“No hay una sola prueba de que haya recibido dinero”: Jorge Pretelt

El magistrado dijo ante la plenaria del Senado que la acusación en su contra, hecha por el representante Julián Bedoya a partir del caso Fidupetrol, no cumple con unos mínimos requisitos.

Cristian Garavito - El Espectador

El magistrado Jorge Ignacio Pretelt se defendió este miércoles ante la plenaria del Senado por el sonado caso de las prebendas que habría solicitado por la selección de una tutela en la Corte Constitucional que tenía como propósito beneficiar a la compañía Fidupetrol.

En su intervención dijo inicialmente que jamás ha tenido oportunidad de defenderse en desarrollo del caso que inició en la Comisión de Acusación, pasó a la plenaria de la Cámara y actualmente se encuentra en la plenaria del Senado.

Ad portas de que se decida su caso posible suspensión del cargo y la remisión del proceso a la Corte Suprema de Justicia por el delito de concusión, Pretelt dijo que “no hay una sola prueba de que haya recibido o pedido dinero” en el proceso citado.  

A propósito de Víctor Pacheco, abogado de Fidupetrol, condenado por este caso, dijo que jamás estuvo en su vivienda el 18 de octubre de 2013 como se habló inicialmente. Por eso, insistió en que las pruebas en tiempo, modo y lugar están desvirtuadas.

El caso

La acusación contra Pretelt está soportada en una denuncia interpuesta por el exmagistrado de la Corte Constitucional Mauricio González Cuervo. El 4 de febrero de 2015, el mismo día de la elección de Jorge Pretelt como presidente de la Corte Constitucional, el también magistrado Luis Ernesto Vargas enteró a González de la presunta petición de coimas por parte de Pretelt. En su despacho, Vargas le contó a González que lo había buscado el abogado Víctor Pacheco para contarle que Pretelt le había pedido $500 millones para fallar una tutela que debía resolver la Corte.

El pleito comprometía a la firma Fidupetrol, condenada patrimonialmente por la Corte Suprema a pagar $22.500 millones. Días después, el mismo magistrado viajó a Cartagena para entrevistarse con el abogado Pacheco, entonces defensor de los intereses de Fidupetrol. Ese mismo día, Pacheco le confirmó su versión y se mostró dispuesto a entregarla a las autoridades. La intención con los $500 millones, según el abogado, era que se acercara a González –a quien le había correspondido la tutela– para que ese fallo resultara favorable a los intereses de Fidupetrol. El magistrado Mauricio González presentó denuncia ante la Comisión de Acusación y se formó el escándalo.