'No íbamos de compras ni de paseo': Juan Manuel Corzo

El legislador responde a las críticas generadas por el viaje de ocho congresistas a la asamblea de la Unión Interparlamentaria.

Según Corzo, la participación en la Unión Interparlamentaria le trae beneficios a la democracia colombiana. / Archivo

El fin de semana regresaron a Colombia los ocho congresistas que viajaron a Ginebra (Suiza) para asistir a la Unión Interparlamentaria. Muchas fueron las críticas que recibieron por cuenta de que la ciudadanía considera que asistir a este tipo de eventos no trae ningún beneficio a los colombianos, más allá de una excursión de legisladores por Europa. El Espectador habló con el senador Juan Manuel Corzo, el congresista que tiene mayor conocimiento sobre ese organismo internacional, para entender cuáles son los beneficios que le trae al país pertenecer a él.

¿Por qué era tan importante este viaje para Colombia?

La Unión Interparlamentaria es una organización mundial de mucho peso, en el entendido de que también hay países que tienen régimen parlamentario que terminan dominando los gobiernos de esas naciones. Nosotros vamos hace muchos años, somos miembros y debemos asistir para no quedarnos por fuera de las nuevas políticas mundiales de las democracias.

¿Todo eso que discuten allá cómo se aplica acá, de qué sirve?

Nosotros terminamos adoptando medidas que se toman en la Asamblea General. Esto tiene un orden en donde los países hacen unas misiones que se llevan allá, se debate y se eligen los puntos más importantes por votación general. De hecho, el tema del equilibrio de poderes que estamos discutiendo hoy, se dio por gestión de los parlamentarios colombianos.

¿Y tenían que ir ocho congresistas?

Esta es la vez que mejor nos ha ido: el senador Galán fue elegido vicepresidente del Grupo Geopolítico de América Latina y el Caribe. Ante ese grupo se envían las políticas a la Unión Interparlamentaria, así que vamos a tener un papel de influencia en el organismo. Luis Fernando Duque fue elegido en el tema de derechos humanos, que va a ser fundamental en el proceso de paz, y yo fui elegido para representar a todo el organismo en la OMC, además de lograr la posibilidad de que Cartagena sea la sede de la asamblea de octubre de 2015.

¿Pero con quién competíamos?

Normalmente esa sesión se hace en Ginebra, por tradición, y logramos que se hiciera una excepción para que fuera en Colombia. Logramos un primer paso, no es como dijo alguien que era llevar una carta, aquí tocaba hacer un lobby inmenso para poder lograr eso.

Finalmente no me respondió por qué tenían que ir ocho…

Esa fue una decisión del presidente del Senado. Normalmente vamos los cuatro que hacemos parte de comisiones y que venimos asistiendo hace mucho tiempo. Sin embargo, resultó sumamente beneficioso que fuéramos ocho, porque hacer lobby ante tantos países requiere de muchas personas.

¿Por qué no los acompañaron el cónsul o el embajador?

Eso es así normalmente, pero esta vez no nos acompañó nadie. Del Gobierno hubo mucha ausencia.

Usted dice que les fue muy bien porque los nombraron en muchos cargos, ¿pero eso de qué nos sirve a los colombianos en la práctica?

Pues que logramos observar cómo se mueven las democracias mundiales, cuáles son las corrientes, cuáles son las leyes modernas para mejorar la democracia en general. A veces, por el debate inmediato, no se aprecian los beneficios que le trae eso a nuestro Congreso. No se puede minimizar el tema al costo del viaje, cuando los beneficios van a ser mucho más grandes.

¿Ya es un hecho que el evento se va a realizar en Cartagena en 2015?

No, lo que hicimos fue dar el primer paso. Este es un evento muy importante, queda un camino muy largo todavía. En noviembre viene una delegación a mirar qué avances podemos lograr, hay requisitos que tenemos que llenar.

¿Y cuánto le va a costar a Colombia?

Realizar la Unión Interparlamentaria en Colombia implica un 100% de inversión que traen los parlamentarios del mundo y el mismo organismo.

¿Quién lo va a organizar?

Esto le generará muchos ingresos al país, porque vendrán 1.300 personas aproximadamente, integrantes de delegaciones de diferentes países. Por eso hay que nombrar un gerente y toda una estructura para poder cumplir con los requisitos que se nos exigen.

El gobierno Santos ha dicho que estamos en tiempos de austeridad. ¿Organizar un evento de esta magnitud no es muy costoso?

Le sale económicamente más beneficioso al país y a la economía, porque en solo IVA y gasto que tiene la gente que viene se recupera la inversión. Si organizarlo cuesta tres millones de dólares, podríamos llegar a producir 20 millones.

La razón por la que ustedes solicitaron hacerlo aquí fue por la necesidad de que la comunidad internacional apoye el proceso de paz. ¿Cómo le va a servir eso?

El nombre del evento será “La Asamblea por la Paz”. Como requisito fundamental tendrá un mensaje, no solo para nuestro proceso, sino para el mundo.

¿Y la polémica por los viáticos qué?

En mi caso no he cobrado viáticos, yo pagué todo con mi tarjeta de crédito, excepto los pasajes.

¿Pero se los devolverán?

Alguna parte me imagino que sí.

¿Ustedes viajaron solos o con sus familias?

Yo siempre, por cuestiones de salud y trabajo, viajo con un asistente. En esta oportunidad le dí la oportunidad a mi hija, que es abogada, pero yo pago todo, tanto su pasaje como su estadía y gastos.

El Congreso tiene muy mala imagen, ¿no cree que estos viajes les hacen más daño?

Hay que explicarle bien a la ciudadanía y tiene que haber una cercanía con los medios, porque a través de estos eventos se ventilan temas muy importantes. Es como si se le negara al país la posibilidad de viajar a la ONU a hacer alguna solicitud. El mundo nos ve diferente, las cosas no son tan livianas como las pintan. El senador Galán explicó muy bien cuando se le consultó, pero hay que aclararle más a la ciudadanía, porque pensará que la Unión Interparlamentaria es un sitio para irse de compras o de paseo, y no es así.

Claro que hubo críticas hasta del mismo Congreso…

A mí me dolió mucho que un congresista haya salido a decir que una carta del presidente se llevaba con un mensajero. Eso es lo más absurdo que se ha podido decir. Hay que explicar mucho más que simplemente soltar los datos así no más, porque cuando se habla de plata, la gente es muy sensible.

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2014-10-20T22:38:58-05:00

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2014-10-21T00:47:34-05:00

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Camila Zuluaga

Política

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