'No me trasnocha lo que otros digan'

El presidente de la U responde a quienes dicen que la colectividad está haciendo trampa.

El presidente del Partido de la U, Sergio Díaz-Granados afirma que no cree en encuestas y que el reto son las elecciones de Congreso y Presidencia. / Liz Durán

En octubre de 2010, Sergio Díaz-Granados dejó el ministerio de Comercio para asumir la presidencia del Partido de la U con la misión de cobrar los logros del gobierno del presidente Juan Manuel Santos y mantener las mayorías legislativas de la colectividad logradas hace ocho y cuatro años, cuando caminaba de la mano de la popularidad del entonces presidente Álvaro Uribe.

Hoy el exmandatario es el más enconado opositor de Santos y rival de la U en el pulso por el Congreso. En diálogo con El Espectador, Díaz-Granados dice que la campaña política no puede reducirse a los improperios que lanzan algunos y responde a las acusaciones del candidato del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, en el sentido de que en la U andan diciendo que todavía es el partido de Uribe para ganarse los votos. Y habla de la resistencia que genera en sectores de la Unidad Nacional el nombre de Germán Vargas Lleras como posible fórmula vicepresidencial.

En una reciente encuesta de Yanhaas sobre la intención de voto para Congreso, el Centro Democrático saca el 40,4% y la U sólo obtiene un 2,8%. ¿Le preocupa?
Es curioso que la U aparezca a punto de perder el umbral. Por supuesto no creo en ella y así suene a frase de cajón, la verdadera encuesta es el 9 de marzo. El Partido no ha parado de trabajar y en estos meses en los cuales he estado en frente he sentido el alto grado de compromiso de sus candidatos. Vamos a conservar el primer lugar como fuerza política del país y a darle la gobernabilidad que el presidente Santos necesita para poder seguir adelante en el proceso de transformación emprendido para Colombia.

La U fue la fuerza mayoritaria en 2006 y 2010 pero teniendo a su lado al expresidente Álvaro Uribe, ¿qué esperar ahora que están sin él y además es su rival?
Fui secretario general del Partido en 2010 y sé lo fundamental que fue la presencia de Juan Manuel Santos como director y candidato presidencial para nuestro triunfo, que se repitió en las elecciones locales y regionales de 2011. Creo que con la decisión ya tomada de avalar al presidente en la búsqueda de su reelección, vamos a seguir en esa dirección. Por supuesto es un hecho nuevo y notorio el que el expresidente Uribe haya decidido formar su propia fuerza política, lo cual en nada obstruye la capacidad política de la U para seguir adelante.

¿Pero han hecho cálculos de cuánto pueden perder con la llegada del Centro Democrático?

No, los colombianos lo que necesitan son planteamientos sobre los temas álgidos de la nación y no explicaciones de quien está con quien. La política no puede reducirse a los improperios frecuentes que lanzan algunos. En la U estamos concentrados en lo que hemos hecho, en lo que hace falta por hacer y en explicarles a los colombianos cómo lo vamos a hacer. Le he pedido a los candidatos que no caigamos en ese juego de reducir la política a un asunto meramente electoral, de disputas y personalismos. Hay quienes están dedicados tiempo completo a eso, pero ese es problema de ellos. A mí no me trasnocha lo que otros estén diciendo o haciendo, yo sé para donde voy.

¿Por qué existe la sensación de que el Partido de la U es una suma de individualidades pero no una verdadera colectividad?

Es que creo que le están pidiendo demasiado con ocho años de existencia. Muchos pretenden que nos comportemos como si fuéramos un partido nonagenario. Aún así, ya hemos comenzado a sentar las bases de la coacción interna, cada vez tomando posiciones más claras y nítidas frente a temas específicos. La evolución en ocho años ha sido positiva y por supuesto que siendo un partido tan joven tiene defectos y virtudes.

¿Exactamente qué papel está jugando en la campaña de la U el asesor venezolano J.J. Rendón?

Está con el Partido desde hace ocho años. Estuvo en el inicio y en el proceso de organización. Estuvo hace cuatro años y está hoy. Incluso antes de yo asumiera la dirección ya se había contratado sus servicios y lo tengo como estratega de la campaña para Congreso.

¿Y va a estar en la campaña reeleccionista?

Es probable, pero esa es una pregunta para Roberto Prieto, gerente de la campaña. Por ahora está de manera plena con la U apoyándonos en toda la parte de comunicaciones. Con él hacemos investigaciones de encuestas, análisis y buscamos mensajes y su efectividad.

¿No le mortifican los señalamientos de que es el hombre de la propaganda negra o que tenga acusaciones y hasta órdenes de captura en Venezuela?

La información que yo tengo es que esa tal orden de captura no existe. Y lo de la propaganda negra, pues por lo menos nosotros en el Partido de la U no la estamos haciendo. Veo que hay algunos que quieren regresar a las prevenciones que tenían con J. J. Rendón hace cuatro años y que después se demostró que no era cierto nada de lo que le endilgaron.


Sin embargo, el candidato presidencial del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, ha dicho que la U está haciendo trampa diciendo que todavía es el partido de Uribe…

No he visto al primer candidato de la U que esté en ese plan, por eso sería bueno que hiciera la denuncia concreta y con nombre propio. Nadie de la U está hablando de un contrincante al Senado, que está en campaña hace dos años. El doctor Zuluaga lo que está acusando es su propia ineptitud si llevan dos años diciendo que no están aquí y ahora, faltando cuatro semanas para las elecciones, sale con que nosotros estamos diciendo que sí están. Está como perdido.

¿Cómo está perdido Juan Lozano al denunciar supuestas irregularidades en la reciente asamblea de la U en la que se proclamó a Santos como su candidato?

Para mí es evidente dónde está Juan Lozano y en qué espectro político se mueve. Él es senador de la U pero desde hace mucho tiempo tiene su alma y su corazón en otra parte. Ha tratado de usar sus razones políticas para desvirtuar el respaldo unánime que el Partido le dio al presidente.

Cómo está planteado el actual escenario político con los conservadores jugando con candidato propio, ¿se podría decir que de la Unidad Nacional se pasó a la Unidad Liberal?

Lo que hay es un centro político cada vez más grande. No voy a ignorar la importancia de muchos dirigente conservadores que están con el presidente Santos porque creen en la paz. A diario converso con ellos y me dicen que van a estar con la reelección. No tengo porque calificar de liberal esta coalición, que no es liberal sino de unidad nacional. Y nosotros seguimos haciendo un llamado a todos los dirigentes conservadores que preserven esa unidad porque estamos más cerca que nunca de alcanzar la paz. La polarización lo único que genera es que se dilate la posibilidad de ese sueño.

¿Está usted invitando a una disidencia conservadora?

No me voy a meter en eso. Ese es problema de los conservadores ver como se organizan. Lo que queremos hacer desde el Partido de la U es el llamado a que ellos preserven lo que hemos avanzado y juntos podamos elevar el nivel de nuestra aspiración y nuestros sueños por otros cuatro años. No voy a cerrar la puerta diciendo que esto es una unidad liberal.

¿Cómo analiza el hecho de que ninguna de las candidaturas presidenciales despega, la del presidente Santos parece estancada y el voto en blanco les gana a todos?

Es previsible que hoy, cuando la campaña presidencial no ha arrancado de fondo y solo lo hará después de las elecciones de Congreso, se registre ese margen de indecisos, dando por ciertas las encuestas. El debate presidencial no ha calentado todavía y cuando se vean los candidatos y sus propuestas nítidamente, creo que irá desapareciendo el nivel de indecisos y del voto en blanco.

¿Y de pronto la designación de las fórmulas vicepresidenciales servirá para darle un impulso a la hasta ahora sosa campaña?

A mí me parece que el debate sobre vicepresidente llega hasta el día que lo nombran.

Pero con un 63% de la gente en contra de la reelección de Santos, ¿no cree que el valor sea otro?

Ya veremos, faltan cuatro meses y es claro que a los colombianos no les gusta la figura de la reelección, lo cual no tiene nada que ver con el presidente Santos. Ya se hizo el ensayo y para el país es más sano pensar en su eliminación y que se amplíe el período uno o dos años, después de 2018.

¿Después de 2018? Por ahí dicen que el presidente Santos quiere que lo cobije a él y entregar el poder en 2016…

No es cierto. A uno no pueden llevarlo a una urna para engañarlo. Ese tipo de alternativas no se pueden plantear y yo sería el primero en estar en desacuerdo. Si una persona vota es por el cuatrienio y lo que creo es que en esa perspectiva hay que plantear las propuestas.

¿Qué requisitos debe tener quien vaya a ser la fórmula vicepresidencial de Santos?

Ser una llanta de repuesto. No le voy a atribuir poderes electorales especiales. Debe ser una persona con la que él se sienta cómodo, pero esa es una decisión estricta y exclusivamente de la órbita del presidente.

¿Al fin cuál va a ser el papel de Buen Gobierno en la campaña?

La fundación ha sido muy útil diagnosticando los problemas que tiene Colombia, los avances que hemos hecho y lo que nos falta por recorrer. Ha hecho un gran aporte y la relación con la U ha sido muy positiva, de hecho Buen Gobierno fue quien nutrió el inicio ideológico del partido hace ocho años. Obviamente, algunas personas en la U se sentían incómodas interlocutando con Germán Vargas Lleras y así lo expresaron, pues lo ven como el jefe natural de Cambio Radical. Era normal que existieran celos, pero la fundación es la fundación y su papel es muy simple y sencillo: hacer un diagnóstico y unas recomendaciones para que el país funcione mejor.

O sea, lo que no quieren los partidos es que Vargas Lleras se inmiscuya en la campaña reeleccionista…

Él tiene un papel que cumplir y lo está cumpliendo con Buen Gobierno: hacer unas recomendaciones, pero la operatividad de la campaña presidencial, cuando comience, recaerá sobre los partidos, donde cada uno tiene sus propios directores y líderes con los que habrá que organizarse. No es Germán Vargas Lleras el jefe de la U, ni él lo pretende. Él tendrá que apoyar en el sitio donde mejor lo pueda hacer.

En síntesis: la molestia es por ser jefe de Cambio Radical y estar en impulsando sus listas…

Yo no diría que hay molestia. Lo que creo es que cuando la campaña arranque, veremos el rol que cada quien debe asumir. Cada partido tendrá que hacer su tarea y habrá un equipo gerenciado por Roberto Prieto. Germán Vargas Lleras es un líder importante y estará ahí presente y tendrá un rol y una función, como todos. Pero no podemos pensar como en las campañas del siglo pasado, cuando había jefes de debate únicos. Aquí habrá múltiples voceros.

¿Quién sería mejor como fórmula vicepresidencial: Vargas Lleras o el general (r) Óscar Naranjo?

Esa es una buena pregunta para el presidente Santos.