Operación Santos

La cirugía practicada al presidente para extraerle un tumor cancerígeno en la próstata fue exitosa y sin contratiempos. Estará hospitalizado tres días más, antes de volver a su casa.

Antes de las 6:30 de la mañana de ayer, el presidente Juan Manuel Santos llegó a la clínica Santa Fe.  /  EFE
Antes de las 6:30 de la mañana de ayer, el presidente Juan Manuel Santos llegó a la clínica Santa Fe. / EFE

“La intervención quirúrgica se realizó de manera usual, exitosa, bajo anestesia regional, como se había planteado”. Ese fue el anuncio del médico Felipe Gómez, el cirujano que ayer extrajo el tumor cancerígeno que tenía el presidente Juan Manuel Santos en la próstata. “No tuvimos inconvenientes con sangrados ni con hallazgos que no estuviéramos esperando. La recuperación se está llevando a cabo en su habitación y esperamos que en unos dos o tres días lo podamos tener con su familia en su casa”, agregó Gómez.

En un segundo comunicado, emitido en la noche, el equipo médico informó que la evolución del presidente “ha sido satisfactoria, sus signos vitales han estado estables, ya ha iniciado y tolerado la vía oral y ha podido sentarse, dado el control adecuado del dolor”.

La clínica Santa Fe, donde se realizó el procedimiento —ubicada en la calle 119 con carrera Séptima, en Bogotá—, tiene otro aspecto desde entonces. Una veintena de policías aseguran las entradas del hospital. Están apostados en parejas, revisan los bolsos y preguntan para dónde va el que entra. Hay militares, sosteniendo armas, que también acordonan el lugar, y una decena de hombres de traje y corbata, que miran con desconfianza. —Es la seguridad privada del presidente —dice un viejo que todos los días viene a este lugar a tratarse una enfermedad.

A las 6:20 de la mañana, Santos llegó al hospital, se bajó del carro, ceremonioso, y saludó a los periodistas que estaban esperándolo a la entrada de la clínica. Con él estaban su esposa María Clemencia, su hija María Antonia y su hijo Esteban, quien pidió permiso al batallón de lanceros del Ejército al que pertenece para acompañar a su padre.

“Ya, como dicen, llegó la hora. Aquí estoy entrando. Voy optimista. Dios mediante, todo va a salir muy bien”, manifestó Santos al ingresar y aprovechó para agradecer los mensajes de apoyo y solidaridad que ha recibido desde el lunes en la tarde, cuando anunció que padecía cáncer de próstata.

El procedimiento, programado para las 7:00 a.m., empezó puntual. Lo primero que hicieron los médicos fue anestesiarle la mitad inferior del cuerpo. Santos tuvo que esperar cerca de 40 minutos a que la droga hiciera efecto.

Entró al quirófano a las 8:30 a.m. y la cirugía duró dos horas y media. Pasó una hora más antes de que el presidente fuera trasladado a una habitación en el tercer piso del hospital. A las 11:07 de la mañana se conoció el parte positivo de los médicos y poco a poco Santos fue retomando sus actividades. En la tarde se comunicó por teléfono con el alto consejero para la Paz, Sergio Jaramillo; el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, y el ministro de Minas y Energía, Federico Renjifo, con quienes dialogó sobre asuntos pendientes en la agenda.

En la tarde fue visitado por la canciller María Ángela Holguín y del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, quien horas antes aclaró que no será necesario que él asuma como ministro delegatario.

El mandatario también recibió una llamada del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y un mensaje del primer ministro británico, David Cameron, quienes le desearon pronta recuperación. Al final de la tarde, desde su habitación en la clínica Santa Fe, Santos revisó y firmó otros decretos como si estuviera en su despacho presidencial.

Lo cierto es que, por ahora, las cinco camionetas blindadas y la ambulancia que componen la caravana que moviliza al mandatario seguirán aparcadas en la clínica Santa Fe, esperando la orden para llevarlo de vuelta a casa .

La salud de Angelino

Hoy, luego de que el Congreso pidiera que una comisión médica determine si las condiciones de salud del vicepresidente Angelino Garzón le permitirían reemplazar al presidente Santos en caso de ser necesario, tres galenos especialistas de la Academia Nacional de Medicina realizarán la diligencia en el despacho de la Vicepresidencia.

Ante la tormenta política que desató esta petición, el vicepresidente Garzón dio una rueda de prensa en la que afirmó ayer que se encuentra discapacitado y no incapacitado para ejercer sus funciones. “Soy consciente de que tengo una limitante de motricidad, nunca la he ocultado y siempre he dado la cara. Y si mañana, Dios no lo quiera, yo no tuviera más rehabilitación, al final quedaría como una persona en condiciones de discapacidad”, señaló Garzón.

También dijo que no se imagina que quien remplace al presidente en una falta sea elegido a dedo. “Soy el primero en respaldar al presidente Santos y le pido al señor de los cielos que nunca tenga que reemplazarlo. Quiero ser vicepresidente hasta el 7 de agosto de 2014”, agregó.

Se espera que el próximo martes se pueda revisar en la plenaria del Senado la condición médica de Garzón.

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