Minga nacional indígena, sin salida a la vista

Las manifestaciones de las comunidades indígenas en el país, que este sábado cumplen seis días, ya se empiezan a sentir en las vías más importantes de varios sectores del país.

La minga indígena cumple ya su sexto día de protesta, con bloqueos en varias vías. / Jeison Riascos

Sin un diálogo consolidado con el Gobierno, la Minga Nacional Indígena, que moviliza a decenas de comunidades en por lo menos 24 departamentos del país, continúa en su sexto día con bloqueos en varias vías principales del territorio nacional, como la Panamericana entre Cali y Popayán, y otras más en el Catatumbo y Huila. Una situación que ha generado el represamiento del transporte de carga y de pasajeros en varias ciudades, además de choques entre manifestantes y Fuerza Pública, con heridos en ambos lados.

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Todd Howland, representante en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, hizo un llamado a las partes para evitar las tensiones y para que no haya más confrontaciones que puedan generar violaciones a los derechos humanos. “Estamos trabajando en varias partes, intentando hacer intermediación entre quienes protestan y la Fuerza Pública, para crear la habilidad de que estas protestas ocupen un carril mostrando su descontento, pero también que no estén causando perjuicios a otras personas. En varias de estas áreas las tensiones están subiendo”, advirtió.

Según datos oficiales, la protesta de las comunidades indígenas deja al menos 58 heridos, en su mayoría policías. “Tenemos hasta el momento 49 miembros de la Fuerza Pública lesionados, algunos de ellos graves, en cuidados intensivos“, declaró a la prensa el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas. Sin embargo, la Comisión de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, informó en un comunicado que son 21 los heridos por la “represión desmedida” de la policía antidisturbios (Esmad).

La protesta, de carácter indefinido según sus organizadores, se cumple con mayor intensidad en zonas de Cauca, Caldas, Valle del Cauca, Nariño y Risaralda, donde el jueves los manifestantes liberaron a 17 policías que habían retenido un día antes. Ayer, la Policía dijo que otros cuatro uniformados estuvieron en poder de los indígenas en Cauca y posteriormente fueron entregados a una comisión de la ONU.

Una de las alertas de organizaciones de derechos humanos tiene que ver con que en algunas zonas de la protesta hay presencia del Ejército con tanquetas, hecho que, según Todd Howland, no debería darse. “No es que no estén. Es que hay necesidad de tratar la protesta social como protesta social de civiles. Esto es bien distinto a cuando estamos en área de conflicto armado. Estamos hablando de gente que no tiene armas, que son civiles, y que la Policía tiene la jurisdicción para tratar protestas sociales en Colombia”, enfatizó.

En materia económica, los transportadores de carga reportaron pérdidas superiores a los $5.000 millones como consecuencia del paro indígena. De acuerdo con el presidente Ejecutivo de Colfecar, Juan Carlos Rodríguez, las manifestaciones que se han registrado en Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Putumayo, Norte de Santander y Risaralda arrojan la incineración de siete vehículos (cuyo valor se estima en $2.240 millones), mientras que hay pérdidas adicionales de $3.000 millones por la quietud de unos mil automotores que han tenido que esperar durante más de 12 horas para movilizarse. “Se requiere de una solución pronta y reforzamiento de las medidas de seguridad”, indicó.

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