Notarios se preparan para la unión gay

Tras el hundimiento del matrimonio igualitario, los notarios del país que tendrán la tarea de fijar las condiciones de las uniones entre parejas del mismo sexo.

El fallido intento de la comunidad LGBTI y de algunos congresistas por darle luz verde a las parejas homosexuales que quieren casarse y adquirir los mismos derechos de las uniones compuestas por hombre y mujer, pone ahora sobre el tapete los desafíos que tendrán los notarios para operar a partir del 20 de junio de este año. La sentencia C-577 advierte que a partir de esta fecha "las parejas del mismo sexo podrán acudir ante notario o juez competente a formalizar y solemnizar su vínculo contractual”.

Al respecto, y como lo contó El Espectador esta semana, la ministra de Justicia, Ruth Stella Correa, anunció la creación de una comisión integrada por miembros de la Superintendencia de Notariado y Registro y del Ministerio para establecer los lineamientos bajo los cuales los notarios del país deberán proceder en casos de uniones homosexuales. Aunque, la ministra reconoció que la facultad para "crear derecho" le corresponde al Legislativo, explicó que desde ya se preparan para efectuar la regulación a través de un decreto o de una circular de servicio dirigida a los notarios.

En diálogo con este diario, Alfredo Beltrán Sierra, ex presidente de la Corte Constitucional, explicó los alcances del vínculo contractual solemne y la imposibilidad que tendrán los jueces y notarios para invocar objeciones de conciencia a la hora de realizar las uniones.

¿Cómo vio usted el debate de ayer en el Congreso?

Me parece que el Congreso de la República no hizo uso de la potestad legislativa para regular un asunto que hoy es de interés general, con el fin de que quienes son minoría tengan en un momento dado las reglas claras respecto de un derecho que ha reconocido la Corte Constitucional.

¿Qué garantías les ofrece el vínculo contractual solemne a las parejas del mismo sexo y qué diferencias tiene este tipo de contrato con el matrimonio?

Lo que busca la sentencia de la Corte es que las parejas homosexuales tengan los mismos derechos que consagra el código civil para el caso del matrimonio celebrado entre parejas heterosexuales. Ya establecido por esa instancia, el contrato civil para la comunidad LGBTI tendría efectos de carácter jurídico. La regulación en cuanto a los efectos y la manera de hacerlos efectivos le correspondería al Congreso, que en la sesión de ayer omitió el ejercicio de la función legislativa para esos efectos.

El matrimonio tiene por finalidad la cohabitación con la pareja. El auxilio y el socorro mutuo. De ahí se desprenden una serie de consecuencias: la vida en común, la residencia en común, la constitución de una sociedad conyugal, en el caso del matrimonio regulado por el Código Civil para parejas heterosexuales y definido por la Corte que tendría igualdad de derechos y consecuencias en el ámbito del régimen de bienes.

¿Podrán las parejas homosexuales adoptar bajo el vínculo contractual?

La Corte Constitucional no llevó la sentencia hasta resolver sobre la adopción. Lo que podemos entender hoy por hoy es que, si se cumplen las reglas legales existentes, aun una sola persona puede adoptar a un niño. Lo que no está resuelto por la legislación es si dos personas que conviven en común y son del mismo sexo puedan adoptar. El Congreso tiene sobre ese punto la palabra.

La ministra de justicia dijo hace unos días que podría desde su cartera crear una directriz para que notarios unan parejas del mismo sexo…

Lo que pasa es que la Corte Constitucional definió en el Congreso, hacer esa regulación y dispuso que si la corporación no lo hacía, como sucedió, entonces tenía que dársele aplicación directa a la Sentencia de la Corte. Las reglas a que se refiere seguramente el Ejecutivo por conducto de la ministra serán tendientes a uniformar para evitar que cada notario las aplique según su saber y entender. Es más un papel de instrucción dirigida a los notarios, pero no más.

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