"Muchos creyeron que yo iba a salir corriendo"

A las puertas de ganar la consulta de Alianza Verde para escoger candidato presidencial, Enrique Peñalosa habla sobre la amenaza del Progresismo de no acatar el resultado y escoger aspirante propio. Se refiere al enfrentamiento de algunos miembros “minoritarios” de la dirección de su partido con él, y a la posibilidad de encontrar, aún, coincidencias con petristas como Navarro Wolf.

“Tengo muchas diferencias con la manera como Petro ha gobernado Bogotá”, dice Peñalosa. / Óscar Pérez - El Espectador

Los precandidatos presidenciales de la Alianza Verde, entre ellos usted, terminaron enfrentados a los directores de su partido al momento de inscribirse a la consulta para escoger al candidato  oficial ¿Cómo puede representar el aspirante a una colectividad que no está de acuerdo con el elegido?

En una encuesta que contrató el partido hace un par de meses y que se realizó entre los verdes a nivel nacional, tuve el nivel de apoyo más alto. Significa que  la mayoría de los verdes me respaldan. Así es la democracia y, además, a la hora de la votación nacional, tanto en la consulta como en las elecciones generales para escoger Presidente de la República, es irrelevante la opinión de unos miembros minoritarios de la dirección.

Si la base verde está con usted, ¿por qué una parte de la dirección querría contradecir a los propios votantes del partido?

En los partidos hay tendencias y en el mío hay unos a quienes no les gusta Enrique Peñalosa. Felizmente, como le digo, la mayoría verde y muchos otros colombianos de todos los partidos, apoyan mi nombre.  Por cierto, es bueno recordar que no seré el presidente de los que votan verde sino de todos los ciudadanos, de todos los partidos, los sin partido, de todas las regiones.

El primer paso es conseguir ser elegido en la consulta ¿qué cree que pasará allí?

Por supuesto, es un reto difícil y espero contar con los votos de quienes militan en Alianza Verde y, también, con los de los otros partidos que vayan a participar en  nuestra consulta porque como es popular, puede ir a las urnas el que quiera. Me siento muy optimista porque, más allá de las discusiones de la mecánica política,  he encontrado una acogida muy generosa y amable en las regiones del país que he recorrido. 

¿Por qué no quiso firmar el documento que le presentaron los dirigentes petristas de la Alianza?

Uno tiene su corazoncito. No me pareció respetuoso. 

¿Por qué?

Primero, porque se refería a temas sobre los que ya se había discutido y definido posición. Segundo, porque un candidato a la Presidencia de la República tiene que contar con independencia de criterio y juicio, obviamente dentro de los lineamientos programáticos del partido. No creo que a Colombia le sirva un presidente sin autonomía ni  capacidad de decisión. 

Seguramente usted será el ganador de la consulta pero ser candidato presidencial en esas condiciones va a ser difícil ¿aún si los progresistas no acatan el resultado, seguirá adelante?

Los progresistas dijeron, claramente, que no acatarán el resultado de la consulta y el alcalde Petro afirmó que él no pertenecía a ningún partido. Por lo tanto, no es miembro de Alianza Verde. Así que no me detendré por alguien que no pertenece a nuestra colectividad.  Me interesa mucho más lo que vamos a hacer para mejorar radicalmente la seguridad urbana, para sacar adelante una reforma a la salud o para evitar que más de seis mil niñas menores de 14 años sean madres, como sucedió el año pasado.

Naturalmente, su candidatura tendrá menos votos que si contara con los del Progresismo ¿La razón de conformar la Alianza no era la de acumular votación para evitar que el partido desaparezca por falta de umbral?

Aunque  inicialmente me opuse a  hacer una alianza y en este punto fui derrotado por el congreso del partido, en los últimos meses he hecho esfuerzos por encontrar puntos en común con el Progresismo y estoy listo a seguir haciéndolos para que  podamos construir  un partido fuerte así como lo hicimos en su momento y a partir de nuestras diferencias, con Lucho Garzón, Antanas Mockus y Sergio Fajardo. Le he dedicado varios años y todo mi capital político a la formación del partido verde y, ahora, a la Alianza pero seamos sinceros: La principal razón para formar esa alianza fue que en el régimen de partidos tan poco democrático que hoy  rige en Colombia, los progresistas necesitaban un partido y los verdes  requeríamos pasar el umbral.

Con razón la gente se pregunta ¿qué tienen en común Peñalosa y los peñalosistas con Petro y los petristas?  O dicho en otras palabras ¿por qué deberían los progresistas apoyarlo, si no tienen ninguna afinidad con usted?

Tengo muchas diferencias con la manera como Petro ha gobernado Bogotá, aunque respaldo algunos proyectos suyos, como el TransMilenio de la Avenida Boyacá. Sigo convencido de que podríamos hacer buen equipo con miembros de Alianza Verde que vienen del Progresismo, por ejemplo, Antonio Navarro. Tenemos en común que damos prioridad  a trabajar por una Colombia igualitaria que privilegie la atención estatal a los más pobres. Ahora bien, seguramente no coincidimos en algunas de las formas en que se buscan esas soluciones.

Se entiende que el partido Verde y el movimiento petrista hayan intentado aliarse para las elecciones de este año para no desaparecer como colectividades políticas representativas.  Sin embargo, ¿esa razón es suficiente para ceder ideología y programas?

No he cambiado de ideología, ni menos con relación a los programas y proyectos de ciudad o de país. Como le dije, la ley colombiana es terriblemente antidemocrática con relación a la existencia de los partidos, hace muy difícil que subsistan y es casi imposible crear unos nuevos. Pero contempla que haya diversas tendencias dentro del mismo partido y también que se proteja a las minorías.

Se sabe que entre usted y Petro no hay ‘química’ pero lo concreto es que él y sus amigos se tomaron el verde ¿cómo se tragó ese ‘sapo’?

 Muchos creyeron que yo iba a salir corriendo cuando llegaron los progresistas y que iba a permitir que ganaran por W. Me quedé, aguanté, recé, me reí y, felizmente, vamos bien con la ayuda de unos amigos a quienes agradezco.

Aún pueden pasar cosas ¿la dirección de su partido no podría complotar contra usted y contra la consulta?

Por razones legales ya no pueden hacer nada contra la consulta porque fue votada reglamentariamente y los precandidatos estamos inscritos  en el Consejo Nacional Electoral. La dirección, compuesta por progresistas y verdes, y luego de largas y difíciles discusiones, tomó la decisión de adelantar la consulta después de que fue aprobada por el congreso del partido. No veo con cuál argumento podrían pedir un cambio. Este proceso es irreversible. 

Guillermo Asprilla, el escudero de Petro, decía en un trino que los progresistas convocaran un congreso antes de la fecha de la consulta para definir su “opción” a la Presidencia ¿Es un desafío a las reglas del juego verde o una notificación de que ya no hay alianza?

Aunque Guillermo Asprilla es abogado y yo no, me parece que no conoce la legislación. Nuestra consulta está en firme. La ‘opción’ para los casi 7 de cada 10 colombianos que no quieren reelegir a Juan Manuel Santos por otros cuatro años, es el candidato de Alianza Verde.

Suponga que usted gana la consulta y que es apoyado por su partido o por lo que quede de la Alianza. A la fecha, Peñalosa no parece tener  muchas posibilidades frente a Juan Manuel Santos o al candidato de los uribistas.

No he comenzado en firme la campaña y una encuesta publicada hace pocos días daba, para una eventual segunda vuelta, 38% para Juan Manuel Santos y 30% para mí. Gracias a los medios, la elección en la que influye más la opinión, es la presidencial. Los ciudadanos no le hacen caso a ningún jefe político: analizan con su familia, sus vecinos, sus barrios y deciden. Ellos tienen todo el poder de decisión. Y creo que yo tengo, allí, un buen terreno para ganar.

Uno de los hombres más cercanos al presidente, y quien además es cuñado de él, es el exembajador  Mauricio Rodríguez quien está muy activo en la campaña reeleccionista. A su vez, Mauricio es su mejor amigo ¿Cómo están manejando ustedes esa situación?

Mauricio sigue siendo mi gran amigo. Él trabaja convencido de que le hace bien al país y yo también. Le envidio a Santos tenerlo en su equipo. Otro buen amigo que está con Santos es Alfonso Prada. Y nuestra amistad no cambia por el hecho de que esté del otro lado. La política es mucho menos importante que la amistad.

Peligro de ‘muerte’ política

La coalición Alianza Verde se formó ante el peligro de que sus dos colectividades integrantes, el partido Verde, con Enrique Peñalosa,  y el Progresismo cuyo jefe es el alcalde Gustavo Petro, desaparecieran del espectro político en las elecciones de marzo. Según la reforma del año 2009, para que una colectividad sea legalmente reconocida como tal, se requiere pasar el umbral exigido que se fijó en el 3% con respecto a la votación general para Senado de este año.  Se ha calculado que equivale a tener entre 400 mil y 450 mil votos.  Aunque parece una cifra menor, lograr esa cantidad de votación para un grupo de aspirantes al Congreso, no es fácil. Por esta razón, el aumento del porcentaje en el umbral, que venía de ser del 2%, ha sido muy discutido debido a que  hace casi imposible que subsistan otros  partidos diferentes a los tradicionales o a los derivados de ellos. Estos son: Liberal, la U, Conservador y el uribista Centro Democrático.  Pero solo el 9 de marzo se sabrá si Cambio Radical, el Polo, Alianza Verde, Mira y el Pin, pasaron la prueba considerada como antidemocrática. Por eso, es probable que en la próxima legislatura se abra paso una nueva reforma en que se aplique un umbral diferencial que les permita seguir participando legítimamente a pesar de que no cuenten con senadores o representantes.

Sin abusos de poder

Si usted fuera el presidente, ¿cómo manejaría el lío de las interceptaciones ilegales que parece endémico en este país?

Primero le contesto con lo que no habría hecho: no habría sancionado, públicamente, a unos generales que han dedicado toda su vida al servicio del país sin haber tenido antes toda la información del caso. Es claro que un Estado, y en particular uno como el colombiano que enfrenta una guerra contra organizaciones delictivas poderosas, necesita sistemas de inteligencia muy sofisticados. Ahora bien, me aseguraría de que quienes adelanten esas tareas tengan la formación necesaria para garantizar que siempre cumplan con la ley y que nunca abusen del poder que tienen.

¿Qué sería lo primero que cambiaría o intervendría en Bogotá y en el país, si fuera elegido presidente?

 

En Bogotá y en todas las ciudades colombianas hay dos cosas urgentes: seguridad para sus habitantes, que va a ser mi prioridad y va a requerir múltiples instrumentos desde tareas preventivas y reformas legales hasta inversión en cárceles, tecnología, etc. Y una reforma urbana: el Estado adquirirá grandes extensiones de tierras bien ubicadas para hacer ciudades ejemplares por su calidad de vida a nivel internacional.