Elecciones 2018

"No podía improvisar una campaña a Senado": Clara Rojas

La representante a la Cámara repite su aspiración a esa corporación. Es la 102 de la lista liberal a la Cámara por Bogotá y señala que está concentrada en aportar a la solución de problemas en la capital. Asegura que hará su campaña sólo con $150 millones. 

Clara Rojas, representante a la Cámara por Bogotá. Es la 102 en la lista del partido Liberal. Cortesía

¿Hará la campaña con sólo $150 millones?

Me he propuesto a hacer una campaña austera porque no estoy de acuerdo con los altos recursos que se invierten en las campañas. No solo por la compra de votos, sino que creo que hay que ser austeros y la mejor manera de hacerlo es con el ejemplo. 

¿Por qué decide aspirar nuevamente a la Cámara y no al Senado?

Una de las razones es el tema financiero. Una campaña nacional es más costosa: los desplazamientos, la gente, las reuniones. Siendo práctica, dije que no podía improvisar una campaña a Senado. Quier mantener un trabajo en la Cámara, que se piensa que es de corto aliento y no lo es. Me he centrado en el tema de Bogotá.  Desde el primer día me he comprometido con Bogotá. 

¿De qué temas de Bogotá está pendiente?

De la segunda vuelta para alcalde y también le hemos puesto el ojo al río Bogotá. Hice una vuelta por el río Bogotá, me fui en lancha y, si bien, no soy tan optimista de que a vamos a poder pescar, sí vamos a tener un río limpio, como todas las ciudades del mundo, como Madrid, como Londres. La idea es que ola gente sí pueda caminar por el río, pueda haber una ciclorruta, una alameda. Tenemos que cambia el imaginario de que los ríos son basureros. 

¿Cómo van las mujeres en su propuesta y su trabajo legislativo?

Desde el día uno, en los acuerdos de paz, solicité la inclusión de las mujeres. En todos los proyectos de paz, mis proposiciones iban encaminadas a mantener la participación de las mujeres. Salí molesta de la reforma política porque era un compromiso del Gobierno en cumplimiento del acuerdo de paz, pero el ministro del Interior, Guillermo Rivera, por ganarse la votación les ofreció a los demás congresistas sacar ese tema, cuando era algo que no podía quedar por fuera porque era el cumplimiento del acuerdo. 

¿Aborto?

Los radicalismos me chocan. Yo soy mujer y entiendo la teoría del feminismo de que la mujer es la dueña de su cuerpo, pero también tengo una profunda creencia religiosa en que hay un derecho a la vida que es fundamental. Un feto ya es vida. Siempre he estado de acuerdo con las excepciones que presenta la Corte Constitucional, en los tres casos, porque se protege a la mamá y, básicamente, la vida. El ideal es que las mujeres también tengamos una mayor responsabilidad, en el sentido en que no hay que llegar a que el aborto sea una solución. Hay mecanismos para planificar. 

¿Eutanasia?

Es un tema delicado, pero la gente tiene derecho a decidir si quiere morir o no, sobre todo si su vida no es digna, por ejemplo, porque perdió su autonomía, porque está sometido a una enfermedad extrema que es difícil de soportar. Creo que hay que respetar el derecho de una persona a decidir. La vida va directamente proporcional a la situación de dignidad. Si una persona considera que vivir conectado a mil aparatos no es digno, hay que respetar su decisión. 

¿Acuerdo de paz?

Para mí es mejor ahorrarnos 3.000 muertos al año. Sí mantendré el apoyo al acuerdo de paz, pero que se cumplan los compromisos. 

¿Proceso con el ELN?

Lo apoyo. Deben avanzar lo que más puedan y aprovechar lo que queda de este Gobierno, pero ellos deben cumplir y mostrar gestos de paz. Tiene que enviar mensajes a la sociedad, sobre todo porque no sabemos quién va a dirigir el próximo gobierno. 

¿Impuestos a las iglesias?

Sí, puede ser una tarifa mínima. Por ejemplo, en las iglesias cristianas, particularmente, hay demasiados recursos y también me parece que es un abuso con los propios creyentes. Creo que sí se debería generar. 

¿Cárcel para menores?

Creo que la cárcel no aporta nada en la resocialización de los jóvenes. Había una figura en el código Penal que no es nueva, que son las famosas granjas agrícolas. Es un tema más formativo. Me da mucha preocupación que estos niños entren a un establecimiento carcelario, donde puede haber violaciones, vicios, tantas cosas que pasan en el interior de las cárceles. Hay que implementar lo de las granjas y generar un acompañamiento, que los niños se preparen.

¿Legalización de drogas?

Soy de la generación que sufrió todos los vejámenes de la droga. Nos mataron a todos nuestros líderes, a los candidatos a la Presidencia. Yo estaba en la universidad y sufrí los carteles. Y, luego de tanto tiempo, no se ha ganado la lucha contra la droga. Pienso que Colombia no puede tomar una decisión aislada, sino que tiene que haber un acuerdo internacional. No ganamos nada legalizando si genera unos problemas comerciales para nuestros productos. 

¿Qué hacer con los cultivos ilícitos?

Falta sacar la gran reforma agraria, la mejora tecnológica y el fondo de tierras. Mientras no haya gente que pueda vivir bien en el campo como en la ciudad, que tenga opciones, tenga sus vías terciarias, cualquier esfuerzo que se haga para erradicar la droga no va a tener efecto. Necesitamos darle apoyo a nuestros productos, para sembrarlos, procesarlos. Hay que trabajar en toda la cadena y esa apuesta tiene que estar en el próximo gobierno. La mejor manera de luchar contra los cultivos es generando opciones para los productos que se producen, para el plátano, el cacao, el aguacate. 

¿Matrimonio igualitario?

Soy hija de una familia tradicional, pero respeto las decisiones de los demás. La gente es autónoma y lo importante es que tomen decisiones de manera responsable. Ya hay un fallo de la Corte en ese sentido y hay que respetarlo. Oponerse es violentar los derechos individuales de las personas. 

¿Inseguridad en Bogotá?

Hay que reconocer que este alcalde montó la Secretaría de Seguridad. Nosotros hemos venido haciendo seguimiento a la gestión del secretario y hemos visitado las localidades para ver qué pasa en cada una. Las quejas más recurrentes de la ciudadanía son el robo de celulares, el robo en Transmilenio, hogares y establecimientos, y la falta de luz a ciertas horas. Creo que se conformaron porque se había reducido la cifra de asesinatos, pero les decíamos que los otros delitos estaban subiendo. Uno de los problemas es que la Policía que investiga sigue siendo insuficiente, entonces, se presenta la denuncia y hay muchas demora en la respuesta. 

Creo que el conjunto de medidas es lo que ayuda a la seguridad. Que el ciudadano denuncie y sienta que la denuncia funcione. En los CAI, donde reciben la denuncia, le hacen perder la mañana para hacer el procedimiento, y luego le llega la notificación de archivo. Eso disminuye el nivel de denuncias. También siento que ha disminuido en plan de cuadrantes. La Policía non ha querido entender que es importante el policía del barrio, que la gente lo conozca.