Presidente Duque solicitó formalmente prórroga de misión de verificación en el país

ONU, jugada por la paz de Colombia

En su visita para verificar la implementación del Acuerdo con las Farc, los miembros del Consejo de Seguridad reiteraron el compromiso de seguir apoyando el proceso, sin embargo, expresaron su preocupación por el asesinato de excombatientes.

El presidente Iván Duque acompañado de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU. / Presidencia

El jueves en la noche, los representantes de los 15 Estados miembros del Consejo de Seguridad de la ONU arribaron al país para evaluar y verificar el curso de la implementación del Acuerdo de Paz suscrito entre el Estado colombiano y la hoy desmovilizada guerrilla de las Farc. Durante la visita sostendrán encuentros con diferentes sectores políticos y de la sociedad civil, además de un viaje este sábado al espacio territorial de capacitación y reincorporación (ETCR) ubicado en Caldono (Cauca).

Justamente, la primera reunión fue con el presidente, Iván Duque, y el canciller, Carlos Holmes Trujillo, y en ella el jefe de Estado reiteró su compromiso para hacer efectiva la implementación y construir una paz estable y duradera, discurso que la oposición ha puesto en duda desde el momento en que el primer mandatario decidió objetar seis artículos de la Ley Estatutaria de la JEP, columna vertebral de lo pactado en La Habana.

De paso, Duque aprovechó la oportunidad para pedir a Naciones Unidas que se prorrogue un año más la verificación del organismo al proceso de posconflicto. “Hoy le solicité a la ONU prorrogar un año más el acompañamiento que ha venido realizando la Misión de Verificación al proceso de paz con las Farc. Su trabajo y escrutinio es vital para este proceso de reincorporación”, manifestó.

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Dijo, además, que cuando arrancó su mandato, el país tenía solo dos proyectos productivos por parte de los desmovilizados y en estos 11 meses de gestión ya son 25, datos que ha repetido en diversos escenarios para dar cuenta del trabajo de su administración. Asimismo explicó que está impulsando una agenda de desarrollo rural, que incluye una nueva política catastral cuyo objetivo es actualizar de aquí a 2022 el 60 % del territorio nacional.

Tras la intervención del jefe de Estado, los miembros del Consejo de Seguridad tomaron la palabra. Jonathan Allen, embajador del Reino Unido y representante permanente alterno ante la ONU, enfatizó que tanto su nación como el Consejo de Seguridad mismo respaldan de forma unánime la debida implementación de lo pactado por la paz. “Queremos felicitar a todos los sectores por los esfuerzos de inclusión que hacen para mantener la paz. El Acuerdo de Paz es un ejemplo luminario para el resto del mundo”, apuntó durante la declaración conjunta, realizada en el palacio San Carlos, sede de la Cancillería.

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Por su parte, Gustavo Meza Cuadra, embajador de Perú y actual presidente del Consejo, avaló lo dicho por el político inglés y afirmó que el Gobierno actual se comprometió de lleno a seguir un proceso fiable de implementación. “Esta es una oportunidad de reiterar la unidad que existe en el Consejo de Seguridad respecto al proceso de paz, que sigue siendo no solo un ejemplo para América Latina, sino para la comunidad internacional, y hemos reiterado nuestro compromiso en seguir apoyando en el futuro la implementación”, señaló.

Preocupaciones

El apoyo total de los diplomáticos foráneos no desconoce la compleja situación del asesinato a líderes sociales y excombatientes, que se ha intensificado en los últimos dos años. Esa es, concretamente, una preocupación palpable que la ONU ha manifestado. En el encuentro con Duque, los miembros del Consejo de Seguridad le expresaron sus inquietudes frente a dicha problemática que se vive en las regiones y que ha cobrado tantas vidas. Según el partido FARC, los homicidios de sus militantes ascienden a 130 y, de acuerdo con cifras de la Misión de Verificación, han ido asesinados 123 exguerrilleros, 10 han sido desaparecidos y 17 más han sufrido atentados. La Misión registró que los reincorporados viven más violencia en Caquetá, Norte de Santander, Antioquia, Guaviare y Valle.

Por eso, en la reunión, el embajador Allen dijo que en su visita a la ETCR buscará conocer de primera mano la situación real de los excombatientes acogidos al Acuerdo. “Allí nos reuniremos con las autoridades comunitarias para conocer cómo se están aplicando los componentes de reincorporación y cuáles son sus intereses y preocupaciones”, agregó. Sobre el tema, el presidente Duque dijo que, según el parte de las autoridades, “hay presencia de grupos armados ilegales que quieren intimidarlos y asesinarlos”.

Este punto fue una de las varias preocupaciones que la antigua guerrilla expresó a través de una carta dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU el 11 de julio. En esta, manifestaron, entre otros temas, que hay una distancia entre los resultados que presenta el gobierno de Iván Duque a nivel internacional y la falta de acciones reales que faltan por implementar en los territorios y que, según ellos, conlleva a que la implementación atraviese “por un estado crítico”.

Otra de las preocupaciones son los cuestionamientos a la Jurisdicción Especial para la Paz por parte del Gobierno que, “además de afectar la independencia judicial por someter esa jurisdicción a las presiones de la agenda política del Gobierno, siembra la inseguridad jurídica entre los exguerrilleros y exguerrilleras”. Finalmente, también destacaron la falta de certeza sobre el compromiso del Gobierno con la financiación del proceso de paz por el tiempo restante de gestión del presidente Iván Duque.

En el primer día de conversaciones, la delegación de la ONU trasladó el tema al encuentro con la Comisión de Paz del Senado y representantes del partido FARC. Roy Barreras, presidente de la Comisión, dio su parte sobre la situación y la postura del Gobierno: “Claramente ha habido hostilidad, así como asesinatos a líderes, pero también asesinatos de corte moral a las voces de la paz. Tengo la impresión de que bajo la mirada del presidente, pero sin que él se percate, están pasando cosas inaceptables. Ejemplo de ello es la intervención de la Dirección Nacional de Inteligencia para espiar a defensores de la paz, la proliferación de nuevos grupos del paramilitarismo y nuevas formas de parapolítica en las regiones”, dijo.

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En ese sentido, enfatizó Barreras: “Estoy seguro de que el presidente Duque tiene la mejor intención de que la paz acierte, y algunos funcionarios de él, como el consejero Archila, son muy buenos. Pero hay fuerzas oscuras debajo de él que están haciendo lo posible para que la paz fracase y no van a lograrlo”.

El congresista de la U contó a los medios que los senadores del Centro Democrático, entre ellos Paloma Valencia, fueron los únicos que faltaron a la mesa con la ONU: “Lo lamento. Es muy importante que la voz del partido del Gobierno acompañe todas las iniciativas de la Comisión de Paz”. Y le pidió a la bancada uribista no desconocer la paz, que es admirada en el mundo, según Naciones Unidas.

Pese a la declaración de Barreras, este diario confirmó con la senadora Valencia que los congresistas uribistas sí hicieron parte de la reunión de la Comisión de Paz. Aparte de ella, participaron los legisladores Alejandro Corrales y John Harold Suárez, sin embargo, no se tomaron la foto por discrepancias ideológicas. "El símbolo de la paloma que ha utilizado en presidente Santos como slogan de su gobierno pues evidentemente no corresponde a quienes no estamos con ese gobierno. Por eso no nos pareció apropiado tomarnos una foto con algo que no representa lo que nosotros pensamos y hemos defendido", manifestó Valencia.  

Con esas reuniones y declaraciones, es claro que la visita del Consejo de Seguridad se da en un momento tensionante de la implementación del Acuerdo. Lo es también que la violencia, las amenazas y la proliferación del odio son un escenario propio del posconflicto. Así ha pasado en El Salvador y Ruanda, dos lugares que pactaron la paz interna. Por ello, el respaldo decidido de la ONU sigue siendo una luz para que el Gobierno y los sectores políticos tomen medidas concretas para resolver temas como el asesinato sistemático de líderes y exguerrilleros y hacer efectivo lo suscrito en Cuba. Luego de la visita de la ONU, que termina este domingo, Colombia sabrá realmente la decisión del organismo sobre prorrogar su trabajo de verificación.