No hay cómo frenar el fraude electoral

El presidente del Consejo Nacional Electoral radica proyecto de ley para evitar que se presenten irregularidades en las elecciones de 2014.

Carlos Ardila, presidente del Consejo Nacional Electoral, radicando el proyecto. / Prensa Congreso
Carlos Ardila, presidente del Consejo Nacional Electoral, radicando el proyecto. / Prensa Congreso

Si las elecciones para el Congreso fueran mañana, no habría forma de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) tramitara reclamaciones, revisara los escrutinios o solicitara nulidades. Quiere decir eso que si se presentara fraude, éste no podría ser objeto de revisión inmediata por el CNE y la última palabra la tendría el Consejo de Estado, que por lo general toma decisiones dos o tres años después de realizados los comicios. En síntesis, habría impunidad para quienes consiguieron, de una manera irregular, un alto cargo político mediante votación popular.

Esto sucede a raíz de una sentencia del 18 de octubre de 2012, en la cual el Consejo de Estado declaró la nulidad de la resolución que adopta el protocolo de revisión de escrutinios, dejando sin piso la posibilidad de que el máximo órgano electoral actúe en caso de denuncias de fraude. El alto tribunal pidió en su sentencia que este protocolo sea tramitado a través de una ley estatutaria en el Congreso.

Por ese motivo, el presidente del CNE, Carlos Ardila Ballesteros, radicó en el Senado una iniciativa de cinco artículos que reglamenta la labor de revisión de los escrutinios en caso de presunto fraude electoral, advirtiendo sobre la importancia de su trámite. “He hablado con el ministro del Interior, Fernando Carrillo, y él no se ha dado cuenta de la gravedad de la situación. Este es un tema que tiene que ser aprobado antes del 16 de junio, cuando termina la legislatura, de lo contrario, el próximo año, en marzo, cuando se denuncien irregularidades electorales, no se va a poder hacer nada”.

Para el magistrado Ardila, con la decisión del Consejo de Estado se borró de un plumazo la intención del acto legislativo 01 de 2009, que señala: “Los interesados en su formulación (de denuncias de fraude) tienen el deber de poner en conocimiento de las autoridades electorales, durante los escrutinios y antes de que se produzca la elección, aquellas anomalías ocurridas durante las votaciones y los escrutinios, para que sean dichas autoridades, en cuya cabeza está el CNE, quienes in situ verifiquen su existencia y procedan a corregirlas de conformidad con las prescripciones legales”.

Vale la pena recordar que ante el caos que se presentó en las elecciones para el Congreso en 2010, el CNE tuvo que trasladar el material electoral de diferentes partes del país a Bogotá para realizar el reconteo, gracias a lo cual se dieron cambios en la composición del Congreso luego de detectar anomalías.

 

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