Mayores penas para ataques con ácido

La iniciativa del MIRA busca que quienes ataquen con agentes químicos a sus víctimas se les impongan penas de prisión de entre 12 y 50 años. Hoy la máxima condena es de 10 años de cárcel.

Natalia Ponce de León, una de las tantas víctimas de ataques con ácido.
Una mujer con el rostro cubierto por una máscara espera sentada en la Comisión Primera de la Cámara a que se inicie la discusión del proyecto de ley que busca incrementar los castigos a quienes utilicen sustancias químicas para atacar a otras personas.  Ella, completamente vestida de blanco, se lleva la mano al rostro, el que una vez fue admirado y hoy causa impresión. Se para de la silla y su cuerpo parece tener leves convulsiones, que le impiden quedarse quieta. “A ella el ataque le afectó el sistema nervioso. Sufre mucho e incluso la he oído decir que se quiere suicidar”, comenta uno de los asistentes al debate. Al final, la iniciativa, presentada por el Movimiento Independiente de Renovación Absoluta (MIRA), fue aprobada por unanimidad. Ahora pasará a la plenaria de la corporación y luego al Senado.
 
El proyecto es el número 016 de 2014 y, en términos generales, crea un nuevo tipo penal en el capítulo del Código Penal que versa sobre lesiones personales, con el fin de elevar las penas de entre 6 y 10 años a entre 12 y 50 años de prisión para quienes utilicen acido contra otra persona.  Además, el texto plantea un aumento gradual en las penas según la naturaleza del ataque. En principio, la pena mínima será de 12 a 20 años, con multas entre $77 y $161 millones; cuando exista daño funcional, es decir, cuando haya una deformación permanente o temporal de alguna de las funciones vitales que se alojan en el rostro, la prisión será de entre 21 a 30 años y las multas de entre $644 a $1.932 millones; y cuando la deformidad afecte el rostro, se aumentará la pena entre 8 y 15 años.
 
La iniciativa también incluye agravantes para quienes cometan un homicidio con agentes químicos o ácidos y  las penas pasarían de 33 a 50 años de cárcel. Igualmente se busca que cuando el ataque sea a una mujer o un menor de edad, las penas sean mayores. El representante ponente, Óscar Sánchez, explicó que la mayoría de los casos de ataque con ácido están dirigidos contra mujeres y no tienen la intención de causar la muerte sino de dejar marcas de por vida. “El proyecto quiere endurecer las penas (…) hoy la legislación no ha tenido una función preventiva de los ataques con este tipo de sustancias. Nuestra idea es que con el endurecimiento de las penas los atacantes lo piensen mejor antes de cometer este delito”, explicó el legislador.
 
Según Medicina Legal, entre 2014 y 2012 se registraron en el país  930 víctimas con agentes  químicos, siendo el 68 % mujeres y el 32% hombres. “Si vamos a la Fiscalía, encontramos 140 denuncias en curso, es decir que muy pocas personas denuncian. Tal vez porque muchas veces los agresores son conocidos. Lo que vemos es que en distintos países se está legislando sobre la materia y creemos que es necesario hacer el ejercicio aquí en Colombia”, refirió Sánchez.  
 
“Hace ocho años fui víctima del padre de mis hijos. En la mayoría de los casos, los agresores son personas cercanas a la víctima. Pedimos al Estado que aumente las penas para los agresores para que lo  piensen dos veces antes de hacerlo”, dice por su parte Vivian Hernández,  de la Fundación Natalia Ponce de León, la mujer atacada el 27 de marzo de 1014 en Bogotá, cuyo caso sonmovió y conmocionó al país, y quien hoy se ha convertido en líder de esta lucha.
 
Al debate asistieron una docena de víctimas de ataques con ácido, así como también activistas de las fundaciones Natalia Ponce de León y Reconstruyendo Rostros. Incluso, la madre de la misma Natalia Ponce, Julia Gutiérrez, se hizo presente en la Comisión Primera para pedir por la aprobación del proyecto. “Pedimos que aprueben la iniciativa porque está demostrado que en los países que han endurecido las penas para este tipo de ataques se han disminuido los casos”, concluyó.