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hace 5 horas

Nobel de paz aboga por Piedad Córdoba

Adolfo Pérez Esquivel y 200 intelectuales y dirigentes políticos del mundo firman una carta que respalda a la exsenadora, por la incidencia que podría tener en el proceso de paz.

La exsenadora Piedad Córdoba. /Archivo
La exsenadora Piedad Córdoba. /Archivo

Un enérgico respaldo internacional recibió esta tarde la exsenadora Piedad Córdoba, quien espera que la Corte Constitucional fallé una tutela que instauró contra la decisión de la Procuraduría que la destituyó e inhabilitó para ocupar cargos públicos por 18 años, por su presunta colaboración y promoción de las Farc.

En una carta, el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, el exdirector general de la UNESCO, Federico Mayor, y cerca de 200 intelectuales y dirigentes políticos de Europa y América Latina le pidieron a la Corte Constitucional que falle a favor de Córdoba y le devuelva su condición política.

“Lo hacemos con la alarma causada por la información de prensa que da cuenta de la posibilidad de que el alto Tribunal constitucional pueda decidir negativamente la acción de tutela interpuesta por la exsenadora Piedad Córdoba contra la decisión injusta e ilegítima dictada en 2010, hace dos años y medio, por el Procurador General de Colombia, en la que, desbordando su competencia, determinó sancionarla por 18 años, decretando una muerte política”, dice la misiva.

La información, que publicó El Espectador el 11 de marzo, señala que la ponencia del magistrado de la Corte Constitucional, Jorge Iván Palacio, no le da la razón a Piedad Córdoba y que en consecuencia, avala el fallo de la Procuraduría que le quitó la posibilidad de ejercer cargos públicos o de ser elegida por mandato popular. El debate en el alto tribunal está candente y a la espera de un fallo definitivo.

Para las personalidades públicas que firmaron la carta, la destitución e inhabilidad de Córdoba “es un exabrupto jurídico, ético y político, basado en pruebas manipuladas (…) obtenidas ilegalmente en una operación militar violatoria de los más elementales principios del derecho internacional y de los derechos humanos, al vejar la soberanía de un país vecino y amigo como es Ecuador, en la que con poderosos bombardeos se consumó una matanza tras la cual fueron recogidos unos ordenadores en los que supuestamente unos correos indicarían una indebida relación de Piedad Córdoba con la guerrilla de las Farc”.

Y citan la sentencia de la Corte Suprema de Justicia, del 18 de mayo de 2011, que señala que “los documentos electrónicos hallados en los ordenadores de ‘Raúl Reyes’ fueron recogidos por miembros de las Fuerzas Armadas colombianas, durante una inspección que hicieron en territorio ecuatoriano sin consultar con las autoridades de ese país, desatendiendo frontalmente el “debido proceso”.

Se refieren a las pruebas en las que la Procuraduría sustentó el expediente contra Córdoba. El procurador Alejandro Ordóñez concluyó en 2010 que en los mensajes hallados en el computador de Reyes la persona conocida como Teodora de Bolívar era Piedad Córdoba y daba consejos a la guerrilla; relacionados con el manejo político de las pruebas de supervivencia de los secuestrados; sobre posibles donaciones de gobiernos extranjeros; y sobre la estructuración de un nuevo proyecto político.

Córdoba siempre ha negado el contenido encontrado en el computador de ‘Reyes’, muerto en un bombardeo del Ejército, en marzo de 2008, en suelo ecuatoriano.

Estas personalidades señalan que de hallar culpable a Córdoba, confirmando la decisión de la Procuraduría, la Corte Constitucional “estaría violando su derecho y con ella el de una amplia parte de la población colombiana, a construir y participar activamente de la paz”.

La preocupación no es fortuita. Es innegable la relación de Piedad Córdoba con el proceso de paz, no solo como una de las voceras de la Marcha Patriótica, el movimiento de izquierda democrática que apoya férreamente las negociaciones, sino como una eventual candidata que surja de la participación política que se acuerde en La Habana entre el Gobierno y las Farc.

Por eso se sabe que la tutela sobre Córdoba es un tema sensible sobre la mesa de diálogos de paz entre el gobierno y las Farc en La Habana. De esa forma lo entienden los intelectuales y dirigentes políticos que hicieron pública la carta en apoyo a Córdoba, cuando señalan que sus contactos con las Farc, para la liberación de secuestrados, contribuyeron al escenario de negociación entre el Gobierno y esta guerrilla, que describen como “vivo y esperanzador”.