OEA urge implementación de nuevo acuerdo de paz

El presidente Juan Manuel Santos entregó a los 34 miembros de la Organización de Estados Americanos el nuevo acuerdo de paz que cerraron Gobierno y Farc en La Habana.

El presidente Santos entregó a la OEA una copia del acuerdo de paz. / Presidencia

Aunque hace más de un año Colombia le restó legitimidad a la Organización de Estados Americanos (OEA), cuando esta se negó a convocar a una cumbre de cancilleres para discutir el cierre de la frontera con Venezuela, ayer el presidente Juan Manuel Santos acudió al organismo, en Washington, para entregarles a sus 34 países miembros el nuevo acuerdo de paz logrado con las Farc.

En septiembre del año pasado, refiriéndose a la situación fronteriza, la canciller María Ángela Holguín afirmó con contundencia que había que replantear para qué está la OEA, “porque si no es capaz ni siquiera de hacer un foro en donde se violan los derechos humanos, uno se pregunta esos foros multilaterales cómo es que logran tener decisiones que favorezcan a los países”.

No obstante, la situación parece que quedó en el pasado, dado el apoyo unánime que recibió el jefe de Estado a través de una declaración conjunta en la cual se alentó al país a trabajar unido en la implementación del nuevo texto. Santos respondió: “Vamos a implementar este acuerdo a la mayor brevedad posible. Tiene que ser con leyes y reformas para poner en marcha lo acordado, y quien aprueba las leyes y reformas es el Congreso”.

Por lo visto, cada vez se cierran más las puertas a la convocatoria de un nuevo plebiscito u otro mecanismo de refrendación popular para que sean los colombianos los que le den vía libre al nuevo acuerdo de paz, pues la urgencia de que lo pactado comience a regir ya es absoluta. Basta recordar el incidente de esta semana en el que se confirmó la muerte de dos guerrilleros de las Farc en un enfrentamiento con el Ejército, con enormes dudas sobre las circunstancias en que ocurrió y, por supuesto, con una clara violación flagrante del cese bilateral pactado entre las partes.

Así que, en aras de acelerar la implementación, la posibilidad más viable sigue siendo la vía legislativa. De hecho, el jefe de Estado afirmó que sobre el nuevo acuerdo ya ha habido una amplia discusión con todos, “excepto con un partido”, en clara referencia al Centro Democrático. La OEA, a su vez, reconoció que hubo una activa participación de diversos sectores de la sociedad para lograr el nuevo acuerdo.