Partido Liberal pide renuncia del Defensor del Pueblo

Desde esa colectividad consideran que un funcionario púbico debe “obrar con discreción y decoro, lejos de escándalos que pongan en mal predicamento a la Institución que se representa”.

Defensoría del Pueblo

Desde el Partido Liberal han pedido al Defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, que debe renunciar a su cargo mientras se aclara el escándalo sexual en el cual está envuelto.

Luego de la versión de Astrid Cristancho –otrora secretaria privada del Defensor– de un presunto abuso sexual por parte de Otálora, el senador Horacio Serpa Uribe, en un comunicado suscrito a nombre de la Dirección Nacional Liberal, indicó que el servidor público "debe renunciar al cargo".

Pese a reconocer que Otálora ha desempeñado sus funciones oficiales con diligencia y buenos resultados, Serpa consideró que el Defensor debe apartarse del cargo mientras se adelantan las investigaciones.

Jorge Armando Otálora fue elegido Defensor del Pueblo con el apoyo de la bancada del Partido Liberal de la Cámara de Representantes.

Dirección Nacional Liberal

El País está indignado por los hechos atribuidos al doctor Armando Otálora, Defensor del Pueblo, relacionados con el trato que dispensa a sus subalternos y con actos personales que involucran a su exsecretaria privada.

El doctor Otálora ha desempeñado sus funciones oficiales con diligencia y buenos resultados, conforme se le reconoce nacional y públicamente. Goza de prestigio profesional y cuenta con aprecio y respeto en los círculos académicos y sociales que frecuenta.

La condición de servidor público obliga a cumplir con eficacia las tareas oficiales y a tener un comportamiento personal y social impecable. Se es funcionario oficial para representar bien al Estado y a la comunidad y ello implica obrar con discreción y decoro, lejos de escándalos que pongan en mal predicamento a la Institución que se representa y a su propia persona.

El doctor Otálora fue elegido Defensor del Pueblo con el apoyo de la bancada liberal de la Cámara de Representantes. Como copresidente de la Dirección Nacional Liberal y como persona estimo que los escándalos públicos en los que está comprometido el doctor Otálora afectan el buen nombre de la Entidad y sus funciones como Defensor.

En la Colectividad funciona un Tribunal de Ética que estudiará el caso, el cual se analizará también en la Dirección Nacional. Considero, empero, que mientras estas instancias se reúnen y se pronuncian, el doctor Armando Otálora debe renunciar al cargo.

Reconozco que el doctor Otálora tiene el derecho de hacer las explicaciones que la situación demanda, asumir su defensa ante la sociedad que lo cuestiona y, llegado el caso, ante las autoridades y las instancias partidistas.