Piden al Gobierno obligar a los bancos a bajar las tasas de interés

Llaman a que la superintendencia de Industria y Comercio investigue posibles acuerdos de precios entre los bancos.

El representante David Barguil, especialista en temas económicos, ha venido denunciando que los bancos captan dineros al 0% de intereses en cuentas de ahorro y luego los prestan a tasas de hasta el 30% Efectivo Anual en tarjeta de crédito e incluso hasta del 38% Efectivo Anual como ocurre con el caso del microcrédito.

De acuerdo con el congresista, entre estos dos segmentos del crédito, que son los más costosos del mercado, se encuentran más de 7.2 millones de deudores del sistema financiero que equivalen al 88% del total de deudores.

Esto es evidencia tangible de que las multimillonarias ganancias se obtienen a costa del bolsillo de todos los colombianos, particularmente de el de los más pobres”, señaló.

Es más que contradictorio que aunque el Banco de la República viene bajando tasas desde mediados de 2012, los bancos se han tardado entre seis y ocho meses en reconocer esta reducción al consumidor financiero; incluso, en diciembre de 2012, estas entidades encarecieron el crédito en cerca de cien puntos básicos, (1%) en promedio.

Barguil manifiesta que el Gobierno tiene razones de sobra para intervenir el mercado y que no basta solo con manifestar su molestia a través de los medios. El problema es de tal magnitud que la ineficiencia y el bajo nivel de competitividad de las entidades financieras en Colombia ha sido denunciado por organismos de la talla del Fondo Monetario Internacional –FMI-[5] y la OCDE[6] en sus últimos informes.

El representante anunció la reciente aprobación del debate de control político que se dará, en compañía de todos los miembros de la Comisión Tercera, para que el gobierno explique los correctivos que se tomarán en ésta materia.

Además hace un enérgico llamado a los entes de control como la Superintendencia Financiera y la Superintendencia de Industria y Comercio para que investigue si existen o no acuerdos de precios entre los bancos que se rehúsan a bajar tasas, y para que se exponga un balance sobre el impacto de la ley de topes de costos de los servicios financieros de su autoría.