La molestia con Buen Gobierno

Vargas Lleras asegura que la fundación debe enfocarse en tareas propias de la campaña.

El presidente de la Fundación Buen Gobierno, Germán Vargas, ha compartido tarima con el director de Cambio Radical, Carlos Fernando Galán. / Archivo Particular

El anuncio del presidente Juan Manuel Santos de buscar la reelección, aunque predecible, era la noticia política más esperada, en especial porque los partidos de la Unidad Nacional consideran que el respaldo al mandatario debe verse reflejado en un apoyo a la hora de las elecciones al Congreso. Sin embargo, la molestia crece por el protagonismo de la Fundación Buen Gobierno que preside el exministro de Vivienda Germán Vargas Lleras, a quien señalan de estar beneficiando a las listas de Cambio Radical, partido del que es el jefe natural.

Los demás partidos de la Unidad Nacional (Liberal, Conservador y la U) han manifestado su molestia con Buen Gobierno y elevado esas críticas a Roberto Prieto, exrepresentante de Colombia ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), quien regresó al país para apoyar la reelección de Santos. En su momento, el acuerdo con los miembros de la Unidad Nacional era nombrar voceros departamentales que no tengan candidatos al Congreso, para garantizar la independencia.

Pero la molestia persiste, sobre todo porque luego del anuncio reeleccionista de Santos, Vargas Lleras salió a reclamar la participación de la Fundación Buen Gobierno en el escenario de la campaña electoral. “Resulta muy oportuno que en los próximos días podamos fijar con el presidente cuál va ser la nueva tarea de la fundación y de qué forma se integrará a las tareas propias de la campaña”, dijo el exministro.

Para el dirigente político, la primera tarea que le encomendó Santos, de contribuir a la confección del Plan de Desarrollo y de inversiones a corto y mediano plazo, ya está cumplida casi en su totalidad y en diciembre entregará un informe completo. De ahí en adelante, asegura, será necesario que Buen Gobierno se enfoque en la reelección.

Estas declaraciones no pasaron desapercibidas en la Unidad Nacional y ya se oyen voces que rechazan la intervención política de Buen Gobierno. El presidente del Partido Liberal, Simón Gaviria, dijo que “el partido no le reconoce a Buen Gobierno ni a Vargas Lleras ningún liderazgo político. Tenemos entendido que es una ONG de carácter académico y en ninguna de las regiones donde está haciendo presencia la reconocemos. Nosotros tenemos nuestros candidatos y vamos a ser el partido mayoritario en las próximas elecciones”.

En el Partido de la U las críticas no son menos. El senador Armando Benedetti asegura que ningún partido, a excepción de Cambio Radical, se acercaría a Vargas Lleras en la campaña. “Él no ha entendido que nadie lo va a aceptar como jefe político. Santos lo metió en la Fundación Buen Gobierno para alejarlo del poder real, llámese Gobierno o llámense elecciones”, dijo Benedetti, quien afirmó que no hay nada más desacertado que pretender manejar la campaña cuando ni siquiera tiene opciones de aspirar a algo.

Del mismo modo, el presidente del Partido Conservador, Omar Yepes, manifestó su extrañeza por la posibilidad de que Buen Gobierno, que ha sido considerado un centro de estudio, se involucre en la campaña política. Sin embargo manifestó que si se reenfocan sus funciones será decisión del presidente. No obstante, en la colectividad hay gran molestia. Un parlamentario antioqueño le aseguró a El Espectador: “Acá tenemos a Uribe quitándonos votos, ahora viene Augusto Posada (expresidente de la Cámara) a hacer campaña como representante regional de Buen Gobierno. Nosotros no reconocemos a esa fundación y a la hora de la política, en la región, la hacemos nosotros”.

Lo claro es que en la Unidad Nacional consideran que Vargas Lleras está tratando de fortalecer a Cambio Radical a través de Buen Gobierno y de ayudarlo a pasar el umbral de votos, que es un riesgo que podría dejar a la colectividad sin personería jurídica en las elecciones al Congreso. También es un hecho que el dirigente, aun tras bambalinas, quiere ser protagonista de la campaña y de los comicios del próximo año. Desde diferentes sectores reconocen su potencial político. Ante las críticas, Vargas Lleras ha sido contundente al señalar: “No necesito pedir permiso a nadie para hacer mi trabajo”.