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hace 2 horas
Entrevista con el saliente ministro de Agricultura

“No voy a irme de enterrador de la U”: Aurelio Iragorri

Dice que primero hay que organizar la campaña al Congreso y después pensar en las presidenciales, y revela los ejes del proyecto de tierras, que ya está en consulta previa con las comunidades étnicas.

Aurelio Iragorri Valencia es el saliente ministro de Agricultura, quien va a dirigir la U. / Gustavo Torrijos

¿Al fin qué, se va o se queda en el Ministerio?

Hace cinco semanas fue aceptada públicamente por el presidente la renuncia que presentamos todos los ministros de manera protocolaria, y a mí se me encargó una tarea relacionada con el tema de la aftosa para después proceder al retiro del cargo. Esas labores ya las cumplí y estoy esperando que el presidente tome la determinación básicamente de la fecha. No me puedo sin que autorice la salida, porque sería abandono del cargo.

¿Pero se quiere ir?

Difícil pregunta. Uno siempre siente que le hace falta tiempo. Uno no está dónde quiere, sino donde lo necesitan, y estoy dispuesto a cumplir con la gestión que me encomienden. Y si es la dirección del Partido de la U, lo haré con todo el gusto del mundo. Estoy preparado para irme o quedarme de acuerdo con la voluntad del que manda, que en este caso es el presidente Juan Manuel Santos.

¿Aunque la U esté atravesando una dura crisis y le estén dando partida de defunción?

La situación política del momento está afectando no sólo a la U, sino a todos los partidos. Con mi trabajo, si los miembros de la U lo consideran, podría contribuir a superar esta situación y llegar a las elecciones de Congreso con el objetivo de mantener lo que tiene la U hoy.

¿Qué piensa de que el partido del Presidente y el de mayor representación en el Congreso no tenga candidato presidencial ?

No quiero hablar de temas del partido y de candidaturas hasta que no esté por fuera del Gobierno. En algún momento se escuchó de una posible candidatura presidencial suya, ¿qué pasó?

Estoy impedido desde hace varios meses, no sólo para ser candidato presidencial, sino también al Congreso. De hecho, eso facilita mi llegada a la U, porque no tengo propósitos distintos a apoyar a los miembros del partido sin ningún interés personal.

¿Cree que para ganar las elecciones presidenciales de 2018 es obligatorio ir en coalición?

Lo que se tiene que tener es una coalición con el pueblo, que a la gente le guste el candidato, eso es lo más importante. Ya en las mecánicas políticas de sumatorias, pienso que ojalá esas coaliciones no sean para seguir generando más divisiones, sino para buscar un debate limpio, tranquilo y que le permita al país tomar le mejor decisión.

¿Y si usted es el director de la U va a buscar esas alianzas?

Primero voy a tratar de que le vaya bien al partido en las elecciones a Congreso. Ahí veremos qué tan sólidos estamos, cuántos votos tenemos y mientras tanto vamos viendo las distintas alternativas para Presidencia, porque si nos metemos primero en eso antes que en lo de Congreso, eso puede ser un elemento para dividir y no para unir al partido y lo que necesitamos ahora es buscar la forma de unificar.

¿Cree que, como dice el senador Armando Benedetti, quien quiera ser presidente en 2018 necesita el apoyo de la U?

Ojalá sea así. Depende de cómo salgamos de las elecciones de Congreso. De lo que sí pueden estar seguros es que no voy a irme al partido de la U de enterrador. Si es así, prefiero irme para mi casa.

Uno de los temas centrales del Acuerdo de Paz es la reforma agraria. Pasa el tiempo y no se avanza, ni siquiera se ha presentado al Congreso, ¿qué pasa con ella?

Se aprobó el decreto con facultades extraordinarias, que era lo urgente. El proyecto de ley ya está radicado en el Ministerio del Interior para iniciar el proceso de consulta con las comunidades étnicas: afros, indígenas y gitanos. Esa consulta, una vez se inicie, debe tardar unos 10 días y ahí ya queda el proyecto listo para ser presentado al Congreso. La decisión es que se va a tramitar por vía ordinaria y no por fast track. Creemos que eso ayuda al trámite y mejora la discusión. Y va a tener mensaje de urgencia.

¿Cree que en el Congreso hay ambiente para aprobarlo cuando ya estamos en época preelectoral?

Sin duda este es el momento más difícil, pero el proyecto lo que busca es resolver problemáticas de tierras, y el Congreso en su sabiduría lo puede aprobar. Hay que mirar temas específicos, como el problema de las personas que viven en zonas de reserva forestal y no se les puede dar hoy escrituras, o los propietarios de la altillanura, colonos que llegaron hace 100 años y tampoco tienen escrituras. Si el proyecto está enfocado específicamente a resolver ese tipo de problemas, de como darles acceso a la tierra a 800 mil campesinos y a la vez darle seguridad jurídica al campo en general, creo que sí lo aprueban.

Pero es claro que eso de la propiedad tiene muchos intereses en el país y en el mismo Congreso, lo que puede hacer las cosas más complicadas…

Depende de cómo esté redactado. En la forma como quedó para ser presentado a las comunidades étnicas, creo que es un proyecto sensato, que busca resolver problemas reales de grupos poblacionales que nunca han sido resueltos. Creo que un proyecto así tiene mucha cabida en las discusiones en el Congreso a pesar de las dificultades normales del último año de gobierno, de legislatura y de la cercanía de las elecciones.

¿Por qué el uribismo habla de que hay riesgos de expropiaciones para entregarles la tierra a los desmovilizados de las Farc?

No hay ninguna puerta abierta a eso. El borrador del proyecto lo hemos discutido con los sectores representativos del agro a nivel empresarial, como la Sociedad de Agricultores. Tal y como está planteado el articulado en el día de hoy, no genera ninguna inseguridad jurídica de quiénes son propietarios de tierras en las zonas rurales.