Ministro de Defensa, en la mira de la oposición

La Comisión Primera del Senado está pendiente de definir la fecha del debate de control político contra el ministro de Defensa, Guillermo Botero. Al mismo tiempo se impulsará en su contra una moción de censura en la Cámara de Representantes.

Guillermo Botero, ministro de Defensa, fue llamado a debate de control político en el Senado y tiene pendiente la moción de censura presentada por los partidos de oposición en la Cámara de Representantes. Archivo El Espectador

El viernes el país vio un nuevo capítulo de la novela en que se ha convertido el caso de "Jesús Santrich", a quien la JEP le dio el beneficio de no extradición y ordenó su libertad, pero la Fiscalía se opuso y lo recapturó en cuestión de segundos. La noticia atrajo toda la atención y opacó el resto de la agenda, por ejemplo, la "encerrona" que teje la oposición al ministro de Defensa, Guillermo Botero.  

Por un lado, se le viene un debate de control político en la Comisión Primera del Senado, citado por Gustavo Petro. El senador opositor le tiene puesta la lupa a la política de evaluación de resultados que le exigen a los comandantes de las Fuerzas Armadas de Colombia. El debate fue aprobado por unanimidad y en la siguiente semana será agendado.

Pese a que aún falta que la Comisión defina la fecha en la que se daría la discusión, el cuestionario ya le fue enviado al Ministerio de Defensa. Por ello, para que se cumpla el plazo de 10 días para que esa cartera responda las preguntas, se cree que el debate se realizará en la última semana de este mes.

Sobre los motivos para realizar el debate de control político, en el documento entregado a la Comisión Petro expresó queDimar Torres, exguerrillero cuyo asesinado el 22 de abril, en Santander, por parte del cabo Daniel Gómez, adscrito a las Fuerzas Militares; y la matanza y desapariciones de “más de un centenar de excombatientes” son causal más que suficiente para revisar cuáles son las órdenes y los objetivos en campo que está dirigiendo el Ministerio de Defensa.

 

“Estos hechos me llevan a considerar que es imprescindible que las principales instituciones del Gobierno Nacional, responsables del cumplimiento del Acuerdo de Paz, hagan explícito y aclaren ante el Congreso las políticas públicas en esta materia”, dice el informe con el que se solicita adelantar el debate de control político.  

A la par de lo que pasa en el Senado, en la Cámara de Representantes la oposición también impulsa una moción de censura contra el ministro Botero. El recurso de control político se presentó el mismo 14 de mayo, pero posteriormente los citantes decidieron retirarla para agregarle “gravísimas pruebas” que les llegaron y que “no habían sido conocidas por la opinión pública”, según dijo Inti Asprilla, representante del Partido Verde. Ahora que ya se conoce que el tema tiene que ver con las revelaciones del New York Times.

En ese sentido, el artículo llamado  “Las órdenes de letalidad del ejército colombiano ponen en riesgo a los civiles, según oficiales”, sumado al contexto de los recursos de los congresistas, el titular de la cartera de Defensa tendrá mucho trabajo político que enfrentar. 

Cabe recordar que en el texto del Times, Nick Casey, director de la oficina del Times para los Andes, registró testimonios y documentos que probarían que la política en materia de operaciones contra grupos armados ilegales estaría poniendo en riesgo la vida de civiles y la aplicación de los derechos humanos.  La denuncia concreta es que el Gobienro habría  exigido unas cuotas de "positivos" al cuerpo de las fuerzas militares que pdrían incentivar las ejecuciones extrajudiciales. Un tema que hace recordar los más de 3.000 inocentes asesinados por miembros de la Fuerza Pública durante el gobierno de Álvaro Uribe, mal llamados "falsos positivos".

Las reacciones del artículo de Casey han sido tantas al interior del país, que el periodista del medio norteamericano abandonó el país por seguridad.

Sobre su salida, Casey le expresó a este diario que tomó esta medida "por las acusaciones falsas que fueron lanzadas ayer en Twitter por Maria Fernanda Cabal. Este tipo de acusación no tiene sustento y es grave dado la falta de seguridad que Cabal ya sabe que encontramos en este país como periodistas".