"No hay concesiones oscuras e inaceptables"

En el reinicio de los diálogos, el jefe negociador del Gobierno cuestionó al expresidente por querer generar obstáculos al proceso de paz.

Humberto de la Calle, jefe de la delegación del Gobierno. / EFE

En medio de una álgida polémica inició el ciclo 31 de los diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc en La Habana (Cuba). El motivo de controversia fue la contundente respuesta que le dio el jefe del equipo negociador del presidente Santos, Humberto de la Calle, al expresidente y hoy senador Álvaro Uribe Vélez, luego de que este publicara los presuntos condicionamientos de la guerrilla para continuar con la negociación.

Según De la Calle, el reinicio del proceso “no se ha basado en concesiones oscuras e inaceptables. En un trino reciente, el senador Uribe publicó supuestos compromisos exigidos por las Farc para reiniciar las conversaciones. Esto ni siquiera fue planteado por la guerrilla y, en todo caso, si lo hubiera sido, no lo hubiéramos aceptado”. Y agregó que, “nuevamente tenemos que rechazar informaciones falseadas, inverosímiles, carentes de sindéresis, cuyo objetivo único es generar obstáculos al anhelo de paz de los colombianos”.

Con esta declaración, el jefe negociador del Gobierno descalificó el comunicado publicado por Uribe a través de su cuenta de Twitter, en el que afirmó que la reanudación de los diálogos fue condicionada por las Farc a asuntos como que el Gobierno se comprometería a quitarles el título de terroristas, la suspensión de bombardeos y de operaciones contra objetivos de alto valor y a no expropiar sus propiedades.

Además, señaló el exmandatario, de firmarse la paz, los guerrilleros rasos contarían con un auxilio de $1'800.000 por cinco años y el Gobierno tendría que mantener logísticamente y financieramente la seguridad del Secretariado, archivar los procesos judiciales contra cualquier miembro de las Farc y liberar a todos los miembros del grupo subversivo que están presos, entre otros puntos.

Ante la dura respuesta de De la Calle, también en Twitter, Uribe planteó nuevos cuestionamientos: “¿Será mentira que el Gobierno no es permisivo con los cultivos ilícitos en el Catatumbo? ¿Qué no exige devolución de riqueza del terrorismo? ¿Qué ha dejado de nominar terrorismo al terrorismo y lo considera actor político?”, escribió.

Más allá de las diferencias habituales de Uribe frente al proceso de paz, el inicio del ciclo 31 supone pasar la página de la crisis que enfrentaron los diálogos por el secuestro del general Rubén Darío Alzate, que obligó al presidente Santos, en su momento, a suspender las negociaciones. Y así lo expresó ayer Humberto de la Calle: “Se hace patente que han quedado atrás los acontecimientos de las últimas semanas que generaron las dificultades que el país conoce”.

Por su parte, las Farc, a través de una “reflexión” leída por Pablo Catatumbo, alias de Jorge Torres Victoria, dieron una declaración que seguramente levantará ampolla, pues en su criterio, no han cometido delitos de lesa humanidad, que implica "cualquier acto de asesinato, exterminio, (…) tortura, violencia sexual, persecución de un grupo, desaparición forzada, u otros actos de carácter similar, cuando se cometan como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque. Es evidente, política y jurídicamente que nunca las Farc hemos ejecutado estrategias de ataque generalizado contra la población civil, ni aun contra los sectores de la oligarquía y el establecimiento que combatimos en ejercicio del sagrado derecho a la rebelión”.

Tema que está relacionado con uno de los puntos más álgidos de la negociación, como es el que hace referencia a las sanciones de la justicia transicional que se les impondrían a las Farc tras un eventual acuerdo de paz, y que de acuerdo con la declaración de Catatumbo, el señalamiento de que la guerrilla ha cometido delitos de lesa humanidad no debería estar contemplado.

En la arena de las negociaciones, desde el Congreso se hizo un llamado al presidente Santos y al Eln para que le den celeridad a los acercamientos, lo que se convertiría en un avance importante para la consecución de una paz estable y duradera.

“Sabemos que en la fase exploratoria del proceso se han presentado obstáculos que pueden y deben ser superados con la buena voluntad de las partes para llegar al objetivo propuesto de una paz duradera para nuestro país. Por eso, esperamos que este llamado contribuya en época decembrina a estimular el arranque del proceso de paz que se ha anunciado, y ponemos a disposición nuestro trabajo en procura de alcanzar esa meta”, señala una carta enviada por las comisiones de paz de Senado y Cámara.

Temas relacionados