Nueva derrota del Gobierno: niegan listas cerradas y paridad de género en reforma política

Este miércoles en la noche, la Cámara votó el informe de conciliación que eliminó el artículo 8º, el cual acogía estas dos propuestas. El Gobierno, al finalizar el debate prometió que revivirá su discusión en en la segunda ronda de discusiones en marzo de 2019.

Archivo El Espectador

La reforma política pasó la prueba de la primera fase legislativa en el Congreso. En sus primeros cuatro debates fue aprobada para seguir su tránsito en marzo próximo. Sin embargo, en la última discusión, la principal apuesta del Gobierno fue eliminada de tajo, convirtiéndose en una nueva derrota del Ejecutivo. Esta se trataba de las listas cerradas y la paridad de género.

El Gobierno y algunos parlamentarios guardaban la esperanza de que en la conciliación del proyecto se revivieran, pues el Senado los había votado positivamente y esto les daba la posibilidad de no darse por vencidos. Pero esto no pasó y el informe de conciliación, con el que se transitará a la siguiente ronda de debates, será votado este viernes por la Cámara alta. Las listas cerradas y paridad de género, en palabras de Juanita Goebertus, de la Alianza Verde, eran los únicos puntos que valían la pena porque sí reformaban el sistema político actual del país.

“Los contenidos de la reforma, que de por sí es precaria porque no plantea modificar el Consejo Nacional Electoral, se convirtieron en una colcha de retazos que no resuelven los principales problemas políticos y electorales del país”, manifestó Goebertus.

La propuesta de la listas cerradas permitía exigir la participación paritaria entre hombres y mujeres en las elecciones de representación popular. La iniciativa recogía que para 2019 se aplicara la igualdad de 50/50, con el propósito de cumplir los compromisos internacionales que ha hecho el país en torno al tema con iniciativas como la Plataforma de Acción de Beijing, los Objetivos de Desarrollo del Milenio y "Por un Planeta 50/50 en 2030" de Naciones Unidas. 

Quienes se opusieron a estas propuestas señalaron que con esto incentivaban la llegada de mujeres sin preparación al Congreso. “La participación efectiva de las mujeres se logra en la medida en que los partidos estimulen y formen liderazgos femeninos. Con el 33 %, lo que hicieron fue rellenar la lista con mujeres que no tienen liderazgo, que no tienen votos”, manifestó Jorge Tamayo, de la U. Otros simplemente no estaban de acuerdo que listas cerradas y paridad de género estuvieran en un mismo artículo. 

Para Lorenzo Córdova, presidente del Instituto Nacional Electoral de México, la lógica de la falta de preparación está dada a que no les dan oportunidades para llegar a la actividad congresional. “Son las entidades estatales las que deben estar encargadas de aplicar los instrumentos de garantía, en vez de entorpecerlos. Si las mujeres no tienen acceso al Parlamento, difícilmente van a tener experiencia en la moción parlamentaria. Es una especie de círculo vicioso y por algún lado hay que romperlo”.  

El experto insiste en que mayor presencia femenina en el Congreso no significa mejores condiciones democráticas, pero sí "es el primer paso para romper con las estructuras de discriminación y desigualdad”, apunta.

Pese al descarte, momentáneo, de las listas cerradas y paridad de género, el informe de conciliación recoge entonces propuestas como la limitación a tres períodos en los corporados de elección popular, iniciativa hundida por la Cámara de Representantes cuando se presentó como proyecto anticorrupción, pero luego el Senado la incluyó en la reforma.

Otra de las apuestas de la reforma era acabar con la financiación privada, pero al final se acogió la financiación preponderantemente estatal porque varios representantes alegaron que el déficit fiscal del Estado no garantiza los aportes para las campañas de candidatos y partidos políticos.

Se mantuvo el polémico artículo que les permitiría saltar a los congresistas del Legislativo al Ejecutivo. “Las incompatibilidades de los congresistas tendrán vigencia durante el período constitucional respectivo. En caso de renuncia, se mantendrán durante los seis (6) meses siguientes a su aceptación, si el lapso que faltare para el vencimiento del período fuere superior. Salvo que la renuncia sea motivada para ocupar cargo en la Rama Ejecutiva del poder público”, se lee en el apartado 6º.

El Gobierno, a través de la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, ha mostrado su inconformidad con esta iniciativa que fue incluida, por primera vez, en el debate de la Comisión Primera de la Cámara.

Aunque la plenaria de Senado se limitará solo a votar positiva o negativamente el informe de conciliación, cosa que la Cámara hizo en la madrugada de este viernes, no quiere decir que las propuestas de listas cerradas y paridad de género queden ya descartadas de la reforma. En marzo de 2019 comienza el otro ciclo de debates en los que existe la posibilidad de revivir las propuestas y el Gobierno insistará para que se acojan. 

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