno de éste último. Aunque no habló con nombres propios, es fácil advertir que se trata de Juan Camilo Restrepo y Mauricio Cárdenas.

Todo indica que el asunto va para largo. Al fin y al cabo, estamos en un año pre-electoral y cada quien juega por sus propios intereses. Santos por su reelección o la elección de alguien que continúe su legado; Uribe tratando de posicionar a alguien afín a sus principios y Pastrana, seguramente, buscando reposicionarse políticamente después de estar un tiempo por fuera de esas lides y, por qué no, pensando también en tener su alfil presidencial. Eso sí, Angelino Garzón, en entrevista con Caracol Noticias, definió perfectamente la actual coyuntura política colombiana: “Nadie entiende que nosotros estemos buscando la paz por fuera y por dentro estemos peleando como perros y gatos”.