'No haré un gobierno de espejo retrovisor'

El candidato del Centro Democrático habla de alianzas, de Venezuela y de la paz. Dice que si gana la Presidencia, pedirá que se le revele todo lo acordado con las Farc en La Habana.

Para Zuluaga, el gobierno Santos ha sido complaciente con las Farc y no ha actuado como corresponde para darles motivación a las Fuerzas Militares y de Policía. / Cristian Garavito - El Espectador

Se le ve tranquilo. Quizás es la tranquilidad de saber que ganó la primera batalla, aunque sabe que no ha ganado la guerra y que viene lo más difícil: la segunda vuelta el próximo 15 de junio, en la que —está convencido— ampliará la ventaja. En entrevista con El Espectador, Óscar Iván Zuluaga, el candidato presidencial del Centro Democrático, aclara sus posturas frente a la paz, que dice no han tenido ningún cambio; habla de su reciente alianza con los conservadores; dice desde ya que si llega a la Casa de Nariño buscará la reelección y reitera su posición frente a Venezuela, respondiendo a una pregunta candente: ¿ordenaría un ataque a un campamento que estuviese ubicado en el vecino país, en donde estuviera Timochenko, el máximo líder de las Farc?

El triunfo en primera vuelta fue un primer paso, ¿pero no cree que la diferencia fue muy corta?

Es difícil enfrentar un presidente-candidato, pero ganar por más de 460 mil votos es de todas maneras algo muy representativo. Se viene el round final del 15 de junio y estamos a todo vapor. El acuerdo alcanzado con el Partido Conservador y Marta Lucía Ramírez es de vital importancia para lograr el propósito de ganar.
Un acuerdo al que, por cierto, se le atribuye un viraje en su postura frente al proceso de paz…

Se mantienen intactas las condiciones que siempre hemos pedido para una paz negociada: suspender el reclutamiento de niños, cese unilateral de acciones bélicas, suspender la colocación de minas, suspender ataques contra la población civil y la infraestructura, y no más asesinatos de soldados y policías. Sin sacrificar nuestras exigencias y convicciones, aquí se trata es de construir el mayor acuerdo con el mayor número de colombianos.

Pero algunas de esas condiciones son imposibles de aceptar. Por ejemplo, en lo del cese unilateral de hostilidades, las Farc dicen que sería quitarles el derecho a defenderse…

Lo que la guerrilla tiene que entender es que si quiere una paz negociada tiene que generar hechos reales, verificables, cuantificables y que los colombianos sientan que realmente se están generando la confianza y la credibilidad que un proceso de estos necesita.

Para el presidente Santos, su nueva postura frente a la paz es cínica…

La paz es para todos los colombianos y no es el propósito de una sola persona. No se trata de darles gusto a las Farc, sino que hay que interpretar lo que los colombianos quieren y ese es un propósito que debe estar por encima de cualquier aspiración personal.

Hay rumores de que ya estarían explorando acercamientos con las Farc y habrían mandado a un emisario a Cuba. Hasta se habla de Camilo Gómez y de Álvaro Leyva…

Eso es falso, no hemos enviado a ningún emisario. Si Álvaro Leyva va a Cuba es por todos los años que tiene de relación y cercanía con las Farc, pero no a cumplir un papel de emisario nuestro ni nada en ese sentido.

Si gana el próximo 15 de junio, ¿es lógico pensar que el proceso de paz debe tener una pausa inmediata?

Lo primero es evaluar y conocer con todo detalle lo que se ha negociado, y que lo conozca el país. Este no puede seguir siendo un proceso de espaldas a los colombianos. Aquí no se pueden dejar las cosas sólo para decirlas a la hora de la refrendación.

¿Pero usted como presidente electo pediría hacer una pausa mientras hace esa evaluación?

Obviamente sería presidente hasta el 7 de agosto y el gobierno es gobierno hasta ese día. Esa es una decisión que le corresponderá al presidente Santos. Ahora, como presidente electo, el deber sí sería enterarme con todo detalle de lo que está acordado y negociado. 

¿Y haría cambios en la delegación negociadora del Gobierno?

No me anticipo. El primer punto es conocer lo que se ha hecho y sólo con esos elementos se tomarán decisiones.

¿Qué les responde a quienes dicen que sería un presidente con jefe?

Que no han valorado suficientemente lo que he hecho a lo largo de mi vida pública, y tal vez la muestra más clara de mi talante fue mi Ministerio de Hacienda: el ministro fui yo.

Algunos dudan de que Uribe se posesione como senador, ¿será que tiene cabida como ministro en un eventual mandato suyo?

Él es un hombre de palabra y se hizo elegir para llegar al Congreso y desde ahí ayudarle a Colombia.

¿No cree que la reelección le ha hecho mucho daño al país y sería mejor acabarla y ampliar el período presidencial a cinco o seis años?

Estoy abierto al debate, pero tengo la certeza de que voy a ganar la Presidencia y ahí se afianza mi postura de que la reelección es un premio o un castigo. Que el pueblo escoja. Es que para ganarse la reelección hay que ganarse la Presidencia, y Santos ya perdió el primer round. Es una señal contundente: si dice que ha hecho mucho, ¿por qué no fue capaz de ganar en primera vuelta?

¿Y si no gana el 15 de junio?

Seguiré en lo que he estado. He trabajado mucho por Colombia y seguiré defendiendo estas ideas. El Centro Democrático tiene un compromiso muy grande con el país y luego vienen las elecciones regionales de 2015, donde buscaremos afianzarnos en todas las regiones del país. En política siempre hay dos opciones: o se gana o se pierde, y si es esto último, la vida sigue. Lo importante son las ideas y las instituciones. Las personas somos un accidente.

La justicia de Panamá determinó que el asilo de María del Pilar Hurtado, exdirectora del DAS y cercana al uribismo, es inconstitucional. ¿Qué piensa?

Que es una decisión autónoma del Estado panameño, así como fue autónomo al concederle el asilo.

Hablando de vecinos, ¿no cree que son peligrosas sus posturas frente a Venezuela?

Como demócrata defiendo siempre la libertad y la democracia, y Colombia tiene una enorme responsabilidad con esos postulados como promotor de la Carta Interamericana de la OEA. En Venezuela no hay libertad de expresión, no hay libertad para hacer oposición y no hay libertad de empresa. Uno no puede tener un silencio cómplice. Como gobernante de un país democrático, no puedo estar de acuerdo en que si hay grupos al margen de la ley en otra nación, no haya una actuación para enfrentarlos decididamente.

¿Y entonces cómo serían las relaciones con Venezuela en un eventual gobierno suyo?

Todo el espíritu para promover la inversión y el comercio, pero toda la firmeza para defender la democracia.

Si usted como presidente recibiera información militar verificada de que hay un campamento de las Farc en Venezuela, donde se encuentra ‘Timochenko’, ¿ordenaría bombardearlo?

Mi primer deber sería exigir que el gobierno venezolano proceda a actuar frente a algo que es ilegal. Pero la lucha contra el terrorismo no puede tener espacio, porque el problema es para nuestro país. Y si Colombia hace todos los esfuerzos y no se actúa, pues tiene que defender su integridad y a sus ciudadanos, y tiene que buscar todos los mecanismos para que quienes están haciéndole tanto daño al país y tengan en cierto momento la complacencia internacional, haya que cerrarles ese cerco.

¿Sigue pensando en que no hay que acatar el fallo sobre el lío limítrofe con Nicaragua?

Así es y el 7 de agosto voy a dormir en una fragata colombiana en el meridiano 82.

¿No es un mal mensaje desconocer el fallo de un tribunal internacional?

Hay suficientes argumentos jurídicos que muestran que ese fallo rompió todo principio de equidad y Colombia no puede renunciar a su soberanía en un tema estratégico como lo es el del archipiélago de San Andrés y Providencia.

El viernes, el expresidente Uribe declaró en la Procuraduría sobre la supuesta entrada de dineros del narcotráfico a la campaña de Santos, ¿qué sabe de ese tema?
No lo conozco, no tengo ningún detalle, no he estado involucrado en eso. Hay que tener tranquilidad y dejar que las autoridades hagan su trabajo. Estoy concentrado en ganar la Presidencia.

¿En qué va lo de su asesor espiritual, Luis Alfonso Hoyos, de quien dicen sigue vinculado a su campaña después del escándalo del ‘hacker’?

Él no ha sido condenado y tiene derecho a la presunción de inocencia. Actuó de buena fe, es mi amigo, hace 28 años iniciamos un trabajo político juntos y estoy seguro de que la verdad terminará brillando al final de todo este proceso.

Esta semana se conoció un trino de José Obdulio Gaviria en el que hablaba de que a partir del 7 de agosto, una vez el Centro Democrático llegara al poder, iniciaría un juicio político contra Santos. ¿Un gobierno suyo sería de venganza?

No será un gobierno de espejo retrovisor. Miro hacia delante y mi compromiso es para que Colombia avance con seguridad en las ciudades, educación y salud. Voy a dedicar mi tiempo es a cumplirles a los colombianos las propuestas con las cuales estoy seguro voy a ganar la Presidencia. No soy un hombre de odios, ni de venganzas, ni de rencores.

¿Cómo analiza las movidas del santismo para recuperar Bogotá con el refuerzo de Gina Parody, David Luna y Rafael Pardo?

Nombrar funcionarios y hacerlos retirar es una actitud desesperada. Uno no cambia una elección porque tres ministros salgan a trabajar tres semanas antes. El presidente Santos ha tenido cuatro años y no ha hecho nada por Bogotá. Los sentimientos de los ciudadanos no se cambian con simples decisiones de mecánica electoral o burocrática.

¿Y qué piensa de la alianza Santos-Petro?

Ellos están en libertad de tomar las decisiones que quieran, pero sí es extraño. No entiendo qué coincidencias puedan tener dos personas que han sido siempre polos opuestos.

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2014-05-31T21:00:00-05:00

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Hugo García Segura / Norbey Quevedo

Política

'No haré un gobierno de espejo retrovisor'

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