'Peñalosa es el victimario de un sueño'

El senador del Partido Verde anuncia que no apoyaría a Peñalosa si le ganara la consulta. Dice ser el heredero de Antanas Mockus e insiste en que el sistema electoral es la mata de los males del país.

El senador John Sudarsky es precandidato presidencial por la Alianza Verde, que el 9 de marzo decidirá su rumbo. / Gustavo Torrijos - El Espectador

John Sudarsky es un cuyabro de 68 años que quiere ser presidente. Empresario y académico por más de dos décadas, es ingeniero industrial con maestría en sicología y doctor en educación en Harvard. Fue candidato y asesor de la Constituyente en 1991 y consejero de Planeación Participativa en la segunda alcaldía de Antanas Mockus. Hoy es senador por el Partido Verde e impulsó los acuerdos que le abrieron camino a la Alianza Verde.

Se presenta como el heredero de Mockus, que hace unos días dijo que podría ser su fórmula vicepresidencial. Pide a los antiuribistas que lo acompañen en la consulta del partido y acusa a Enrique Peñalosa de matar la ola verde. Insiste en su proyecto de ley para cambiar la composición del Congreso por un sistema electoral mixto porque significaría que la corrupción y el clientelismo se acaben.

¿Por qué decide lanzarse como precandidato presidencial?

Porque vi que en la Alianza Verde iba a haber un candidato de la derecha, que es Enrique Peñalosa; otro de la izquierda, que iba a ser Antonio Navarro y que terminó siendo Camilo Romero, y me pregunté ¿y el ‘verde verde’? ¿La ola verde dónde quedó? ¿El legado Mockus dónde está? Y eso soy yo. Soy el ‘verde verde’, el que no es izquierda ni derecha. Soy sociocéntrico. Soy un vocero de la sociedad civil y de Antanas Mockus, soy de su círculo íntimo, fui su candidato al Senado y ahora me apoya en este trabajo hacia la Presidencia. Además, no quiero volver al Senado a contar las mismas cosas. Voy a salir a una candidatura presidencial que permita debatir mis ideas. Que me permita explicarles a los colombianos por qué el problema del clientelismo y la corrupción no es de personas sino del sistema. Quiero demostrar que el Estado no puede combatir la corrupción porque está capturado por ellos. Los grandes políticos secuestran entidades enteras y eso impide que el Estado responda.

¿Cree que le puede ganar a Enrique Peñalosa o se lanzó por sostener la caña?

Ambas cosas. Creo que le puedo ganar porque las encuestas muestran que lo apoyan los bogotanos entre los 45 y 50 años de los estratos 5 y 6, con afinidad hacia el Centro Democrático. Así que creo que lo puedo derrotar. Más cuando mis temas son la lucha contra el clientelismo y la corrupción y la promesa de una reforma profunda a un sistema político que no responde. Pero también decidí lanzarme porque vi que las corrientes de Mockus y Sergio Fajardo no tenían representante.

Si eso representa Peñalosa, ¿cuáles son los votos de Sudarsky?

Estamos llamando a los que marcan el voto en blanco y a los indecisos para que se acerquen a oír nuestras propuestas, para que vean que esta es una alternativa, es la ola verde. Es un compromiso con los cambios profundos en el sistema político y una propuesta para el posconflicto exitoso.

¿Y si ganara Peñalosa estaría dispuesto a acompañarlo?

No, no. A mí me queda imposible tener comunicación apreciativa con Enrique Peñalosa, que además acabó con la ola verde y acabó con el Partido Verde. Enrique Peñalosa es el victimario de un sueño.

Por eso dicen que la Alianza Verde es producto de la conveniencia política...

Los puntos de acuerdo que permitieron la alianza no son sólo puntos de acuerdo sino de debate interno. El Partido Verde no es de derecha, no lo quiere ser. Tal vez en los modelos mentales de algunos de sus líderes, que creen en el caudillismo, pero esos son unos pocos. Por eso el rechazo de los progresistas a la candidatura de Peñalosa, porque ellos saben que sus bases no van a votar por él. Y es que obviamente Enrique tiene más posibilidades de salir elegido, porque lleva años haciendo campaña. Peñalosa es el eterno candidato y el eterno perdedor. Y cuando ha tenido la certeza de ganar, como en la alcaldía pasada de Bogotá, por un trino de Uribe salió como una mascota acuciosa a metérsele bajo las naguas y perdió.

¿Y eso podría volver a pasar?

Por eso estamos en esto. Y por eso creo que los antiuribistas, que son la mayoría, en esa consulta van a votar por John Sudarsky.

¿La Alianza Verde es muy frágil?

Es frágil en este momento por el riesgo del umbral, pero no lo es tanto porque representa una alternativa para los inconformes. El Partido Verde tiene problemas internos muy complicados, tal vez el principal sea Carlos Ramón González, dueño de la personería jurídica, pero creo que caminamos en el sentido correcto. Nos hemos beneficiado del progresismo. El futuro de la Alianza arranca después de las elecciones a la Presidencia. Vamos a necesitar reorganizarnos y jugaremos un papel clave en 2015.

¿Cuál es su problema con Carlos Ramón González?

Él maneja el partido como si fuera su finca. El acuerdo entre Progresistas, Partido Verde y Compromiso Ciudadano lo arruinó él.

¿Cómo es su propuesta del sistema electoral mixto?

Esa es mi principal razón para querer ser presidente y hay que verla en la circunstancia especial del proceso de paz. Curiosamente en los acuerdos políticos de La Habana hay tres elementos que forman parte de mi propuesta: una comisión para reformar el sistema electoral; distritos electorales más pequeños, que llamaron circunscripciones de paz; y tercero, la revisión de la ley de planeación participativa.

¿Cómo argumenta que el problema de Colombia es el sistema electoral?

Mire, en Colombia nadie sabe quién lo representa a uno y por eso no le puede pedir cuentas. En las últimas elecciones a Cámara se anularon 1’800.000 votos y no se marcaron 800 mil votos. Es decir, más de dos millones y medio de colombianos botaron el voto. Entonces todo es un gran mito que produce el fenómeno del paro agrario.

¿Qué tiene que ver el paro agrario con esto?

Pues que en vez de hacer reforma estructurales, siguen respondiendo con una política de incentivos perversa. Por eso no estuve de acuerdo con que el partido entrara a la Unidad Nacional y cuando nos salimos mantuve mis posiciones. Alfonso Prada está en el Gobierno y le entregaron Colciencias. Yo no entiendo por qué la mermelada no está en la urna de cristal. Por qué los cupos indicativos no son públicos, Cuando un senador recibe $90.000 millones, ¿no debería saberlo la gente? ¿Ese senador a quién le rinde cuentas?