En la Pdvsa socialista reina la opacidad

La empresa más importante de Venezuela se convirtió en el brazo social de la Revolución Bolivariana, dejando a un lado el aumento de la producción de crudo. Si los precios del petróleo siguen bajando, el escenario fiscal y social será complejo en 2013.

Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela y heredero del poder que mantuvo Hugo Chávez durante 14 años, durante una de las visitas a las plantas de producción de Pdvsa.  / AFP
Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela y heredero del poder que mantuvo Hugo Chávez durante 14 años, durante una de las visitas a las plantas de producción de Pdvsa. / AFP

Durante los últimos 14 años de la “era Chávez” los cambios de paradigmas en la gerencia de las instituciones públicas, para adecuarlas al Socialismo del Siglo XXI, involucró el manejo de la información en entidades como los ministerios de la Economía y Petróleos de Venezuela, el pilar de la economía nacional. De cada US$100 que ingresan a las arcas de la nación, US$96 provienen de la industria de los hidrocarburos.

La Pdvsa socialista fue ungida por el líder recién fallecido como el brazo de la política asistencialista de la Revolución, al encargarla del financiamiento de las misiones sociales, que no son más que la distribución de recursos en construcción de viviendas, equipamiento de módulos de salud primaria, el desarrollo de planes educativos socialistas y la importación masiva de alimentos y medicinas. Para el gobierno las actividades de exploración, producción y exportación de crudo ya no son el eje central de la empresa estatal.

La política de información de la petrolera también cambió. Informes, balances, planes y auditorías ahora se conocen sólo puertas adentro. La opacidad en relación con las cifras de Pdvsa es coherente con el férreo control impuesto por Chávez en las instituciones del Estado.

Para el ingeniero petrolero Nelson Hernández, exgerente del área de gas natural de Pdvsa, “los que analizamos el acontecer energético de nuestro país cada día es más difícil obtener información fidedigna sobre la empresa más importante de Venezuela. Nosotros armamos proyecciones leyendo alguna que otra declaración de funcionarios de la industria y tenemos que apelar, necesariamente, a lo que dicen terceras fuentes como la Asociación Internacional de la Energía, la Opep, el PIW, entre otras”.

El analista considera que toda la información que surge sobre la producción de barriles de crudo al día, “es de dudosa procedencia, si la cotejamos con fuentes externas. En 1998, un año antes de la llegada de Chávez al poder, estábamos extrayendo 3 millones 300 mil barriles de petróleo. En 15 años la cifra bajó a 2,1 millones de barriles, aun cuando Pdvsa asegura que son 2,6 millones. Es obvio que lo que ingresa al gobierno es bastante menos de lo que debería ser en vista de los compromisos que asumió Chávez con sus aliados del Alba, Petrocaribe y con Cuba, política esta que seguirá con Maduro al frente de la nación”.

Hernández sentencia: “La revolución se ha mantenido gracias a los altos precios del crudo en los mercados internacionales. Esto a pesar de que la inversión en el aumento de la producción de petróleo ha mermado, tampoco se sabe en cuánto; es un ejercicio de abstracción el tratar de investigar la cifra. Lo que sí está claro es que los costos de la cesta energética de Venezuela y la del mundo están bajando y, en consecuencia, los petrodólares que necesita el gobierno”.

Otro experto, José Toro Hardy, exdirector de Pdvsa entre 1996 y 1996, explicó a El Espectador que “las fluctuaciones de los costos del petróleo tienen un componente geopolítico. Si se presenta un conflicto en Oriente Medio, es lógico que suban, pero la tendencia en estos momentos es a la baja. La crisis en Europa y el crecimiento económico de China y de India, dos grandes consumidores de energía, no es el esperado. Brasil tampoco está creciendo en demasía. En este escenario el precio promedio del barril de crudo podría estar en promedio en los US$90 y esto supone un serio problema de ingresos al actual gobierno”.

Advierte Toro que “no se sabe a ciencia cierta si el gobierno va a aumentar su producción, para lo cual requiere fuertes inversiones, en especial en la zona de la Faja del Orinoco (en el sur de Venezuela). Las grandes empresas petroleras del mundo no entrarán a un país en donde no se respeta la propiedad privada y en donde hay conflictos en tribunales internacionales, por expropiaciones y estatizaciones a corporaciones energéticas que trabajaban en el país. Los únicos que podrían invertir son los chinos, pero en calidad de préstamo, el cual aumentará el endeudamiento del país”.

Sobre la deuda de Pdvsa, Toro Hardy señala que “en 1998 ésta era de US$6 mil millones; en 2012 sólo la deuda financiera llegó a los US$40 mil millones, sin contar lo que se debe pagar a los contratistas y a las empresas como la Exxon y la Conoco Phillips que demandaron al gobierno por las expropiaciones”.

El exdirector de Pdvsa dijo que en los 14 años de revolución bolivariana, “Venezuela dejó de ser el proveedor número uno de crudo a Estados Unidos (…) ahora estamos en el quinto lugar, con la venta de unos 850 mil barriles de petróleo al día. Esta cifra puede bajar porque esa nación ha trabajado muy fuerte en la diversificación de sus fuentes de energía y ya no depende tanto de las compras en el exterior. Estados Unidos siempre ha sido un cliente seguro y confiable para Venezuela”.

El economista José Guerra, exgerente de estudios económicos del Banco Central de Venezuela, añade otro elemento al debate, “la directiva de Pdvsa de Chávez fue ratificada por Maduro esta semana. No va a haber cambios en la política informativa de la industria y, ante el complejo panorama fiscal del país, es casi seguro que se emita nueva deuda con la China”.

Explicó que Rafael Ramírez (presidente de Pdvsa desde 2004) “es el tesorero del Partido Socialista Unido de Venezuela. Su gestión ha sido un milagro… pero al revés. De una producción de 3,3 millones de barriles de crudo, bajamos a 2,8 millones, si es que es cierta esta cifra. Hace 14 años la empresa pasó de 40 mil empleados a más de 120 mil en 2012. La deuda total pasó de US$4 mil millones a US$78 mil millones. Este es un país al que le ingresan US$90 mil millones al año. De esta cifra, US$60 mil millones se utilizan para importar alimentos, medicinas, insumos para la poca industria que queda, etc. El resto se dirige al pago de deuda y de los compromisos internacionales del gobierno. Las cuentas no cuadran. Por eso hay tanta inflación, escasez, desempleo y fuertes fallas en el sistema eléctrico nacional”.

Dijo Guerra que “cada día habrá más conflictos sociales en las calles del país, sobre todo en la provincia en donde las carencias son bastante graves. No creo, ni deseo, un estallido social como el famoso Caracazo de 1989, pero el escenario para el gobierno de Maduro no es fácil, más aún cuando ratificó a los artífices de la severa crisis económica en los ministerios de Finanzas y de Planificación”.

ESPECIAL PARA EL ESPECTADORCARACAS

* Periodista especializada en economía.