“Mi único delito fue sobrevivir”: Sigifredo López

“Para mí, la verdad es la mayor reivindicación. La mentira puede avanzar por años, pero la verdad en un minuto la alcanza”. Con esta frase, Sigifredo López saludó el encuentro que este sábado sostuvieron en La Habana los familiares de sus compañeros –los diputados del Valle secuestrados y asesinados hace nueve años por las Farc– y los comandantes guerrilleros Pablo Catatumbo, Iván Márquez y Joaquín Gómez.

Un cara a cara tensionante que arrojó como resultado el compromiso por parte de la guerrilla no solo de decir la verdad de lo que sucedió con los dirigentes políticos, sino también de realizar –en la ciudad de Cali– un acto público de perdón y reivindicación del sacrificio de los diputados. “En dicho acto, se solicita una declaración expresa de perdón al exdiputado Sigifredo López y su familia”, dice uno de los puntos del documento con las peticiones que los familiares hicieron a las Farc.

Para López, quien fue el único sobreviviente de los diputados y posteriormente fue detenido acusado de ser cómplice y de haber suministrado información a las Farc para facilitar el secuestro de sus compañeros, se trata de un paso clave para limpiar definitivamente su nombre. “Además de pedir perdón y reconocer que fue un error militar de parte de ellos, también dejaron absolutamente claro que yo fui una víctima más y que fue injusto que haya sido revictimizado. Reconocieron su culpa por no haber aclarado antes que yo no tuve absolutamente nada que ver con el secuestro y que si hubieran dicho la verdad a tiempo, a mí jamás me hubieran metido preso”, aseguró.

El exdiputado sostiene que durante nueve años ha esperado el momento de aclarar un hecho que por poco le destruye la vida. “La noticia le dio la vuelta al mundo como si yo fuera el peor criminal de la historia. Medios de comunicación como RCN me condenaron y durante meses se encargaron de mostrarme como culpable. Ni siquiera cuando la Fiscalía determinó que yo no tuve nada que ver en eso le dieron importancia”, manifestó.

López señala que todavía no ha podido recuperar su proyecto de vida, pues fueron muchos años de estigmatización. En la calle le gritaban guerrillero, su vida política se vino a pique e incluso perdió oportunidades de negocio porque nadie quería relacionarse con un hombre señalado de ser guerrillero.

“Mi único delito fue sobrevivir y eso no lo decidí yo, lo decidió Dios. Ha sido muy duro vivir bajo la mirada de sospecha. Espero que ahora que todo esto ocurrió, los que tanto daño me causaron tengan la grandeza de respetar y reconocer la verdad”, concluyó.