La política del 'tomate'

El autodenominado ‘Partido del Tomate’ viene haciendo protestas contra hechos, personajes y decisiones políticas.

Ayer la protesta se realizó en San Andrés, contra  los expresidentes Andrés Pastrana y Álvaro Uribe por su responsabilidad en el fallo de La Haya que redefinió la frontera en el mar Caríbe.
Ayer la protesta se realizó en San Andrés, contra los expresidentes Andrés Pastrana y Álvaro Uribe por su responsabilidad en el fallo de La Haya que redefinió la frontera en el mar Caríbe.

No son conocidos en el panorama político, pero varias de las personalidades más importantes del país han sido víctimas de sus singulares protestas. Se trata de un colectivo que ha preferido mantenerse en el anonimato y a través de sus denominadas ‘tomatinas’ manifiestan su inconformidad frente a hechos, personajes y decisiones políticas. Ayer hicieron presencia nuevamente y sus víctimas fueron los exmandatarios Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, por su responsabilidad en el fallo de la Corte Internacional de La Haya que redefinió los límites en San Andrés, en el que Colombia perdió cerca de 80.000 kilómetros cuadrados en el mar Caribe.

Esta no es la primera aparición de este colectivo, que ya anunció su interés de participar en la política. Entre sus blancos han estado el procurador Alejandro Ordóñez y el senador Roy Barreras por el hundimiento del matrimonio igualitario. Rodrigo Londoño Echeverry, alias Timochenko, como rechazo a la política armada de las Farc. Aníbal Gaviria por la fusión de UNE con Millicom. Y contra Francisco Santos porque consideran que su forma de hacer política apelando a la figura de Pablo Escobar resulta oportunista.

El Espectador contactó a los indignados, y aunque prefirieron no salir a luz pública porque consideran que el naciente movimiento debe basarse en el rechazo colectivo a la forma como se está manejando la política, sí ratificaron su intención de jugar en el panorama electoral. Por ahora, asegura uno de sus miembros, “se trata de una iniciativa que surge para demostrar la inconformidad frente a algunos hechos, personajes y decisiones políticas. Paso a paso vamos a ir anunciando cuál va a ser nuestro próximo blanco, pero lo que es claro es que estamos tratando de representar a los ciudadanos que no están de acuerdo con la realidad que pretenden imponer”.

La idea de conformar este colectivo, aseguran, surgió luego de ver como en otros países las protestas pacíficas y con alto contenido simbólico han generado cambios radicales, tal como sucedió con la Primavera Árabe, en el norte de África, en países como Egipto, Túnez, Libia y Yemen.

Aseguran que en ese sentido las redes sociales constituyen una nueva realidad, por eso manejan la información desde la página web www.tomateelcambio.com y abrieron la cuenta en twitter @tomatepartido, con la que presentarán sus avances, posiciones políticas y convocatorias a nuevas protestas, porque desde ya aseguran que “a los politiqueros les va a tocar sacar la sombrilla, porque les va a caer una lluvia de tomates”.

Aunque aún no se conoce alguna plataforma política, entre los pilares que han expuesto los indignados está la oposición a las ideas ultraconservadoras, a las expresiones violentas, a la corrupción y piden el respeto por las empresas públicas. Lo que explica el sentido de las protestas que han venido haciendo en estos dos meses. En cuanto a la génesis de este movimiento de indignados, se conoce que buscan retomar las banderas que en su momento esgrimió el Partido Verde con el rechazo al ‘todo vale’, pero que terminó alineado en la Mesa de Unidad Nacional.

Por este motivo, en el comunicado en el que anuncian su intención de entrar en firme en el debate político del país, manifestaron que “para los que soñamos con los verdes pero maduramos en un tomate bien rojo, ha llegado el partido del tomate”. Por ahora se trata de un movimiento que no ha generado más que expectativa, serán el tiempo y la acogida ciudadana los que decidan si hay cabida para un movimiento colombiano de ‘indignados’.