Ministro de Defensa pidió mayor inversión

Juan Carlos Pinzón explicó que la inversión en las Fuerzas Armadas tiene un efecto proporcionalmente positivo no sólo sobre la seguridad, sino sobre la economía del país.

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, durante su charla en la U. Javeriana. /Gustavo Torrijos
Por eso enfatizó en que, en el marco del posconflicto, se aumente el porcentaje del Producto Interno Bruto que se le destina a esta institución.
 
“El presente y el futuro de las Fuerzas Militares” fue el título de la conferencia que el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, dictó como cátedra abierta en la Universidad Javeriana en la tarde de este lunes. Sin embargo, contrario a lo que se esperaba, poco mencionó los últimos acontecimientos de los que fueron víctimas miembros de las Fuerzas Militares. El ataque de la semana pasada en Cauca, en el que fallecieron 11 uniformados, pasó inadvertido durante su intervención. Y del de anoche —contra embarcaciones ecuatorianas que hacían control fluvial por el río Putumayo y una embarcación de la Armada colombiana tripulada por personal médico que tenía como misión atender a algunos pobladores de comunidades de Amazonas, que se desplazaba entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís—, sólo mencionó que el más afectado fue el ejército ecuatoriano, en el que un soldado resultó herido por el atentado. Según fuentes castrenses, el frente 48 de las Farc sería el responsable.
 
La charla del ministro se concentró en la seguridad como causa y consecuencia de los problemas económicos del país. La tesis expuesta por Pinzón es que la inversión en seguridad y defensa, y el crecimiento económico del país son dos variables directamente proporcionales. Por lo tanto, dijo, los años en que Colombia ha invertido más dinero en su Ejército ha coincidido con los tiempos de mayor crecimiento económico. En los años 90, por ejemplo, se destinó menos del 2% del Producto Interno Bruto en las Fuerzas Armadas; en la actualidad la cifra asciende a 3,3% . Asimismo, se pasó de un crecimiento económico de 3 a 5%, respectivamente.
 
Las repercusiones de la inseguridad que experimentaba el país se vieron no sólo en la inversión extranjera o las compañías colombianas, sino que tuvieron efectos sociales de gravedad, como en la salud, la educación y el empleo, sostuvo el ministro Juan Carlos Pinzón. Y teniendo en cuenta que algunos países europeos que no enfrentan amenazas tan elevadas contra su seguridad acordaron invertir el 2% de su PIB en sólo la defensa, para el alto funcionario es necesario ajustar el presupuesto con el objetivo de mantener los resultados contra grupos al margen de la ley.
 
“Aquí, por varios años, más de 400 municipios no tuvieron alcalde, por varios años tuvimos las cifras de secuestro más elevadas del mundo, por varios años también tuvimos las cifras de homicidios más altas”. Con esas palabras, el ministro Pinzón hizo énfasis en lo indispensable que resulta el fortalecimiento permanente del Ejército y la Policía, incluso pensando en un panorama de posconflicto. La sostenibilidad de la paz, enfrentar los retos de seguridad interna y externa y apoyar otros procesos como el cuidado del medio ambiente o ayudar a la población civil afectada por desastres naturales, serán las tareas principales de las Fuerzas Militares. 
 
Por otra parte, explicó que así como la percepción de seguridad de los colombianos ha cambiado, las cifras reales también lo han hecho. De manera que ahora las mayores afectaciones no ocurren en el campo o por responsabilidad de la guerrilla, sino por delincuencia común o bandas criminales que azotan a los habitantes de las ciudades, por lo que la respuesta ha sido el aumento del pie de fuerza de la Policía. Ahora 25.000 policías más trabajan por la seguridad de los colombianos en las calles de las ciudades.