Los uribistas que perdieron el puesto por sus excesos en redes sociales

El director del Sistema de Televisión de la Presidencia, la nominada a la Unidad Nacional de Protección, el director del Centro Nacional de Memoria Histórica y dos “community manager” tuvieron que renunciar o fueron despedidos por agredir a opositores o periodistas desde las redes sociales.

Ignacio Greiffenstein; Claudia Ortiz y Mario Javier Pacheco.Redes sociales

El caso de Ignacio Greinffeinstein, director del sistema de televisión de la Presidencia de la República, y quien tuvo que renunciar este lunes a su cargo luego de escribir un vulgar trino contra las seguidoras del senador Gustavo Petro, se suma a la lista de funcionarios del gobierno que han salido por la puerta de atrás como consecuencia de su fanatismo político.

(Ignacio Greinffeinstein renunció tras insultar a seguidoras de Petro) 

El primer caso fue el de la hoy presidenta de la Agencia de Desarrollo Rural, Claudia Ortiz, a quien el presidente Iván Duque tenía designada para dirigir la Unidad Nacional de Protección. Pocos días después de que su hoja de vida fue publicada en la plataforma de aspirantes de la Presidencia, salieron a la luz pública una serie de trinos en los que Ortiz rabiaba contra miembros del gobierno Santos, la ONU y la exguerrilla de las Farc.

(Estos fuern los trinos que impidieron que Claudia Ortiz fuera nombrada en la UNP) 

Los trinos de Ortiz eran tan fuertes que el presidente no tuvo otra opción que desistir de su nombramiento en esa entidad. Luego, la abogada boyacense enfrentó toda clase de críticas por su falta de experiencia en el sector rural, al ser postulada para la Agencia de Desarrollo Rural, donde finalmente el presidente Duque la nombró.

(Claudia Ortiz acreditó la experiencia que no tiene en una notaría)

No pasaron dos semanas y otro nominado a un cargo de gobierno ya estaba en las mismas. Se trataba de Mario Javier Pacheco, un historiador de posiciones extremas, que ya se sentía en la dirección del Centro de Memoria Histórica (CNMH), cuando le estalló un escándalo por sus posiciones contra el trabajo realizado por la entidad que iba a dirigir.  Sus escritos en internet rápidamente dejaron al descubierto a un negacionista del conflicto armado, la responsabilidad del Estado en la guerra y hasta del mismo paramilitarismo. Fue tan evidente su carencia de sensibilidad para asumir el cargo, que el jefe de Estado tuvo que reversar su intención de nombrarlo.

(Mario Javier Pacheco aspira a dirigir el Centro de Memoria pese a decir que fue infiltrado por las Farc)

Y el problema no paró allí. Luego se filtró la intención de nombrar a Vicente Torrijos, también historiador, en al frente del CNMH. En principio nadie tenía reparos de carácter académico, pues se trataba de una de las personas que hizo parte de la Comisión Histórica del Conflicto que trabajó para la mesa de diálogos. Y cuando ya fue nombrado mediante un decreto presidencial, trascendió que, ese mismo día, la Universidad del Rosario le había cancelado su contrato como profesor por, al parecer, haber mentido en su información académica. El escándalo fue tal, que el mismo Torrijos renunció al nombramiento.

(Vicente Torrijos renunció a dirigir el Centro Nacional de Memoria Histórica)

Para terminar el año, el 27 de diciembre de 2018, desde la cuenta en twitter de la Superintendencia de Notariado y Registro se publicaron una serie de trinos ofensivos y difamatorios contra los periodistas Daniel Coronell y Julián Martínez. Una vez los comunicadores denunciaron la situación, los mensajes fueron borrados, y la entidad argumentó que su cuenta de Twitter había sido hackeada. Cosa que resultó falsa, pues Martínez logró descubrir que el responsable había sido Carlos Alberto García Castro, quien hacía parte del equipo de comunicaciones de la entidad y antes había sido jefe de prensa del exministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, hoy condenado por corrupción y preso en Estados Unidos. A raíz de la situación García salió de la entidad y pidió disculpas públicas por su comportamiento.

(Funcionario de Supernotariado admite responsabilidad en trinos contra Daniel Coronell) 

Y para terminar esta serie de insucesos, un día de final de enero, desde las redes sociales de la directora del Centro Democrático, Nubia Stella Martínez, fue atacada y difamada la periodista Vicky Dávila. En dos trinos la comunicadora fue acusada de ser jefe de prensa de Gustavo Petro y de recibir plata del senador. Las acusaciones se hicieron virales y la solidaridad con Dávila no se hizo esperar. Pocos minutos después, la directora del uribismo afirmó que el responsable de los mensajes había sido Juan Camilo Montoya Caicedo, quien hasta ese momento se desempeñó como el “community maganer” de Martínez.  Estos son algunos de los casos más recordados de los últimos tiempos, en los cuales funcionarios de gobierno o de los equipos de trabajo de los miembros del uribismo han protagonizado escandalosas agresiones contra los que consideran enemigos por sus posturas y oficios.   

(Community maganer de directra del Centro Demcrático pide perdón por mensajes contra Vicky Dávila)