Pese a todas las críticas, actual secretario de Senado buscará su reelección

Emilio Otero es señalado de tener un salario oneroso que llega a los $360 millones al año.

Finalmente,  el secretario general del Senado,  Emilio Otero Dajud, despejó sus dudas frente a su reelección al frente de ese cargo.

A dos días de cerrarse el plazo para inscribirse, Otero confirmó su candidatura para la elección el próximo 20 de julio.

La determinación de reelegirse por sexta vez se da en momentos en que Otero es cuestionado por su oneroso salario que al año alcanza los 360 millones de pesos.

Según le dijo Otero a CM&, su candidatura se da por la petición que le han hecho algunos senadores, y porque puede prestarle un nuevo servicio a la corporación legislativa.

"Propongo mi reelección porque he hecho muchas cosas buenas por el Congreso y el país. Son más las cosas buenas que puedo mostrar que las malas que me atribuyen mis enemigos", dijo Otero a ese noticiero.

En la tarde, al ser consultado sobre su campaña de reelección, Otero le dijo a Elespectador.com que él no es un delincuente como han tratado de hacer ver en algunos sectores de la opinión nacional.

"Si tengo siquiera una infracción de tránsito, con seguridad que la comisión de acreditación no me permite acceder a la reelección", sostuvo. 

Requisitos para ser secretario del Senado

Al secretario general lo eligen los congresistas en plenaria, para un período de dos años, contados a partir del 20 de julio. Para aspirar al cargo es necesario ser colombiano de nacimiento, ciudadano en ejercicio y tener más de 30 años.

El salario mensual alcanza los $21 millones, cifra en la que se incluye el sueldo básico, primas de gestión, técnica y de antigüedad. Además, cuenta con primas y bonificaciones semestrales, prima de Navidad, vacaciones y de servicios, que suman al año casi $80 millones más. En total recibe al año casi $340 millones.

Los interesados pueden enviar su hoja de vida con foto, fotocopia de la cédula, antecedentes disciplinarios de la Procuraduría, antecedentes fiscales de la Contraloría y certificado judicial. Los documentos se envían a la Comisión de Acreditación documental del Senado o la Cámara, que luego somete los nombres de todos los aspirantes a consideración de los congresistas.