Orden para el sistema electoral

El Gobierno promoverá un revolcón en el tema de las consultas de los partidos, luego del rotundo fracaso del domingo.

Esta semana el ministro Fernando Carrillo radicará la iniciativa.  / Óscar Pérez
Esta semana el ministro Fernando Carrillo radicará la iniciativa. / Óscar Pérez

En no menos de diez ocasiones el Gobierno ha tratado de tramitar un nuevo código electoral que reemplace el ya obsoleto estatuto de 1986 y organice la mecánica de las votaciones que habitualmente se han discutido en el Congreso al calor de la coyuntura política, a través de reformas que plantean nuevas e improvisadas reglas de juego que se han convertido en una colcha de retazos. Ahora, con el fracaso de las consultas populares de los partidos, éste sería uno de los aspectos de obligatoria discusión en el código que planea radicar el Ejecutivo .

Factores como la eliminación del registro electoral, la creación de la residencia electoral, la unificación de los regímenes de inhabilidades, la implementación de un horario definido para la celebración de los comicios, la reglamentación de los escrutinios, la regulación de la propaganda electoral, la creación de una ventanilla única para la denuncia de fraudes, son sólo algunos de los temas que abordará la iniciativa.

Al respecto el senador Juan Manuel Galán, quien será el coordinador ponente de la discusión del Código, manifestó que “esta es una necesidad porque tenemos un Código de 1986, cuando estaba vigente la papeleta como sistema de votación, ajeno a la feria de reformas políticas que se han venido dando en los últimos años. Basta con señalar que hay cerca de 50 normas que abordan lo referente a los temas electorales y no hay claridad de las competencias entre la Registraduría, el Consejo Nacional Electoral y el Consejo de Estado”.

Además, anunció Galán, en el articulado se incluirán medidas claras para enfrentar delitos electorales como suplantación, el trasteo de votos y conteo de tarjetones no marcados. “Tendremos que acabar con la mafia de abogados y funcionarios de la Registraduría que actúan para determinar los resultados de las elecciones”, afirmó Galán.

Por su parte, el ministro del Interior, Fernando Carrillo, quien sostiene que aún se están realizando las últimas correcciones al código que será radicado en el Congreso, manifestó que “esta es una necesidad para tener claridad y modernizar el sistema electoral”. Además, ante el rotundo fracaso de las consultas de los partidos, que costaron más de $35.000 millones y tuvieron un abstencionismo de más de 93%, planteó la necesidad de discutirlas en el articulado de la norma.

“Es necesario abrir el debate y proponer unas nuevas reglas de juego que garanticen la efectividad de ese mecanismo. Sin duda hay alternativas, como las convenciones de los partidos, las encuestas, la conveniencia sólo para elecciones a cargos unipersonales. Todo eso será objeto de discusión con las bancadas”, afirmó Carrillo.

Por ahora es claro que una de las prioridades legislativas para el Gobierno será el diseño del código discutido al margen del calor del debate electoral, que ha sido la fórmula bajo la cual se han tramitado las pasadas reformas políticas, que han generado el actual caos en materia de reglamentación de los comicios.