Partidos cierran filas en defensa del Congreso

Aunque el Gobierno ha tratado de bajar el tono a la crisis institucional, según el ministro de Justicia, Yesid Reyes, también defiende el equilibrio de poderes y la independencia del Congreso.

Con tono diplomático, pero sin ocultar el malestar que les causó la declaración del fiscal Eduardo Montealegre de demandar la reforma de equilibrio de poderes ante la Corte Constitucional, convocados por el presidente del Partido Conservador, David Barguil, los jefes de la U, Roy Barreras; Cambio Radical, Carlos Fernando Galán; el Partido Liberal, Horacio Serpa; los verdes, Antonio Sanguino, y el Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, rechazaron en un comunicado conjunto los señalamientos del jefe del ente acusador y reclamaron respeto a la independencia del Legislativo. Sin duda se trata del más complejo enfrentamiento institucional en la historia reciente del país.
 
Para tratar de superar la crisis se dio una cumbre en la que participaron los presidentes de las altas cortes, los ministros del Interior, Juan Fernando Cristo; de Justicia, Yesid Reyes de Justicia, y de la Presidencia, Néstor Humberto Martínez y los ponentes de la reforma. El gran ausente fue Montealegre. La conclusión: no hay acuerdo. En el Congreso seguirá el trámite de la iniciativa y en las cortes mantienen oposición. El resultado del encuentro lo sintetiza el senador Armando Benedetti, coordinador ponente en Senado de la reforma. “Hubo buen ambiente y cordialidad, pero lo que quedó claro es que las diferencias no son de interlocución. Por el contrario, son de fondo, sobre el contenido de la reforma”, dijo Benedetti. 
 
El Espectador supo que el ánimo conciliador no fue de todos y que la radical oposición la encarna, además del fiscal, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Leonidas Bustos, quien “se echó un discurso de 40 minutos ratificando las críticas y lo planteado en el comunicado de la Comisión Interinstitucional de la Rama Jurisdiccional en el que propusieron una constituyente para la justicia”, contó un asistente al encuentro. Por eso la senadora Claudia López manifestó que “tenemos que seguir con el trámite, escuchar, mejorar lo que sea posible y no embarrarla porque la demandan y nos la hunden”.
 
Aunque el Gobierno ha tratado de bajar el tono a la crisis institucional, también es claro que defienden el equilibrio de poderes y la independencia del Congreso. Así lo dejó claro el ministro Reyes, en la audiencia pública que sobre la iniciativa se realizó ayer en la Cámara, donde afirmó que “no es cierto que sea improvisada. Una cosa es tener diversidad de opiniones y otra que se improvise. Desde que comenzó la reforma se han hecho 188 observaciones desde la Rama Judicial”.
 
El ministro Cristo negó que haya vicios de inconstitucionalidad: “Que revisen el texto en primer debate. Allí estaban todas las propuestas que estamos debatiendo. Este proyecto no se inventó ayer; lleva 10 años madurando”, dijo. Montealegre tampoco asistió a la audiencia, lo que agravó la molestia legislativa, pues ha hecho públicos sus puntos de vista  a través de la prensa. Incluso no faltó quien afirmara que la única persona de la Fiscalía que ha ido a los debates es la lobista Olga Claros.