Polémica por contrato con los Visionarios de Mockus

Una álgida polémica se ha desatado en el país luego de que se revelara un informe de contratación del Fondo de Programas Especiales para la Paz, oficina adscrita a la Presidencia de la República, en el cual aunque no se presenta ninguna ilegalidad, pero algunos de los contratos generan suspicacias.

Uno de ellos es el FP-093 suscrito con la Corporación Visionarios por Colombia, que encabeza el exalcalde de Bogotá, Antanas Mockus, por un monto de $480 millones.

En principio es no parece haber ninguna irregularidad, incluso desde la oficina del alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, sostienen que se trató de un contrato para hacer pedagogía para la paz. No obstante, revisando el objeto del convenio, señala que se trata de “diseñar, implementar acciones innovadoras que contengan mensajes e ideas estratégicas para invitar a una movilización ciudadana que promueva el respaldo social ante las conversaciones que adelantan el Gobierno y las Farc en La Habana”.

Este acuerdo pone en el ojo del huracán la ‘Marcha por la vida’ que convocó el exalcalde para el 8 marzo, pues no hay claridad si esta movilización es el cumplimiento del contrato con el Gobierno o si realmente surgió de forma espontánea y como ha planteado Mockus “no se trata de una marcha por la paz, sino por la vida que es lo más sagrado”.

El Espectador trató de comunicarse con el exalcalde Antanas Mockus pero no fue posible. En la Corporación Visionarios de Colombia el asesor de comunicaciones Yamid Saldaña explicó que se trata de un contrato que ya fue ejecutado y que no tiene nada que ver con la marcha del 8 marzo. Sin embargo, al ser cuestionado por la fecha o el momento en que se dio la “movilización ciudadana” de la que habla el contrato, afirmó que “eso forma parte de un cláusula de confidencialidad con el Gobierno”.

Lo que es claro, es que en las pasadas elecciones cuando se enfrentaban en una cerrada puja el reelecto presidente Juan Manuel Santos y el candidato del Centro Democrático, Oscar Iván Zuluaga, el profesor Antanas Mockus irrumpió en el panorama político apoyando la apuesta de Santos por la paz.

Pero este no es el único contrato que llama la atención. Desde el uribismo critican los millonarios convenios con medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales con arraigo de izquierda y a la Federación de Cafeteros de la que hicieron carrera varios altos funcionarios de Gobierno. La pregunta de fondo es si el apoyo a la paz tiene algún impulso económico o si finalmente se está contradiciendo la frase que hizo carrera en las elecciones de 2010 cuando la denominada Ola Verde que respaldaba a Mockus afirmaba “a mí no me pagaron, yo vine porque quise”.