Partidos, lo que dejan y lo que viene

La coalición de Unidad Nacional, las oposiciones de izquierda y derecha, y otros que se declaran en independencia crítica, se preparan para las elecciones regionales del próximo año.

El Congreso que se posesionó el 20 de julio deja la evidencia de un reacomodamiento político. / Andrés Torres

El 2014 dejó un claro reacomodamiento de las fuerzas políticas en el país. La Unidad Nacional, hoy compuesta por los partidos de la U, Liberal y Cambio Radical, logró la reelección del presidente Juan Manuel Santos, pero perdió representación en el Congreso. El conservatismo por primera vez en décadas se retiró de la coalición de Gobierno y apuesta por la independencia para recuperar la vocación de poder.

El Centro Democrático, de la mano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, llegó como fuerza de oposición de derecha. La Alianza Verde ha sido aliado del Gobierno en temas como la paz, pero crítica contundente en educación, minería y corrupción. El Polo Democrático, con una representación menor y fraccionado, también apuesta por la paz, pero mantiene las críticas a lo que denominan la política neoliberal de Santos.

Cada uno de estos sectores políticos alista sus fichas para las elecciones regionales de octubre del próximo año para allanar el camino de cara a las presidenciales. La Unidad Nacional podría desdibujarse pues las colectividades que la componen no estarían dispuestas a candidaturas conjuntas.

Partido de la U

Aunque perdió varias curules en el Congreso, se mantuvo como partido mayoritario y principal respaldo del presidente Santos. No obstante, las divisiones entre un sector que se denomina la bancada costeña y los congresistas de otras regiones son evidentes. Además, algunos parlamentarios que garantizaron la reelección de Santos con su apoyo electoral se consideran maltratados por el Gobierno.

El éxito de la agenda del Ejecutivo en el Congreso se debe en gran medida a la U, pero a largo plazo no está clara su estrategia para las elecciones regionales. Para la presidencia ya empiezan a deshojar la margarita y proponen como candidato al ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.

Conservador

Las elecciones a la Presidencia generaron una fuerte división en la bancada entre quienes apoyaban la reelección del presidente Santos y los que se la jugaban por la exministra Marta Lucía Ramírez como candidata, quien finalmente obtuvo el respaldo y sorprendió con una votación cercana a los dos millones de sufragios.
Por primera vez en décadas, los conservadores se retiraron de la coalición de Gobierno y por fuera de la Unidad Nacional apuestan por convertirse en una colectividad con vocación de poder. En las elecciones regionales anunciaron alianzas con todos los sectores políticos, pero en especial sobre temas que importen a la ciudadanía. Su gran apuesta es ganar la Presidencia en 2018.

Cambio Radical

Aunque había dudas sobre la posibilidad de que Cambio Radical se mantuviera con vida luego de las elecciones al Congreso, dio la sorpresa y aumentó la representación. Pese a ser el partido más pequeño de la Unidad Nacional fue el mayor beneficiado en términos burocráticos, pues tiene las carteras de mayor inversión: los ministerios de Transporte y Vivienda, que se mantienen bajo influencia de su jefe natural, el vicepresidente Germán Vargas Lleras, hoy encargado de la ejecución en la segunda era del gobierno Santos.

Vargas Lleras también se perfila como uno de los principales candidatos para las presidenciales de 2018, pero genera resistencia en los demás partidos de la Unidad Nacional, coalición que desaparecería en ese año. La entrega de viviendas gratis y la millonaria inversión en infraestructura son su caballo de batalla para las regionales del próximo año.

Partido Liberal

El objetivo en las regionales era convertirse en el partido mayoritario y derrotar al uribismo, pero no lo lograron. No obstante, el liberalismo es una de las principales columnas de la Unidad Nacional y su respaldo a la paz es incondicional.

En este año pasaron de la dirección única de Simón Gaviria, hoy jefe de Planeación Nacional, a una dirigencia colegiada que ha dejado ver roces en la colectividad. A pesar de ser miembros de la coalición de gobierno, en ocasiones han mostrado diferencias con Santos que, señalan algunos, tienen un trasfondo burocrático.
En las elecciones regionales están dispuestos a consolidar la Unidad Nacional, pero son conscientes de que en algunas regiones tendrán que ir solos o establecer alianzas con sectores ajenos. Sin intención de apoyar a Vargas Lleras, el liberalismo está en la búsqueda de candidato a la Presidencia.

Alianza Verde

Para las elecciones se dio la alianza entre el Partido Verde y los Progresistas. Una unión que tuvo buenos resultados pero que, probablemente, no resistirá la coyuntura de las regionales donde, es casi un hecho, se dividirán.

Aunque son pocos los parlamentarios elegidos por la Alianza Verde, se han convertido en una de las bancadas protagonistas en el Congreso. Respaldan la salida negociada al conflicto con algunas críticas pero, al tiempo, los senadores Claudia López, Antonio Navarro y Jorge Iván Ospina y los representantes Ángela Robledo y Angélica Lozano se han destacado por su control político.

No es muy claro el panorama para las elecciones regionales. Sus principales figuras están en el Congreso y buscan nuevos liderazgos.

Polo Democrático

No la tuvo fácil para lograr los votos que le permiten mantenerse vivo en el escenario político. Así lo demuestra la reducción de su representación en el Congreso.
Fiel a su política de izquierda, ha mantenido las críticas contra el modelo económico del Gobierno.

Las elecciones a la Presidencia también hicieron mella en él. Un sector se decidió por apoyar a Santos y su política de paz en segunda vuelta, mientras otro rechazó la reelección.

Para las regionales, Clara López se perfila como candidata a la Alcaldía de Bogotá. Las diferencias entre ella y el senador Jorge Robledo parecen irreconciliables.

Centro Democrático

Después de mucho tiempo un partido de derecha llega a hacer oposición en el Congreso. Para las elecciones parlamentarias, de la mano del expresidente Álvaro Uribe, sorprendió al lograr 20 curules en Senado y 19 en la Cámara.

En las presidenciales logró con su candidato Óscar Iván Zuluaga llegar a segunda vuelta. Se ha convertido en la bancada más disciplinada del Congreso y desde hace unos meses empezó la campaña en las regiones en las que se enfrentará a la Unidad Nacional Regional que se plantea desde el Gobierno. Es el partido más crítico del proceso de paz y ese es el eje de su discurso.
 

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