Ministra de la Justicia podría renunciar a su cargo si se hunde reforma a la justicia

Así lo aseguró en entrevista a RCN Radio, sin embargo, sostuvo que dará la pelea hasta el final.

Gloria María Borrero, ministra de Justicia.
Gloria María Borrero, ministra de Justicia. Gustavo Torrijos / El Espectador

Este miércoles, pese a los pronósticos y las proposiciones de algunos de los senadores en plenaria de retirar el proyecto de reforma a la justicia para que se presente más estructurado en marzo de 2019, la iniciativa fue aprobada en segundo debate y continúa su camino por el Congreso.

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Aunque se aprobó la reforma, hay unos puntos que se votaron negativos y que la ministra espera revivirlos en los seis debates restantes, en los que aspira dar la pelea para que la iniciativa sea un hecho. De lo contrario, dijo, en entrevista a RCN Radio, que no descarta la posibilidad de renunciar a su cargo.

“Si se hunde la reforma, la volvería a presentar en marzo. Indudablemente, yo sé que por uno de los aspectos que me invitó el presidente Duque fue por la reforma a la justicia y, si esto no prospera, hablaré con él y le pondré el cargo a su disposición”, fueron sus palabras a la emisora.

Su propósito es que para antes del 16 de diciembre la reforma sea aprobada en su primera fase. “Tenemos realmente el tiempo en contra, aunque el cronograma nos da para estar terminando la primera fase el 16 de diciembre, incluso con conciliación entre Cámara y Senado. Sin embargo, vamos a tener tiempos muy cortos en Cámara, con un agravante que es el análisis de los impedimentos que se nos va un día entero”, confesó la ministra.

Asimismo, ella manifestó estar tranquila porque la reforma “sigue viva” y tiene la seguridad que propondrá de nuevo en la marcha los temas negados como el Tribunal de Aforados y la restructuración del Consejo Superior de la Judicatura, punto central del proyecto.

Vamos a insistir en el Consejo Superior de la Judicatura. No sé por qué se resisten con este tema. En las reuniones de trabajo todos dicen que es una estructura disfuncional, que tiene que cambiar, que la cabeza está fallando, que es necesario una nueva estructura para liderar una reforma de la justicia. Y cuando llega la hora del cambio no se deja morir”, comentó.

Los puntos aprobados dentro de la reforma tocan puntos de estructura de Gobierno y administración como la unificación de sentencias judiciales, mecanismos arbitrales que ayudan a agilizar los fallos, entre otros temas.