Los reparos del progresismo a la cumbre de la izquierda

Al Movimiento Progresistas, que lidera Gustavo Petro, le correspondió organizar la próxima gran cumbre de la izquierda, en la que esperan proyectar nuevos liderazgos.

Hollman Morris, concejal de Bogotá por parte del Movimiento Progresistas. / Reinhard Dienes

Luego de la sorpresiva cumbre de líderes de la izquierda que se realizó el pasado viernes en Bogotá, este miércoles el progresismo –uno de los sectores que participó del encuentro en cabeza de dos de sus más grandes figuras: el exalcalde de la capital Gustavo Petro y el concejal Hollman Morris– expresó sus reparos a la reunión, argumentando que predominaron “los celos y las vanidades”.

Así lo reveló a El Espectador el cabildante, quien advirtió que aunque el encuentro sirvió como un primer paso para una ‘gran cumbre’, al movimiento de izquierda en general “le hacen falta nuevos liderazgos” de cara a ser una opción real de poder en las elecciones de 2018.

“Lo que yo noté en la reunión fueron celos y vanidades. Parecía un encuentro de sectores democráticos donde confluyeron más que para andar, para frenar, y pareciera una cumbre donde al final quedamos reunidos pero no unidos (…) si pretendemos convertirnos en una opción real de poder en el 2018 o de cara a un gabinete para la paz, considero que es importante proyectar nuevos liderazgos de los sectores alternativos y democráticos”, aseguró Morris.

De acuerdo con el concejal –quien durante el gobierno de Gustavo Petro figuró como gerente de Canal Capital y quien fue uno de los precandidatos del Movimiento Progresistas a la Alcaldía de Bogotá en las pasadas elecciones– la izquierda debe preocuparse por proyectar nuevos líderes que bien encontraría en movimientos alternativos, universitarios, animalistas, LGBTI, entre otros, para configurar lo que denominó una “nueva agenda de país”.

“La política tradicional del país –la derecha– se ha preocupado por formar unos nuevos cuadros políticos (jóvenes) y uno no ve, aunque los hay, dentro de los sectores alternativos tales cuadros, pues no nos hemos preocupado por proyectarlos como debe ser (…) hay que refrescar al movimiento con nuevos nombres y nuevos liderazgos –independientemente de la edad– y estos están en todas las partes del país, dentro de las nuevas ciudadanías: en el movimiento ambiental, en las universidades, en grupos LGTBI, en el movimiento artístico alternativo; ahí hay gente que está leyendo un nuevo país”, indicó.

“Un movimiento que trascienda a la izquierda”

Morris reveló además que al progresismo le correspondió organizar la próxima gran cumbre de la izquierda, la cual se realizará en la segunda semana de febrero y en la que su colectividad impulsará una ‘agenda moderna de país’ que trate y debata temáticas de las ‘nuevas ciudadanías’, marcadas entre otras, por preocupaciones ambientales, animalistas y sociales.

Durante tal cumbre, de acuerdo con el concejal, se promoverá un encuentro mucho más amplio, descentralizado y con la participación de líderes regionales, en contraste con la pasada reunión, realizada en Bogotá. Lo anterior, argumentó Morris, permitirá consolidar un “movimiento que trascienda a la izquierda” y que “salga a enamorar al país”.

“El progresismo quedó encargado de hacer la próxima reunión. Lo que propongo es que no puede ser simplemente un chocolate santafereño sino un gran sancocho nacional. Por ello, estoy proponiendo que no se haga en Bogotá. Me parece que la reciente cumbre reproduce la política tradicional clásica, que es leer al país desde Bogotá y con liderazgos muy bogotanos. Creo que una cumbre de sectores alternativos debe hacerse en Santa Marta y en el Caribe colombiano”, agregó Morris.

Refiriéndose a un eventual encuentro de sectores de la izquierda en La Habana, el concejal manifestó que el movimiento debe impulsar ante las partes en discusión un fortalecimiento de las regiones a través de nuevos líderes y el impulso de nuevas agendas de país.

“Este proceso de paz, después de tanto sufrimiento y barbarie, nos tiene que dejar un minino a todos los colombianos: de todas pares, de todos los estratos y de diferentes posiciones políticas. Por ejemplo, nos tiene que dejar un sistema de salud en el que no se muera ningún colombiano o un sistema público de educación de calidad para superar la brecha del conocimiento”, precisó.