"No reconozco enemigos": Santos

Juan Manuel Santos, ahora elegido presidente hasta 2018, fue enfático en que dedicará sus fuerzas en conseguir la paz e invitó a sus contradictores a participar en su construcción.

El presidente Juan Manuel Santos en el Claustro La Enseñanza durante su discurso de victoria electoral. / Gustavo Torrijos

Finalizó una de las campañas políticas más polarizadas de los últimos años. El presidente Juan Manuel Santos consiguió la reelección y el uribismo quedó reducido a ser oposición en el Congreso. El primer mandatario, que había perdido en primera vuelta, seguirá en el Gobierno hasta el 7 de agosto de 2018. Y en su discurso de la victoria prometió que este será el mandato de la paz, que será respetuoso con sus contradictores y que hará las reformas que el país necesita para caminar por la vía de la reconciliación.

Hacia las 7:00 de la noche, Juan Manuel Santos hizo su aparición en público en el Claustro La Enseñanza, en el norte de Bogotá, sede de campaña. Lo esperaban cientos de seguidores, sus escuderos y los líderes políticos que lo apoyaron y cimentaron su reelección. Todo era alegría y júbilo. Se entonaban cantos de paz y frases de victoria. “Hoy ha triunfado la unidad de millones de compatriotas que apoyaron un sueño que compartimos. Votaron por la ilusión de cambiar el miedo por la esperanza”, arrancó diciendo el jefe de Estado.

Después agradeció a sus familiares, a las vertientes políticas que lo respaldaron y a los líderes que “le metieron el hombro a su campaña”. Sostuvo que esos respaldos lo obligan a trabajar y a mejorar lo hecho. Recordó a Ana Mercedes Plata, la mujer de 85 años que aparece en un video viral diciendo que votará por “Juanpa y no por Zurriaga”: “Cuando la visité en ‘villavo’, vi en su rostro las huellas de la desigualdad y la guerra, pero también el de la esperanza de construir un país mejor y más justo”, recordó.

“Estas han sido unas elecciones en las que estaba en juego no el nombre de un candidato, sino el rumbo para el país. Colombianos de diferentes convicciones que no simpatizaban con mi gobierno se movilizaron alrededor de la causa de la paz. Se movilizaron porque saben que la historia tiene sus momentos y que este es el momento de la paz, de terminar este conflicto, de reconocer y responderles a las víctimas (...) es el momento de trabajar por la justicia social, de unirnos alrededor de un propósito común. Ese fue el mandato que hoy expresaron los colombianos”, dijo Santos emocionado.

Asimismo, prometió que va a hacer las correcciones que necesita su mandato y los ajustes que se necesiten, y que va a hacer las reformas que haya que hacer para llevar a Colombia a la paz. “Pero la exigencia no es sólo del Gobierno ni para el Gobierno, también para las Farc y el Eln. Este es el fin y hay que llegar a él con seriedad y decisión. Este es el fin de más de 50 años de violencia en nuestro país y es el comienzo de una nueva Colombia, con más libertad y justicia social. Una Colombia en paz consigo misma”, agregó.

Y continuó reflexionando: “Sabemos que concluir las negociaciones no será fácil. Para conseguir la paz se necesita valor, mucho más que para hacer la guerra. Se necesita valor para decir sí al encuentro y no al enfrentamiento, sí al diálogo y no a la violencia. Y es cierto no ha sido, no es, ni será fácil; siempre hay obstáculos y enemigos (...) muchos mostraron su escepticismo en campaña y su temor que lo hiciéramos a cualquier precio. Pero esta no será —y lo he dicho siempre— una paz con impunidad. Será una paz justa”.

Al mismo tiempo, Santos les envió un mensaje de agradecimiento y tranquilidad a las Fuerzas Armadas. Y a sus electores, la promesa de que la paz será la oportunidad para crear más trabajo, mejor educación, salud y bienestar social. Igualmente le agradeció a su rival, Óscar Iván Zuluaga, por haber reconocido la derrota y lo felicitó por su votación.

Y terminó con una invitación directa a sus opositores: “A los que no votaron por mí, les digo que gobernaré con el mayor respeto por mis adversarios políticos porque de eso se trata la paz. De entender que estamos en diferentes orillas, pero respetamos nuestras diferencias. No reconozco enemigos. No guardamos rencor. Y le propongo que desterremos el odio y la violencia de nuestra democracia. Los invito a que se unan a este propósito de paz que no será de este gobierno, sino de todos los colombianos”.