Plenaria de la Cámara, lista para la reforma política: los ojos están puestos en la paridad

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Una de las ponencias, la del representante Edward Rodríguez (Centro Democrático), eliminó este principio sin sustentar el porqué. El segundo texto, de José Daniel López (Cambio Radical), sí lo incluye.

Hay un sueño en común: un Congreso 50-50 de hombres y mujeres. O más de 50 % de mujeres, pero que no baje de ahí. Para unos que creen que ese anhelo debe materializarse lo más pronto posible, es decir, en menos de una década. Para otros, este sueño debe seguir el curso normal del tiempo hasta que, por sí solo, se llegue a esa meta.

¿Y esto cuánto tardaría? Aproximadamente 100 años. ¡Sí, un centenario y cuatro generaciones de mujeres colombianas que no tendrían la oportunidad de ver como una realidad un Congreso 50-50! Y por la pandemia el tiempo podría ser más, pues en cuanto a derechos de mujeres se ha retrocedido debido a la situación inédita que vivimos a nivel mundial. Esto lo alerta Juliana Hernández, de la campaña ¡Paridad YA!

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En este semestre cursa en el Congreso un proyecto de reforma política que, como fue planteado, busca concretar ese sueño en menos de 10 años. En primer debate, en la Comisión Primera de la Cámara, fue aprobado y la próxima semana comenzará su discusión en plenaria, donde, en principio, tendrán que analizar y votar la ponencia alternativa que presentó Edward Rodríguez (Centro Democrático), de acuerdo con el orden de radicación.

Y los aliados de que la paridad ocurra más temprano que tarde tendrán, entonces, que cerrar filas contra la ponencia de Rodríguez porque esta no incluye dicho principio para la elección de candidatos y candidatas, así como de miembros de los partidos. Lo extraño es que el parlamentario del uribismo presentó dicho texto cuando en primer debate respaldó la paridad y le dio un sí.

Tampoco en su ponencia explica los motivos por los cuales considera que se debe eliminar el término y el principio de la alternancia, que también se aprobó el pasado 8 octubre. Según los motivos expuestos por los otros firmantes del documento, como Juan Carlos Wills (Partido Conservador), lo que se debería hacer para impulsar la llegada de más mujeres al poder es a través de incentivos.

Sin embargo, los incentivos ya están estipulados por la Ley 1475 de 2011, que indica que el 5% de los recursos estatales desembolsados a los partidos y movimientos políticos deben de ser destinados para la promoción de la participación de las mujeres en la política. Lo que se ha encontrado a través de investigaciones, como la que adelantó ONU Mujeres y Transparencia por Colombia, es que las organizaciones solo invirtieron un 3% para la inclusión de género en estos temas.

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En su momento, la especialista de género de la Misión de Observación Electoral (MOE), Adriana Peña, dijo que esto se trata “de una forma de violencia política contra las mujeres”. Y peor aún, porque en esa misma investigación se encontró que ese 3% muchas veces se justificó como inclusión, pero fue directamente al presupuesto para la celebración del Día de la Mujer o el Día de la Madre dentro de los partidos políticos.

“En el rubro de otros gastos encontramos que incluyen viáticos, refrigerios, souvenirs y transporte, entre otros, de los eventos y conferencias que hacen para las mujeres. Hasta taller para madres gestantes”, explicó Sandra Martínez, de Transparencia por Colombia, cuando se publicó dicha investigación.

Más allá de dar incentivos, lo que hay que hacer es garantizar que se cumplan y se cumplan para lo asignado (estrategias de comunicación, formación electoral y formación política), fueron los contraargumentos de la mayoría que votó positivamente por la paridad.

Esto implica, también, que los partidos se comprometan con los liderazgos femeninos y se den a la tarea de buscar a las mejores aspirantes, según explica Hernández. Por eso, el mismo proyecto de reforma, como fue radicado y aprobado en primer debate, tiene como principios la democratización de los partidos y las listas cerradas y bloqueadas.

“El debate es que está en juego la democratización de los partidos políticos y ese es un debate de paridad también. Es una reforma política que toca el ADN de las colectividades, pero pareciera que no están dispuestos a eso y olvidan que nosotras somos militantes”, dijo más en detalle la integrante de ¡Paridad YA!

Contraria a la ponencia de Rodríguez, el representante José Daniel López (Cambio Radical) radicó un texto positivo que reglamenta las listas cerradas, paritarias y alternadas. Y se rechazarán las listas o las elecciones internas de directivos que desconozcan este principio.

De la normativa existente, hay una que exige una cuota del 30% del género opuesto al mayoritario, es decir, en las dinámicas políticas de Colombia esto se planteó una cuota del 30% de mujeres para asegurar su participación. Sin embargo, una cosa es ser candidata y otra llegar efectivamente a los cargos de aspiración. Igualmente, la ley no prevé una sanción a su incumplimiento al presentar las listas o en el camino electoral cuando haya una reconfiguración de estas.

En el texto propuesto por López no se entiende qué pasaría después del rechazo de las listas o eso qué significaría cuando haya una reconfiguración por la renuncia de alguno de los candidatos. Y esta disposición la reflejan en la justificación: “El informe de Mecanismo Atenea de Índice de Paridad Política de Colombia considera que el país no cuenta con mandato de posición, no existe expresamente en la ley una sanción por incumplimiento de la cuota de género”.

También esto aplica en los mecanismos internos de elección de directivas de partidos, que deben de cumplir por ley con la equidad e igualdad de género y no “se cuenta con una regulación a nivel constitucional y/o legal que defina una cuota o medida paritaria aplicable, pese a que la normativa vigente lo establece”, recoge el citado informe de Atenea, realizado por ONU Mujeres y el PNUD.

En el desarrollo del debate, se proyecta que el cómo será una discusión extensa, como la misma determinación de paridad, que fue de los puntos más discutidos por la Comisión Primera de la Cámara. Hay prevención de lo que pueda pasar en plenaria porque en la primera legislatura fue allí donde se cayeron las listas cerradas y esto significó que, por consiguiente, la paridad también terminaba hundida.

Contexto: Por el momento, listas cerradas y paridad de género descartadas de la reforma política.

“Cuando una colectividad política decide inscribir una lista abierta o con voto preferente, el establecer mandatos de posición, alternancia o cremallera no tiene ningún efecto en la elección de mujeres. Esa es una de las razones por las que no ha aumentado significativamente la representación de las mujeres, ni en el Congreso, ni en las asambleas, ni en los concejos municipales, con la cuota del 30% existente en la actualidad”, se lee en la investigación de ONU Mujeres y PNUD.

Las cartas están sobre la mesa y por regla la plenaria comenzará la discusión de la primera ponencia radicada, en este caso, la de Edward Rodríguez, que, de aprobarse tal cual viene, obliga a los defensores de la implementación de la paridad de forma más expedita a aliarse con sus pares en el Senado para que la revivan en esa corporación.

Con la aprobación del referendo para la creación de una nueva constitución en Chile, también se le dio un sí a una constituyente paritaria, conformada 50-50 por hombres y mujeres. En las recientes elecciones parlamentarias de Bolivia, más del 50% de congresistas son mujeres. En la región hay una tendencia por darle cabida a la población femenina y Colombia, específicamente el Legislativo, tiene en cada uno de sus representantes la posibilidad de un “sí” para hablar de paridad ya.

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