Piedad Córdoba se lanza al ruedo y pone su nombre como presidenciable

Ante la tumba de Fidel Castro en La Habana, la exsenadora se sumó a la baraja de quienes aspiran a llegar a la Casa de Nariño en 2018.

Piedad Córdoba recuperó en octubre del año pasado sus derechos políticos. / Óscar Pérez

A finales del año pasado fueron la senadora Claudia López de la Alianza Verde y el senador Jorge Robledo del Polo. El uribismo desde hace rato tiene destapadas sus cartas con tres precandidatos: Óscar Iván Zuluaga, Carlos Holmes Trujillo e Iván Duque. Juan Manuel Galán, senador liberal, también anda ya en campaña y algo han insinuado Sergio Fajardo, Gustavo Petro y Marta Lucía Ramírez. La semana pasada, fue el mismo presidente Juan Manuel Santos quien lanzó a Germán Vargas Lleras, al anunciar que hacia finales de febrero dejaría la Vicepresidencia y sería reemplazado por el general (r) Óscar Naranjo. Y este domingo, la baraja de quienes aspiran a llegar a la Presidencia de la República en 2018 sumó a Piedad Córdoba.

Según el periódico digital Cubadebate, ante la tumba de Fidel Castro en La Habana la exsenadora ratificó su decisión: “He querido venir a decírselo porque necesito de su acompañamiento, para que ilumine con su energía y me dé la fuerza y la resistencia para una tarea que va a ser muy difícil”, fueron sus palabras, según cita el portal. Al depositar flores ante la tumba del padre de la Revolución Cubana en el cementerio Santa Ifigenia, Córdoba subrayó la trascendencia de su decisión en el “comienzo de un proceso tan importante y difícil como lo es la construcción de la paz con justicia social” en Colombia.

“Quiero que este momento quede grabado en la memoria de ustedes como un compromiso, como un juramente de mi lucha por el país y por los pobres del mundo”, apuntó. Fundadora del movimiento Poder Ciudadano, ala izquierdista del Partido Liberal, y actual líder de Colombianos y Colombianas por la Paz, el trasegar político de Piedad Córdoba ha sido de altibajos en los últimos años, desde cuando en 2008 actuó como facilitadora de la liberación de varios secuestrados por las Farc. Destituida en 2010 por la Procuraduría por su presunta “extralimitación” en sus funciones como mediadora, en octubre pasado el Consejo de Estado le devolvió todos sus derechos políticos.

Así, con el fallo del alto tribunal, se abrió la puerta para su regreso a la arena política en un momento crucial tras la firma del Acuerdo de Paz con las Farc, que implica la transformación en movimiento político del grupo guerrillero. Rodrigo Londoño, Timochenko, máximo jefe de la organización subversiva, ha hablado de un “gobierno de transición” que permita la implementación de lo pactado en La Habana. Un escenario en el que la figura de la exsenadora cobra especial relevancia.

Pese a ser una dirigente que despierta odios y resistencia en muchos sectores del país, no se puede desconocer que Piedad Córdoba fue en 2010 la tercera mayor votación al Senado por el Partido Liberal, con 67.438 sufragios. Además, mueve el voto de opinión, cultivado desde hace muchos años con su participación en el ala socialdemócrata de la colectividad —que ha sido comandada por Ernesto Samper Pizano, actual secretario general de Unasur—, su activismo político por la paz y su representación de las víctimas y las mujeres. En otras palabras, aunque ella no ha dado mayores detalles de su aspiración, es una figura que bien puede recibir el respaldo del partido que surja con la desmovilización de las Farc.