Ojo con las encuestas

Con la campaña electoral en su clímax, las mediciones de intención de voto sin rigor investigativo y contrarias a la ley se ponen de moda.

A dos meses de las elecciones regionales, el debate político se encuentra en su punto más alto y los equipos de campaña diseñan estrategias para granjearse el respaldo ciudadano a como dé lugar. Desde la visita a aquellos sectores a los que nunca ha ido el candidato, para tomarse la foto con los desarraigados de la zona, hasta el consabido tamal, la teja de cinc y los $30 mil que se pagan por voto en varias zonas del país. Como si esto fuera poco, llegan también las encuestas amañanadas o las que siendo simples consultas sin metodología y rigor son presentadas como cuidadosos estudios sobre la intención de voto. Su motivación a veces resulta clara: tratar de voltear las preferencias del electorado haciéndole creer que un candidato es más fuerte o débil.

Suficientemente debatido ha sido en el país el tema de las encuestas, sobre el cual un reconocido barón electoral de la costa Caribe señaló hace años que están hechas para que digan lo que uno quiere que digan. Otros, también escépticos, consideran que quien la paga es quien la gana.

La verdad es que las encuestas son mediciones científicas que reflejan una fotografía del momento en que fueron tomadas las muestras y que resultan de bastante utilidad para los candidatos y electores cuando son elaboradas con responsabilidad. Para ello, la ley dispone de unos requisitos básicos, el primero de los cuales es que quien las haga esté inscrito en el listado de encuestadores avalados por el Consejo Nacional Electoral, la máxima instancia colombiana en la materia. Hay otras características no menos importantes que tienen que ver con la forma de elaboración de la investigación, la ficha técnica, las entidades contratantes, entre otras.

Por eso llamaron mucho la atención los casos presentados esta semana en Antioquia y Quindío, departamentos en los que aparecieron estudios de intención de voto que fueron hechos pasar como encuestas y que resultaron publicados en distintos medios de comunicación (entre ellos elespectador.com). Despertaron dudas no sólo por los sorprendentes resultados que arrojaban —revertían las tendencias mostradas por anteriores estudios—, sino porque al someter a análisis sus fichas técnicas no pasaban la prueba ácida. Había inconsistencias en cuanto a los entes que supuestamente las elaboraron (o no existían o no estaban registrados ante la autoridad electoral) o las personas jurídicas que supuestamente habían pagado para que las hicieran también negaban tener velas en el asunto.

Una de esas encuestas fue realizada por la Asociación de Instituciones de Educación Superior de Antioquia (Uiesa) y medía la intención de voto para la Gobernación de Antioquia. Según esa muestra, se habría apretado la contienda entre el candidato del Partido Verde, Sergio Fajardo, con 38% en la intención de voto, y el conservador Álvaro Vásquez, con 35,5%. La verdad es que, en los sondeos conocidos con anterioridad, la ventaja de Fajardo es muy superior.

De igual forma sucedió en el resultado de una encuesta realizada por la Asociación de Instituciones de Educación Superior del Eje Cafetero (Aisej) sobre la intención de voto para la Gobernación de Quindío, en la cual la candidata Sandra Paola Hurtado, quien se inscribió por firmas, tiene el 39,9% del respaldo y Belén Sánchez, el 24,5%, resultado sustancialmente diferente a los de otras encuestas. Más llamativo resulta aún que las fotocopias con las páginas impresas de los medios que divulgaron la encuesta hayan sido repartidas por toda Armenia en tiempo récord.

El Espectador consultó al presidente del CNE, magistrado Joaquín José Vives, quien manifestó su preocupación por el tema y explicó que “sabemos que cuando estamos en épocas de campaña hay quienes quieren distorsionar la realidad a favor de una personas y tomaremos las medidas necesarias... ya la Comisión Técnica y de Vigilancia de Encuestas y Sondeos está haciendo seguimiento a este tema y seguramente abriremos las investigaciones de oficio si es necesario”.

El director de Cifras & Conceptos, César Caballero, coincidió en que para época de elecciones locales se crean firmas encuestadoras que no cuentan con registro ante la Organización Electoral y sus móviles son claramente políticos, por lo cual pidió a los medios de comunicación que sólo tengan en cuenta los realizados por empresas responsables. Y Jorge Londoño, gerente de Invamer Gallup, demandó seriedad y rigor en la materia.

Los electores también deben tomar nota, pues no faltarán las campañas que a falta de claridad en las ideas o programas busquen adeptos por otras vías, especialmente en época de propaganda negra.