"La paz es la victoria": Santos

Al instalar la legislatura 2016-2017, el presidente hizo un llamado al Congreso a respaldar la paz y el plebiscito con que se buscan refrendar los acuerdos con las Farc de La Habana.

El presidente Juan Manuel Santos da su discurso ante el pleno del Congreso.
El presidente Juan Manuel Santos le agradeció al Congreso de la República el apoyo dado a su mandato, incluso desde 2010, en los proyectos y reformas aprobadas en aras de la transformación del país y, ante todo, en la búsqueda de la paz. 
 
“Su trabajo –en conjunto con el Gobierno nacional y con otras instancias del Estado– ha pavimentado el camino de la paz y la reconciliación de los colombianos, que es como decir el camino de vuelta a la normalidad. Porque por más de medio siglo no hemos sido un país normal. Por más de medio siglo hemos cargado con el lastre de un conflicto interno armado que nos genera el estigma de ser el país ‘diferente’ del continente”, manifestó.
 
En este sentido, el primer mandatario aseguró que el Congreso actual ya no es solo el de la paz sino el del posconflicto, y como era de esperarse, salió en defensa del proceso de negociación que se adelanta con las Farc en La Habana y del plebiscito con que se busca refrendar lo que ahí se acuerde.
 
“Como gobernante, tengo la plena certidumbre sobre la seriedad, la responsabilidad y la prudencia con que se llevaron a cabo las negociaciones, y por eso confío en que los colombianos darán vía libre a este camino hacia la paz. Ustedes –congresistas–, como representantes de sus regiones y de sus partidos, deben ser los primeros en promover este mecanismo de participación popular”, dijo.
 
Y agregó: “No les digo que hagan campaña por el sí o por el no –ya saben muy bien que el sí está en mi corazón y en el de millones de colombianos (…) Pero sí les puedo pedir a todos –sin excepción– que promuevan un debate de altura y con ideas, con argumentos y no medias verdades, con realidades y no con mitos, para que los colombianos, libremente, definan su futuro”.
 
Claras pullas a la oposición uribista. Como cuando señaló que “la guerra es la derrota de la razón y la deshumanización del hombre” y que los colombianos “nos acostumbramos a la guerra y a su lógica de odio y venganza (…) Y eso tenemos que cambiarlo”.
 
Según expresó el jefe de Estado, por primera vez el país está viendo el final del túnel, “la luz radiante que nos anuncia el comienzo de un nuevo horizonte para nuestra nación: uno donde no nos matemos por nuestras ideas, donde todos podamos caminar juntos, así pensemos diferente”, expresó el jefe de Estado.
 
El discurso presidencial ante el Congreso sirvió también para comenzar a ambientar algunas de las reformas que piensa impulsar el Gobierno en el nuevo período legislativo, entre ellas la tributaria: “Les corresponderá también aprobar un presupuesto sensato, responsable, para el año 2017, y debatir la reforma tributaria estructural que vamos a presentar este semestre, la cual debe generar ingresos fiscales que garanticen la sostenibilidad de las finanzas públicas y la continuidad de nuestros programas sociales. Será una reforma que mejore nuestro sistema impositivo, haciéndolo más progresivo, más equitativo, más simple y más eficiente. De eso se trata”, señaló.
 
Y también tuvo palabras de agradecimiento para las Fuerzas Armadas: “Quiero hacer un homenaje de gratitud y admiración –y sé que expreso el sentir de todos los colombianos– a nuestras Fuerzas Militares y a nuestra Policía Nacional. Su sacrificio, su sentido del deber, su compromiso con la defensa de la libertad, han sido esenciales para llegar a este momento. Sin ellos –sin nuestros soldados de tierra, mar y aire, y nuestros policías– la paz no sería posible (…) Porque la paz es la victoria”.  
 
Por último, el presidente Santos hizo un llamado a la unidad nacional y reiteró que la paz no es ni suya, ni de su gobierno sino de todos los colombianos, vaticinando de paso que quizás este día sea el último 20 de julio del país en guerra. 
 
En este sentido, convocó a los colombianos a “proteger, a defender, a imaginar, a soñar, a hacer posible el bien supremo de cualquier sociedad, la base fundamental sobre la que podemos levantar un país mejor y más justo: la paz. Este es un momento para unirnos –no para dividirnos– en torno al mayor propósito de nuestros tiempos”.
 
Y concluyó: “No nos quedemos anclados en el odio o en el miedo. No nos quedemos enterrados en el pasado. Llegó la hora de comenzar, unidos,  a hacer realidad los sueños. Este puede ser el último 20 de julio que tengamos que conmemorar en un país en guerra. De todos nosotros depende que así sea. Por eso, con toda la fuerza de mi corazón, los invito a que digamos, convencidos: adió a la guerra, sí a la paz”, concluyó, en medio de los aplausos de los miembros de la bancada de la Unidad Nacional.