“No dejen que muera en cautiverio”: Patrocinio Sánchez

Mientras en Ecuador, Gobierno y Eln exploran por fin el inicio de la fase pública de negociaciones de paz, en Colombia la familia del político chocoano pide su pronta liberación, dice que está muy enfermo y rechaza cualquier operativo de rescate militar.

A comienzos de diciembre del año pasado, el Eln dio a conocer una prueba de supervivencia de Odín Sánchez en la que se veía disminuido físicamente.  / Archivo
A comienzos de diciembre del año pasado, el Eln dio a conocer una prueba de supervivencia de Odín Sánchez en la que se veía disminuido físicamente. / Archivo

Patrocinio Sánchez, exgobernador del Chocó, estuvo dos años y nueve meses secuestrado por el Eln y recuperó su libertad en abril del año pasado, gracias a que su hermano, el exrepresentante a la Cámara Odín Sánchez, se canjeó por él. Hoy, cuando el Gobierno y esa guerrilla exploran en Ibarra (Ecuador) destrabar el proceso de negociaciones para dar paso a la fase pública de diálogos, pide persistir en los esfuerzos de paz y que se llegue a un consenso que permita el regreso de su hermano, quien, dice, tiene graves problemas de salud. También rechaza los cuestionamientos hechos a Odín por el mismo grupo subversivo para justificar su cautiverio y pedir el pago de $3.000 millones, y enfatiza que su familia no autoriza ningún intento de rescate militar.

Se retoman las conversaciones con el Eln, buscando la instalación de la fase pública del proceso de paz, pero su hermano sigue en poder de esa guerrilla. ¿Usted cree que esta vez sí se darán las cosas para que arranque la mesa? ¿Le cree al Eln?

Es muy difícil hacer manifestaciones de creer o no creer. Lo que puedo manifestar es la gran necesidad que hay de que el Eln se siente a la mesa en procura de buscar la paz para todos los colombianos. Sin embargo, lo que sí diría es que me inclino más hacia que sí existe en este momento esa voluntad por parte de ese grupo subversivo, así que lo que pedimos es que por fin se sienten a conversar. Sobre todo, quienes hemos sido víctimas del conflicto, porque, como usted lo dice, el Eln mantiene privado de su libertad a uno de nuestros familiares.

El Eln ha usado calificativos muy fuertes en contra de su hermano y ha justificado su secuestro. ¿Qué les responde a esos guerrilleros que aseguran que el Chocó no rechaza las condiciones en la que está él?

Esa es una especie de justificación no real que están utilizando para no liberarlo. Eso que dice el Eln ha sido provocado por los mismos medios de comunicación, que no profundizan sobre la situación que hemos vivido como servidores públicos. Hasta hoy, considero que la condena de mi hermano ha sido muy injusta. Lo juzgaron únicamente con el testimonio de alias el Alemán (exjefe paramilitar) y el Eln se está aprovechando de eso para darle esos calificativos e inclusive manifestar que Odín es una persona poco grata en el Chocó, lo cual es completamente falso. Eso lo demostramos con la solidaridad del pueblo, que salió a pedir su libertad a través de diferentes marchas.

Además de la prueba de supervivencia que recibió en diciembre de su hermano, ¿ha vuelto a saber de él?

Sí, y estamos muy asustados y preocupados como familia, porque nos llegó la información de que está bastante enfermo y presenta hinchazones en todo su cuerpo. No sé qué clase de acciones podemos emprender, porque puede estar sufriendo de una insuficiencia renal. Le pedimos al Gobierno y al Eln que no dejen que se nos muera nuestro hermano en cautiverio por un capricho de esa guerrilla, y también porque el Gobierno no ha hecho su mayor esfuerzo para lograr que sea liberado.

Pero ¿usted ha recibido comunicación directa de su hermano?

Sí. En la última información que me mandó, a través de una carta, manifestó estar bastante preocupado y bastante enfermo. Estaba padeciendo algunas dolencias. Esa carta llegó, simultáneamente, con el video de supervivencia que entregó el Eln a finales del año pasado.

El Ejército no descarta una eventual operación de rescate para liberarlo. ¿Qué piensa la familia?

Sólo la Fuerza Pública sabrá si están dadas o no las condiciones para proceder a un operativo de rescate. De todos modos, cualquier riesgo puede ocasionar la muerte de nuestro hermano. La verdad es que, como familia, esa operación militar no la estamos autorizando. Estamos insistiendo en que sigamos dialogando como personas civilizadas, y esa es la mejor salida para la liberación, no sólo de mi hermano sino para el resto de secuestrados que tiene en este momento en su poder el Eln. Y pedimos que se dé la instalación de la mesa pública de conversaciones en Ecuador.

Finalmente, ¿qué le dice al país frente a la poca credibilidad que ha tenido este proceso de negociación con el Eln?

Tenemos que tener fe. La fuerza de todo el pueblo colombiano tiene que estar encaminada hacia el entendimiento mutuo en esa mesa de negociaciones con los actores que están perturbando la paz del país. Si realmente hay impedimentos, tenemos que removerlos porque, en últimas, la paz la tenemos que lograr a través del diálogo. Es muy difícil, en este momento, utilizar cualquier otro mecanismo para alcanzar la paz. De otro modo, habrá desangre y más dolores para el pueblo.